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Tag Archives: michael jones

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La revolución “mata” a Dios y se construye a dios (2)

Equivocaciones que ayer fueron callejones, hoy son avenidas que podemos transitar

(Sergio Pérez, Poeta y cantante venezolano)

Descartes, en él, la soberbia y el egoísmo solipsista llegaron a cuotas nuevas en la humanidad... él es el primer moderno que produce su auto-apoteosis

Descartes, en él, la soberbia y el egoísmo solipsista llegaron a cuotas nuevas en la humanidad… él es el primer moderno que produce su auto-apoteosis

Ockham realiza una legitimación de la conducta por el poder, aunque la coloca en Dios. Sin embargo, la tal legitimación es el antepasado más remoto que conoce Occidente de arbitristas radicales de la voluntad de poder, como Marx o Nietzsche, sin duda alguna. No es ninguna casualidad que la rebelión del espíritu humano tome prestadas expresiones como sacadas de la obra de Ockham: “o Dios es el soberano o el hombre es el soberano. Una de las dos es una falsedad”, dirá Marx (Crítica al derecho del Estado de Hegel, 1.843. Tomado del artículo: Textos marxistas sobre religión. En: Cuestiones y respuestas, esquemas de documentación doctrinal IV. Orientación bibliográfica, S. A. Madrid, 1.977. p. 112). Esto no es una mera inocuidad de intelectuales, esto se presenta como una corrupción del intelecto, que tiende a pasar a los hechos.

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Cuento Atlantis y Reina Hada: explicación

Isabel I con su mago real oficial: John Dee, quien, admirablemente, pasó a la historia, no como un visionario, medio loco, mago, sino como gran matemático, vencedor del oscurantismo, geógrafo

Isabel I con su mago real oficial: John Dee, quien, admirablemente, pasó a la historia, no como un visionario, medio loco, mago, que intercambiaba su esposa con otros magos, para la propiciación de los espíritus y darse poder y dárselo a la Reina, sino como gran matemático, vencedor del oscurantismo, geógrafo

Eric Voegelin es uno de los grandes autores que alertaron sobre el temible peligro del gnosticismo modernista que se terminó por apoderarse de Occidente, como consecuencia de la revolución mal llamada ilustrada y su último hijo, la revolución sexual. Voegelin llamaba la atención de que una civilización con una crisis espiritual tan profunda como la nuestra, que, sin embargo, mantenía un crecimiento material tan potente, se encaminaba a un abismo imponente. Los totalitarismos, de ningún modo acabados, comunista y nacionalista fueron sólo dos aldabonazos. Hoy en día, merced a la revolución sexual y al triunfo del nihilismo ideologista y, aún, de lo que Voegelin llama “analfabetismo teórico” y su más potente impulsor, la abulia intelectual, el mundo parece enfilado a terrores que dejarían a Stalin [tirano comunista de Rusia], Mao [tirano comunista de China], Ho Chi Min [tirano comunista de Vietnam], Kim Jong-Il [tirano comunista de Corea del Norte], Pol Pot [tirano comunista de Camboya] y Hitler [tirano nacionalista de Alemania] juntos como niños de pecho y meros aspirantes, como se puede colegir de las obras de Michael Jones. Asociados como lo están el gran capital, el más deleznable e irracional progresismo, los maltusianos occidentales, el feminismo y la tiranía china, de ningún modo parece un invento ni una ficción el más terrible de los miedos; sobre todo en un mundo anestesiado moralmente, en el que cada quien tiene su verdad, en el que se pueden asesinar millones de inocentes en los vientres maternos, en el que millones de madres matan a sus hijos antes de nacer, en el que centenares de millones queman su existencia en las drogas y otros centenares lo hacen en el alcoholismo (que no el alcohol, no es lo mismo), en el que la familia es pulverizada, en el que es una gran empresa y muy respetable la pornografía, en el que el tráfico de personas mueve millones de ejemplares, de cabezas de humano-ganado, al año, en el que se miente descaradamente sobre la historia y los acontecimientos recientes y la aplanadora le es pasada a todo el que defienda el orden y pare usted de contar. Dice Jones:

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