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El rabino, la pureza ritual y el verdadero mesías

Dice que Jesús [o San Pablo] es mentiroso, con argumentos sesgados y muy infantiles

 

Fíjense en este rabino, en el video que comparto, pone como fundamento de su argumentación pasajes del Levítico (11,43 y ss.) sobre la pureza, las comidas y el contacto con los animales. En este video, quiere desacreditar a Jesús y a la Iglesia (atestiguando, claro, que la fuente del Cristianismo, le guste o no a los protestantes, es la Católica, la única verdadera), por eso recurre a la verdadera Biblia. En éste (https://www.youtube.com/watch?v=Wx7I-Y3ZvJM), está discutiendo con otros rabinos, de modo que argumenta con el Talmud, el libro que ellos reconocen como autoridad.

Muy bien, vamos a volver a su intento de desacreditar a Jesús y su Iglesia: cita esas leyes, que lo son, de Levítico: lo son… ¿o lo ERAN? ¿Dónde he leído yo que eso pasó ya? Ah, sí, ya me acordé: la antigua alianza era una promesa, promesa del mesías. Los judíos han atestiguado eso muchas veces, las más lamentables son las que los han llevado a guerras suicidas (Akiba-Bar Kochba) o a decir que la Ley ha quedado derogada del todo: Shabbetai Tzevi, entre otros. Pero la cuestión está en las profecías. La más importante de las cuales podemos decir que es la de Daniel 9: matarían a un príncipe ungido (Cristo=Mesías=Ungido) y, por eso, Dios los castigaría, se destruiría el Templo, lo haría un príncipe (Tito, hijo del emperador Vespaciano, que luego llegó el mismo a emperador), pero no sería el príncipe (Tito ordenó respetar el Templo), sino una desgracia natural (a pesar de la orden, el Templo se quemó, no se sabe cómo, aunque es muy NATURAL, que fueran los soldados, en la orgía típica de la quiebra de un asedio). El Templo quedó destruido… ¡¡¡Y AQUÍ VIENE LO BUENO!!! Porque el rabino mismo dice que esas leyes de pureza son rituales, que los que las violaran no podían entrar al Templo; pero la religión del Templo ya no existe, no tienen sacerdocio, ni sacrificios ni ritual alguno. Dirá alguno: “eso no lo sabían los cristianos, no lo sabía Cristo”: ¿tú ves?, ahí está el meollo del asunto, Cristo dijo que Él era ese príncipe… ¡¡¡Y LO ERA!!!, no puede quedar duda a estas alturas. Él es el Siervo sufriente de Yavéh (Isaías 53), que llevaría su designio a su pleno cumplimiento (v. 11); el Emmanuel, Hijo de la Virgen (Isaías 7,14), el Rey universal de Paz. Y, a su través, Dios hizo cesar los ritos antiguos y estableció una nueva Ley en nuestros corazones, no en tablas de piedra (Jeremías 31). ¿Entonces, rabino, Bergstein, todavía estás dispuesto a decir que Jesús y la Iglesia son mentirosos?

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El Cristianismo como la fuerza más opuesta al gnosticismo de la historia

O del gnosticismo como el más perfecto anticristo concebible

Tikkun Olam, reparar el mundo. No suena tan mal. El problema es que arranca de una visión de la realidad como caída, como pecado a combatir

Tikkun Olam, reparar el mundo. No suena tan mal. El problema es que arranca de una visión de la realidad como caída, como pecado a combatir

Contenido

La definición del asunto, en palabras de Benedicto XVI

El anticristo gnóstico

Cristianismo, la religión del ser, verdad-bien-belleza, de su orden, de la libertad

Gracia y naturaleza, en el pensamiento de Santo Tomás

La Moral, las virtudes directrices y los dones del Espíritu

Sobre la capacidad natural de conocer la verdad y amar y realizar el bien y el auxilio de la gracia

Los sacramentos, vehículos por excelencia de la gracia, se diseñaron con miras en la naturaleza

Conclusión

La definición del asunto, en palabras de Benedicto XVI

“¿Qué hay en el origen? ¿La Razón creadora, el Espíritu creador que obra todo y suscita el desarrollo, o la Irracionalidad que, carente de toda razón, produce extrañamente un cosmos ordenado de modo matemático, así como el hombre y su razón? Ésta, sin embargo, no sería más que un resultado casual de la evolución y, por tanto, en el fondo, también algo irracional. Los cristianos decimos: ‘Creo en Dios Padre, Creador del cielo y de la tierra’, creo en el Espíritu Creador. Creemos que en el origen está el Verbo eterno, la Razón y no la Irracionalidad. Con esta fe no tenemos necesidad de escondernos, no debemos tener miedo de encontrarnos con ella en un callejón sin salida. Nos alegra poder conocer a Dios. Y tratamos de hacer ver también a los demás la racionalidad de la fe […]. Creemos en Dios. Lo afirman las partes principales del Credo y lo subraya sobre todo su primera parte. Pero ahora surge inmediatamente la segunda pregunta: ¿en qué Dios? Pues bien, creemos precisamente en el Dios que es Espíritu Creador, Razón creadora, del que proviene todo y del que provenimos también nosotros. La segunda parte del Credo nos dice algo más. Esta Razón creadora es Bondad. Es Amor. Tiene un rostro. Dios no nos deja andar a tientas en la oscuridad. Se ha manifestado como hombre. Es tan grande que se puede permitir hacerse muy pequeño. ‘El que me ha visto a mí, ha visto al Padre’, dice Jesús (Jn 14, 9). Dios ha asumido un rostro humano. Nos ama hasta el punto de dejarse clavar por nosotros en la Cruz, para llevar los sufrimientos de la humanidad hasta el corazón de Dios” (Benedicto XVI, Homilía en la explanada de Isling de Ratisbona, del 12 de septiembre de 2.006).

El anticristo gnóstico

El anticristo será lo opuesto de Cristo, luego, será un gnóstico, pues ésa es la gran diferencia: Jesús es la Verdad y el gnosticismo es la gran mentira y la más grande de las tentaciones, porque la verdad es lo inteligible y lo inteligible es el ser, el pecado es esclavitud y la verdad es lo que nos hace libres, el someternos a la naturaleza, a su ley, bajo Dios Creador; y el gnosticismo es rebelión contra esa realidad, contra la verdad, contra la libertad, es tiránico, totalitario, es una fantasía de la voluntad de poder, exactamente diabólica.

Es así desde el primer antagonismo que surgió contra el Logos encarnado. Porque, en él, se embarcaron los judíos, cuando, habiendo matado al Logos y, habiendo Éste resucitado, lo rechazaran, y su templo fuera destruido, con su sacerdocio y su religión. Inmediatamente asumieron un mesianismo destructor, el de Bar Kochba y Rabí Akiba, que llevaron a ese pueblo a las tragedias que terminaron con la construcción de Aelia Capitolina y la prohibición de que se acercaran al antiguo emplazamiento de Jerusalén. En un principio, el sanedrín combatió a la Biblia, torciendo la definición de los libros sagrados, en Jamnia. Pero muy pronto salió a la superficie que el antagonismo hacia el Logos no podía admitir a la Palabra que era Palabra suya. Así, la Mishná, la Mercabá y la Zohar, la Cábala (vid. Gershom Scholem, Origins of the Kabbalah, sobre las relaciones entre la mercabá y la cábala), con su Tikkun Olam, surgieron, relegando a la Palabra de Dios a un segundo plano, puesto que, según el Talmud, los rabinos derrotaron a Dios. Su guerra contra el logos y el Logos los llevó por la vía de todos los desastres, las barrabasadas del Talmud, Moisés de Creta, Shabbetai Tzebi y sus hijos, por la vía de Jakob Frank, la ilustración, el sanedrín napoleónico, Ricardo-Rothchild (la banca de reserva fraccionada, el sistema montado sobre el crédito: 90% on thin air, en manos de los banqueros, a intereses, pagados por el gobierno y los prestatarios particulares, en una pantalla de computadora [antes de eso, lo que regía era el gold standard, porque el oro estaba en sus manos y todo el mundo, ahorcado ya, podía quedar ahorcado]), Marx, Hess-Hertzl y el ultranacionalismo sionista, Freud, Reich-Marcuse-Bernays y su revolución cultural-sexual, Leo Strauss-Irwin Kristoll con sus neo-cons y sus guerras interminables, la pornografía y la ideología del género, etc. Una tragedia sin fin que atraviesa toda la historia de la Salvación, desde el Cumplimiento de la Promesa y como profetizó el Salvador. No es ninguna casualidad que los orígenes más remotos del gnosticismo moderno, sea “cristiano”, judío, musulmán o ateo (vid. Dawson, Historia de la cultura cristiana, ensayo XVIII: la secularización de la cultura occidental y el surgimiento de la religión del progreso), deban emplazarse en Armenia y el Cáucaso: Khazars, iconoclastas-paulicianos-bogomiles y fatimitas.

***

En San Ireneo (Adversus Haersses, I,1-5), se puede leer sobre el origen del gnosticismo, sobre las concepciones de los gnósticos del siglo II. Hay dos rasgos que saltan más que cualquier otro a la vista en esas fantasías abstrusas: en primer lugar, está el corte que hay entre el “mundo” divino del Pléroma (en el que los aeones, que son tan superiores que no se pueden ni vislumbrar, tienen sexo) y el universo en el que vivimos nosotros. En segundo lugar, está el hecho de que ellos concebían al mundo como el resultado de un pecado, del intento de un aeón, sabiduría-Achamoth (muy probablemente, del hebreo, hachmoth), de ocupar un lugar que no le corresponde, de las tinieblas que se siguen para ésta de su pecado y de las pasiones que se generaron del tal pecado. El mundo es pecado y pasión; la materia y la pasión son malas; y en el universo no hay luz ni inteligencia.  Esto es diametralmente opuesto a Génesis I (7.10.12.18.21.25 y, sobre todo, 31) y II, donde las cosas son causadas por un Dios infinitamente bueno, que las va viendo, mientras salen de su “boca”, y constata que son buenas, muy buenas. También dista una infinitud de Génesis III, pues el pecado original de la criatura, no del Creador, es el origen del mal.

Luego de que Occidente naciera y creciera como civilización cristiana, con sobresaltos y brotes gnósticos relativamente menores, hasta el siglo XVI, pero, sobre todo, hasta finales del XVII, cuando el gnosticismo ya era imparable, el mismo fue cada vez más haciéndose anticristiano, cada vez más abiertamente tal y cada vez más fuerte. Dawson relata su desarrollo secular, desde el principio, pero resumiré lo que dice, desde esta época crucial, la del nacimiento del rosacrucismo, de la masonería, de la ideología de la mal llamada ilustración, de la Revolución Gloriosa en Inglaterra. Luego de las divisiones en el Cuerpo de la Iglesia o, más bien, de las rupturas protestantes, la alta cultura no se dividió. Los hombres de ciencia estaban divididos étnicamente entre protestantes [Newton, Huygens, Leibniz, Kepler] y católicos [Descartes, Galileo, Mersenne, Pascal, Gassendi, Torricelli, Roberval, Copérnico]. Pero la cultura los unía; pues, culturalmente, a pesar de las divisiones, y de la intensa religiosidad que movía las disputas religiosas, la cultura permanecía siendo europea o pan-europea. En esa circunstancia, se tendió a buscar una religión común racional (esto es la masonería), común a toda la gente “sensata”: Montaigne, en el XVI, y Locke, Cherbury y Chillington, en el XVII [éstos dieron lugar a Tolland, Collins, Marchand, Rousset de Missy, en el XVIII; y éstos a Voltaire y d’Holbach, D’Alembert, Rousseau, Helvecio, Condorcet, Diderot, La Mettrie, Phillippe Égalité]: el naturalismo como religión mundial, de los ingleses a los philosophes franceses, en el XVIII [aparte del ateísmo, claro].

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Dios no es Batman

Puede tener varios nombres, pero no varias identidades. Tradicionalistas: para hablar, hay que entender

Imagencita terrible, tremendo ataque a Dios, a la religión auténtica, la fundada por Dios mismo Encarnado, y a todas las demás religiones, con lo que tengan de verdad y de constructivo para las sociedades que han nacido y crecido bajo su égida

Imagencita terrible, tremendo ataque a Dios, a la religión auténtica, la fundada por Dios mismo Encarnado, y a todas las demás religiones, con lo que tengan de verdad y de constructivo para las sociedades que han nacido y crecido bajo su égida

Contenido:

Negar la Fe, salirse de la economía de la gracia

El Dios uno y trino, conocido por la Fe y la razón, no es dos dioses

Negar la identidad de Dios no es lo mismo que negar la economía de la gracia

El ejemplo de San Perfecto

Contra una lluvia de argumentos, tomados de autoridades inexpugnables para un católico

Conclusión y reflexión final

Anexo, los argumentos de denzingerbergoglio.com

 

Negar la Fe, salirse de la economía de la gracia

Francisco anda lanzado [este artículo no es sobre Franc, es sobre teología: la identidad de Dios]. El domingo ofreció la comunión-común a los luteranos, sin meterse en complicaciones de doctrina (más tarde subiré un artículo sobre esto: espérenlo, La nulidad de la doctrina, todo va en la práctica, en la ternura misericordiosa). El 19 de enero de 2014 perpetró otra de sus obras de ternura, esto es, revolucionarias, según aquello de que, ahora, la revolución comunista es revolución de la ternura. Nos lo cuenta el denzingerbergoglio.com que dijo: “Y compartir nuestras experiencias de llevar la cruz, así como para salir de esa enfermedad del corazón que nos amarga la vida: eso es importante que hagáis en las reuniones. Y también, los que son cristianos, con la Biblia, y los que son musulmanes con el Corán, con la fe que recibisteis de vuestros padres, que siempre os ayudará a seguir adelante. Compartir incluso la propia fe, pues Dios es uno solo: el mismo. Algunos han hablado de una manera, otros de otra… pero seguir adelante. Compartir. (Saludo a los refugiados en la parroquia romana del Sagrado Corazón de Jesús, 19 de enero de 2014)” (http://denzingerbergoglio.com/los-que-son-cristianos-con-la-biblia-y-los-que-son-musulmanes-con-el-coran-con-la-fe-que-recibieron-de-sus-padres-dios-es-un-solo-el-mismo/). De acuerdo con los señores del denziengerbergoglio, el pecado mayor aquí está en que el Dios que se nos reveló en Jesús (desde ahora: EL DIOS VERDADERO), el Único, el Dios trino, no tiene la misma identidad que Alá. En adelantelafe.com, el padre Lucas Prado, en un artículo del pasado 11-11 (http://www.adelantelafe.com/rezamos-todos-los-creyentes-al-mismo-dios/), se une al debate, aportando brasas para el mismo fuego que encendiera el denzingerbergoglio, añadiendo algo un poco insólito: el Dios de los judíos no sería el de los cristianos (sobre esto les ofrezco otro artículo, sobre todo porque, en el blog del artículo del padre, en adelantelafe.com, puse un aporte sobre la historia del Talmud y de sus relaciones con la Biblia y la Cristiandad e, inexplicablemente, me lo borraron, a pesar de que era estrictamente verdadero).

Antes de pasar adelante a la discusión del asunto, vamos a poner una nota sobre el actual papa: Franc ha cometido muchos desafueros de este tipo, como el que ya mencioné sobre los luteranos, pero no porque Dios no sea el mismo, sino porque él anula la Misión del Verbo, su exclusividad salvadora y a su Iglesia, no por un asunto sobre la identidad de Dios (no aquí, al menos; otra cosa es el “Dios spray” y el dios de las sorpresas y el “dios no católico”). Quiero decir, esto es mucho más grave que lo que citan nuestros actuales interlocutores: “Jesucristo, Mahoma, Jehová, Alá [pues] estos son todos los nombres utilizados para describir un ente que claramente es el mismo en todo el mundo [en todo el MUNDO, OJO]”, así dijo Francisco, en una oportunidad (alocución ante fieles y dirigentes católicos, del miércoles 3 de junio de 2015, cfr. http://www.cbn.com/mundocristiano/elmundo/2015/June/Papa-Francisco-dice-que-el-Coran-es-lo-mismo-que-la-Biblia/). En este pasaje sí parece estar hablando, definitivamente, como un new age, no en balde, en este blog, lo hemos llamado Francisco, el papa new age. Pero no es Franc nuestro tema principal aquí, sino la identidad del Dios verdadero: estamos discutiendo, nosotros, CATÓLICOS SIMPLICITER, con un grupo de buenas personas, de ésas que se llaman católicos tradicionalistas; y no está TAN mal, porque la Iglesia es Tradición, pero ése tampoco es el tema…

El Dios uno y trino, conocido por la Fe y la razón, no es dos dioses

Sin más rodeos, vamos a nuestro asunto. En la Carta a los Romanos, I,20-21, San Pablo dice algo de gran trascendencia: “Pues LO COGNOSCIBLE DE DIOS ES MANIFIESTO entre ellos, YA QUE DIOS SE LO MANIFESTÓ; porque desde la creación del mundo los atributos invisibles de Dios, tanto su eterno poder como su divinidad, se dejan ver a la inteligencia a través de las criaturas”. Lo mismo es dicho ya, anteriormente, en el Libro de la Sabiduría, XIII,1-9: “vanos son por naturaleza todos los hombres que han vivido en la ignorancia de Dios, que de los bienes visibles no fueron capaces de conocer AL QUE ES ni, al considerar sus obras, reconocieron al ARTÍFICE, sino que al fuego, al viento, al aire ligero, a la bóveda estrellada, al agua impetuosa o a las lumbreras del cielo los consideraron como dioses, señores del mundo. Y si fue su poder y eficiencia lo que les dejó sobrecogidos, DEDUZCAN DE AHÍ CUÁNTO MÁS PODEROSO ES AQUEL QUE LOS HIZO; Que si, cautivados por su belleza, los tomaron por dioses, sepan cuánto les aventaja el Señor de éstos, pues fue el AUTOR MISMO DE LA BELLEZA quien los creó. Pues de la grandeza y hermosura de las criaturas se llega, POR ANALOGÍA, a contemplar a su Autor”. Copio sólo hasta el versículo 5, porque los subsiguientes hablan sobre la culpa de los que no conocieron a Dios, más que de las pistas para hallarlo en la creación. Lo mismo dice Santo Tomás, en las cuestiones (qq.) 1 y 2 de la Pars I de la Suma Teológica, lo mismo que en la q. 12, artículo (a.) 12: Dios es cognoscible por la razón natural. Es un gran consuelo, es algo muy bello, Dios está a nuestro alcance, al de todos, aunque el montar un argumento estrictamente demostrativo sea sumamente difícil. Como dijo Benedicto XVI en su famoso discurso en la explanada de Ratisbona, en Alemania, nuestra religión es la religión del Logos, del Logos creador, es religión de la razón, de la razón verdadera, amplia, inmensa, aunque alumbrada por el misterio y la gracia, no la caricatura cerrada y pobre y débil y de horizontes microscópicos del “racionalismo” [nominalista] padre necesario del irracionalismo: la razón requiere de un fundamento y, si no puede hallarlo intelectivamente en un orden que la supera, entonces es un castillo en el aire, la razón está montada sobre una base de irracionalidad… No es tampoco un fideísmo irracionalista nuestra Fe, es absolutamente repugnante a la Fe verdadera una blasfemia virtual como aquélla de Lutero según la cual “la razón es la prostituta del diablo” [y la modernidad es su hija, como se ve en Hume, el ateo: “la razón es la esclava de las pasiones”: es como de Ockham a Hobbes: Dios, el legislador arbitrario absoluto que impone su loca voluntad de poder, se transforma en Leviatán…]. Es blasfemia, porque razón, logos, es el Verbo, el que se encarna… no es razón humana, pero se llama a Sí mismo Razón, cuando se revela: el calificativo de Lutero es un verdadero espanto…

Aquí entra un punto muy importante de la Fe: la Fe se revela a seres racionales, Dios se revela en lógoi, palabras, humanas, de manera conforme a nuestra lógica y a nuestra consecuente gramática [la contrariedad a la Fe de lo de Lutero –¡¡¡y de Ockham!!!–  es de terror… y más que tengan seguidores que se digan ‘cristianos’]. Y, entonces, la Fe y la razón forman una unidad orgánica, inescindible. Por eso, es tan importante aquello del querido papa: “La Fe y la razón son las dos alas con que Dios dotó al hombre para que llegara al conocimiento de la verdad”… Y, en la Fe crecemos, pero la Fe nos lleva a un crecimiento de nuestra inteligencia y ésta a un crecimiento de la Fe: en la frase clásica, netamente agustiniana, “creo para entender, entiendo para creer”. Y la Fe, en ciertos puntos, la existencia del alma, su inmortalidad, la existencia de Dios, muchos de sus atributos, se nos da, para que todos accedamos a ésas, las verdades más importantes, para que lo hagan también los sabios, sin error y con plena seguridad. Pero ellas son accesibles a la sola razón, de modo que, al tener evidencia de las mismas, ya la Fe cesa, pues su ámbito es el de lo que no se ve.

Entonces, se puede conocer a Dios con la sola razón, su existencia y muchos de sus atributos: Perfección suma, Acto puro, Infinito, Eterno, Inmóvil, absoluta Unidad-Simplicidad, Ser-Intelecto-Intelección-Inteligible-Verdad/Voluntad-Bien-Amor/Belleza-Gozo contemplativo-todo lo anterior sumo subsistente y sin distinciones, suma Intimidad, Impasibilidad, trascendencia, omnipotencia; aparte de Creador, Causa primera incausada, misericordia, justicia, que se ama con necesidad a Sí mismo, que todo lo conoce como participación de Sí, que todo lo que no es Él es amado por Él en Sí, en su Bondad, etc. (Contra Gentiles, libro I; y S. Th. I, qq. 1-21). Mientras tanto, la Encarnación, el pecado original, la Trinidad, la Gracia, la Iglesia, la salvación y la condenación, lo mismo que los demás novísimos, los sacramentos, la Resurrección, son materia de estricta Fe revelada, son materia de la gracia y la Obra redentora de Cristo, del Verbo encarnado, en Quien está la salvación, Quien restaura las relaciones del hombre y su Creador, así como nuestra naturaleza misma, luego de que, por el pecado, perdiéramos esa amistad e hiriéramos severamente esa naturaleza.

Negar la identidad de Dios no es lo mismo que negar la economía de la gracia

Santo Tomás pone el punto perfectamente en claro (S. Th., I, q. 32, a. 1): la Trinidad, por ejemplo, es materia estricta de Revelación divina, decir otra cosa es dañar la fe, someterla a la irrisión de los gentiles, que piensan que nuestra Fe depende de argumentos no demostrativos y que no somos capaces de distinguir. Sin embargo, queda de todo esto muy claro: a Dios se lo conoce por la sola razón natural, mas hay “aspectos suyos” que no son cognoscibles más que por Fe, como el que sea un Dios Trino. Él se reveló auténticamente como Trino, pero también como uno: si alguien dijere que Es y que es uno, diría verdad, sólo que, si negara que es Trino, sería por carecer de la gracia santificante y de la Fe sobrenatural. Pero los que niegan la Trinidad no son los únicos que carecen de la gracia, también lo hacen cristianos que reniegan de la Iglesia o del Servicio Primacial de unidad que ejerce el sucesor de San Pedro en la Sede de su martirio; y también carece de ella quien no niegue nada de esto pero se halle en pecado mortal. Así, puedes ser mártir de la Fe, como Santa Juana de Arco, a manos de católicos: date una idea; puedes ser mártir del Dios Trino a manos de creyentes en el Dios Trino, como algún ginebrino que cayera en las manos de Calvino… Y eso no convierte la Fe trinitaria de los asesinos en una Fe en un Dios falso… Lo que hace es que los excluye de la economía de la Gracia, de la acción salvadora del Verbo. En estos puntos, mis amigos TRADICIONALISTAS se muestran incapaces de entender.

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Mío

¿Qué es, en realidad, mío, si mi ser no lo es?

Éste es, probablemente, el mejor libro de Lewis

Éste es, probablemente, el mejor libro de Lewis

Dice el muchachito de tres años: “mío”… y, por arte de ilusionismo, hace SUYAS todas las cosas. “Oye, tienes que ser mi amigo, fíjate, tu mami es mi hermana”; “¡¡¡NNOOOOOO, ELLA ES MÍÍÍAA!!!”. Su peluche es suyo, su pelota es suya. “Vamos a jugar, mira, ahí está esa pelota sin usar”; “¡nnoooo, mi peota e mmíííaa!”. Esta forma de mío es la forma favorita del infierno, en todo aquello que no sea un niño de tres años, como señala C.S. Lewis de manera tan acertada, en Cartas del diablo a su sobrino (The Screwtape Letters). De hecho, al pobre niño cuyos papás no lo saquen de esa dimensión de mío, le esperan momentos muy difíciles… y no digamos nada de quienes caigan en sus manos. En el mundo de hoy, una fuerte corriente cultural ha hecho la más grande de las magias gnósticas: ha hecho que todos se queden en el mío del niño de tres años sin educar, del hijo único, de padres desapegados, ricos y consentidores, de tres años. Oh, tragedia.

“Sueña el rico en su riqueza, que más cuidados le ofrece; sueña el pobre que padece su miseria y su pobreza; sueña el que a medrar empieza, sueña el que afana y pretende,
sueña el que agravia y ofende, y, en el mundo, en conclusión, todos sueñan lo que son y ninguno lo entiende […]. ¿Qué es la vida? Una ilusión, ¿Qué es la vida? Un frenesí, un engaño, una ficción, porque el mayor bien es pequeño y toda la vida es sueño y los sueños sueños son”, dice el gran poeta Calderón (La vida es sueño). “¿De qué le vale al hombre ganar el mundo, si ha de perder su alma?”, preguntó aquella Persona divina, la que se unió a nuestra humana limitación, sin limitarse en nada. “¿Quién tiene el poder? O Dios o el hombre, sólo una es verdad, cada respuesta excluye a la otra”: ésta es la respuesta del mago gnóstico, el inspirador de nuestro mundo: Marx. Él dijo “despertemos”, y quería decir “soñemos, vamos a soñar que somos dioses”. Y cada quien dijo, en nombre del comunismo, “soy dios, el mundo es mío, yo me defino, yo defino al mundo”.

Dijo la feminista: “mi cuerpo es mío, mato chiquitos, me independizo del falo”; dijo el avaro “liberal-capitalista”: “tengo ésta o aquella baratija, soy dueño absoluto”. Dijo el new age: “soy dios, me hago dios, construyo mi panteón y yo en el altar mayor, que se inmole el mundo ante mí, el portador del cristo cósmico, el hijo predilecto del universo”. Dijo el curita marxista-ateo-teólogo-teoliberal: “cristo es mío, es mío, porque soy el pueblo, soy el representante, el único, la avanzada del proletario en su lucha [intra-]histórica por la revolución, por destruir al opresor capitalista de todos los tiempos; la historia es mía y yo proyecto a otras sociedades las categorías que me den las ganas; y después digo que todo es intrahistórico y que cristo no puede hablarnos, pues es sólo un sentimiento sepultado por la historia”. Dice el homosexual: “mi cuerpo es mío, yo me defino, más aún, yo defino el parámetro de mi definición, yo soy un HOMO, y eso es bilogía, pero no, es elección libre, porque los sexos son biológicos y culturales, porque es cultural lo que yo diga, y la cultura la dicto yo, y yo soy HOMO, me reduzco a mis apetencias sexuales, y el que diga otra cosa es un nazi, según mi definición, que es mía”.

***

¿Qué es mío, los latidos de mi corazón? No, yo no  dispongo de ellos. ¿Los cabellos de mi cabeza? Que lo diga el calvo, que querría tener su melena, a la que añora en su vanidad. ¿Mi vida? Nadie sabe el día ni la hora: ¿de qué le vale al hombre ganar el mundo, si ha de perder su alma? ¿Qué daría a cambio de su alma? ¿El mundo? Al morir, dice Gandalf, atravesamos la cortina gris del mundo: ¿de qué nos valdría ganar el mundo, con su cortina gris, cuando todas las formas quedan derogadas?

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Para salvar la ciudad, la ley natural

Es la única salida; ergo, estamos en peligro

María Denisse Fanianos de Capriles utilizó su espacio en El Universal para dar voz a una víctima de un matrimonio homosexual (29-09-10). En los días sucesivos (30-09 y 4-10 del 10), aparecieron en ese mismo periódico sendas respuestas a dicho texto; uno de Alicia Hernández y el otro de Naibet Soto Parra, respectivamente. Vamos exponer y analizar esta discusión, a ver qué sale.

Alicia Hernández

La señora Hernández carga su artículo de gran cantidad de adjetivos contra la señora Capriles. Dice que lo que hace es un “pseudo artículo”, pone un “reduccionista análisis”, ésta está llena de “homofobia” y sus argumentos son muy “mezquinos” y deja entrever que es irrespetuosa e intolerante. De resto, usa cuatro argumentos. 1) El 70% de los sidosos son heterosexuales. 2) Entre curas católicos, hay abusadores de menores, como Murphy (el que puedo llamar “monstruo de Milwaukee”) y Maciel. 3) Hay muchos padres heterosexuales que maltratan a sus hijos. 4) Peor que entre homosexuales, es que los niños crezcan entre gente como la señora Capriles, una intolerante. En realidad, ninguno de estos argumentos tiende a mostrar absolutamente nada. Es decir, en el mejor de los casos, el del sida o el de los heterosexuales que maltratan a sus hijos, se presentan lo que en lógica se llama falacias: estos dos, la falacia del accidente, como cuando, en el chiste, cortadas todas las patas de la cucaracha, ante su desacatamiento de la orden de caminar, el investigador concluye que, sin patas, la cucaracha se queda sorda. Es decir, ¿cómo es que la homosexualidad es admisible porque hay sida o porque el hombre, el ser humano, es capaz del mal? Habría que decir que, si hay mal y ellos lo pueden conocer, entonces el bien en conductas humanas no está sometido a determinaciones arbitrarias, sino a un orden natural. Su testimonio, señora Hernández, bien analizado, se vuelve contra usted, al menos, como una propuesta para discutir, porque él supone que hay orden y que lo podemos conocer. Entonces, independientemente de las opciones arbitrarias, habiendo la capacidad para conocer el bien y el mal, ¿la homosexualidad es una conducta admisible por parte de los seres humanos?

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Discutes racionalidad: fanático, promotor del odio

El personaje “Arturo” dice que soy promotor del odio, por contar hechos concretos que están sucediendo y discutir su racionalidad

Un energúmeno señala el nombre de su obsesión, obviamente: "Jesús". Éste, queriendo razonar, sobre política, religión, ética, antropología: qué fanático... razonando, dime tú

Un energúmeno señala el nombre de su obsesión, obviamente: “Jesús”. Éste, queriendo razonar, sobre política, religión, ética, antropología: qué fanático… razonando, dime tú

Al principio de la película Ojos de serpiente, de Brian De Palma, una reportera, en el bulevar de los casinos de Atlantic City, dice que está ahí, bajo el “Huracán Jezabel”. La paran y la reprenden, tiene que decir que es “Tormenta Jezabel”. Para el final, había que rendirse ante la evidencia: la resentida periodista le dice a los televidentes: “well, it appears that tropical storm Jezabell was a hurricane, after all”, “bueno, tal parece que la tormenta tropical Jezabel, era un huracán, después de todo”.

Así funciona la revolución del gnosticismo modernista. Así, en dos sentidos diversos. Primero no parecía sino tormenta y resultó ser huracán que devasta todo: cada día son más los que creen que esta inmoralidad desatada es el fin de los tiempos.

Cada vez es más claro que, si te le opones, tienes que negar la realidad y meter el rabo entre las piernas, te guste o no. Di que hay que discutir la racionalidad de la homosexualidad: “FANÁTICO”. ¿Crees que Dios existe? FANÁTICO. Di, oh, atrevida sabandija: “la homosexualidad es mala”: “Me rasgo las vestiduras, tenemos a un promotor del odio”. Atrévete a decir que la policía en Francia obró de manera tiránica contra manifestantes pacíficos,defensores de Francia, de su ser y su bien,contra familias, contra ancianos y niños, contra una manifestación pacífica de más de un millón de personas, la más grande en ese país desde 1.968: mereces que se te pase la aplanadora.

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Muere un gran pecador

San Pablo, heraldo de la misericordia

San Pablo, heraldo de la misericordia

Cuando muere un gran pecador… No hay mayor esperanza

“Donde hubo pecado, sobreabundó la gracia” (Rom. V,20). Como acabo de expresar, la frase es de San Pablo… y después lo pintan como un perseguidor, un rígido, algo así. No hay mayor esperanza, no puede haberla. Piénsenlo bien. Todos los pecados de toda la Humanidad, de todos los tiempos, los míos, los tuyos, los de Stalin, los de Mao, los de Hitler, los de Pol Pot, los de Kim Il-Sung, los de Tito, los de Kurt Eisner, los de Kaganovich y Radek, los de Bela Kun. Los de Caín. La rebelión primera, la de nuestros primeros padres: por sus frutos la conoceréis: esa primera rebelión dio todo este desastre, casi nada. Los de nuestros hijos y nietos. TODOS, los de los santos y los grandes pecadores. Ponlos todos en un saco, todos uniditos, junticos, pegados. Desde nuestra perspectiva, los de Stalin son enormes, mimperdonables, una montaña que no se puede atravesar: ni por arriba, ni rodeándola, ni por un túnel. Unidos a todos los del resto de la humanidad: ¡qué inmensidad!

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