Kalós

Inicio » Posts tagged 'apologetica'

Tag Archives: apologetica

Anuncios

Tradicionalistas, sigamos razonando: subsistit in, libertad religiosa y diálogo ecuménico

Sus invectivas, mayormente, están fuera de foco

“Subsistit in”, Lumen Gentium 8, una nueva visita, guiada por Santo Tomás

A las puertas de Mordor, unos pocos hombres son rodeados por un ejército muy superior. La valentía y el desprecio de esta vida, para realizar su sentido, son enormes y generalizadas. Sólo con estas disposiciones de parte de sus defensores, la Iglesia saldrá del abismo presente

A las puertas de Mordor, unos pocos hombres son rodeados por un ejército muy superior. La valentía y el desprecio de esta vida, para realizar su sentido, son enormes y generalizadas. Sólo con estas disposiciones de parte de sus defensores, la Iglesia saldrá del abismo presente

Miren lo que dice Santo Tomás del Verbo encarnado, en la parte III de la Suma Teológica, cuestión 2, artículo 4 (en los artículos 2 y 3 está más desarrollado el mismo tema: escojo este artículo, precisamente, por su concisión), que copio directamente de la página del profesor Enrique Alarcón, de la Universidad de Navarra: “Respondeo dicendum quod persona sive hypostasis Christi dupliciter considerari potest. Uno modo, secundum id quod est in se. Et sic est omnino simplex, sicut et natura verbi. Alio modo, secundum rationem personae vel hypostasis, ad quam pertinet subsistere in aliqua natura. Et secundum hoc, persona Christi subsistit in duabus naturis. Unde, licet sit ibi unum subsistens, est tamen ibi alia et alia ratio subsistendi. Et sic dicitur persona composita, inquantum unum duobus subsistit”. La persona de Cristo es simple, en cuanto a la naturaleza divina, en cuanto ES Dios, simple como no podemos concebir. En cuanto a la persona o hipóstasis, sustancia, sujeto,  SUBSISTE EN dos naturalezas: ES Dios y hombre, es decir, SUBSISTE EN la naturaleza humana y en la divina. De donde, aunque SEA uno SUBSISTENTE, ES, sin embargo, una y otra naturaleza, en virtud del SUBSISTIR. Como dicen en mi tierra, báilenme ese trompo en la uña: como les he dicho, cualquier filósofo aristotélico, teólogo tomista, vive en un universo, el real, en el que no es problema decir que la Iglesia de Jesucristo ES, SUBSISTE EN, la Iglesia Católica. Para abundar un poco más, por si todavía tienen dudas, vean lo que dice en el artículo 8, de la misma cuestión: “unio importat relationem divinae naturae et humanae secundum quod conveniunt in una persona”: según el texto, que después explicita más, la unión de las naturalezas en la Persona divina del Verbo, CONLLEVA (importat) relación entre las naturalezas que “conforman” una Persona. La relación entre las naturalezas ES la unión, pero aquí dice que CONLLEVA. Como dicen en inglés: go figure, ¡imagínate esa vaina!, traducen en mi tierra: subsistir en y por sí es algo propio de la sustancia, sentido principal del ser; conllevar, por otra parte, no es, digamos, un término ontológico, metafísico.

Después de esto, ¿qué vamos a decir, que a Santo Tomás hay que incluirlo en la lista de los que hablaron de manera ambigua para confundir e inducir a la herejía? Discúlpenme si soy estridente, pero el que diga eso, más bien, pasa a la lista de los desubicados del mundo. Entonces, díganme, ¿cuál es el problema con el número 8 de la Lumen Gentium, no será que hace falta un poco de colirio en nuestros ojos, para que no los tengamos turbios al ver lo que hace la Iglesia?

La libertad religiosa… en el estado ¿laico?, no, laicista

El Concilio llamó a reconocer la libertad religiosa. Eso, aparentemente, según ustedes, viola el dogma católico. Vamos a ver: Jesucristo es el mesías, sin Él, no hay salvación; Él es la única revelación completa del único Dios verdadero (Jn. XIV,6 y 9). Además, la Iglesia es el camino que Él estableció, es su Sacramento, su Esposa, su Cuerpo Místico (entre infinidad de pasajes, el más comúnmente citado: Ef. V,22-33; cfr. Tim. III,15). Extra Ecclesiam nulla salus. Todo esto es verdad, ¿quién lo duda?, será un pelagiano, que cree que nos salvamos sin la gracia; o un luterano, que dice, negando como el 80% de la Biblia, que, como Jesús es el único Mediador, la Iglesia no pinta nada; o un new age, que, como cree que no hay pecado, cree que no se necesita ningún redentor; o un ateo, que cree que nos morimos y nos “aplastamos”; o un hinduista-budista-orientalista, que creen en la reencarnación, el karma y el dharma. Si eres cristiano de verdad, crees que fuera de la Iglesia no hay salvación: y, si eres cristianos de verdad, estás, en lo que se refiere a tu religión, en la “verdad completa” (Jn. XVI,14): de eso no hay duda. La única duda, en este caso, procede de ignorancia, de estar completamente imbuido en otra tradición, de modo que, de manera no culpable, tengas barreras sólidas para aceptar la verdadera Fe, de la ignorancia, pura y simple, o de alguna culpa.

(más…)

Anuncios

La gran Meretriz que… se inventaron todos los desgraciados de la Tierra

A los que creyeron los tontos y otros más…

Ésta es la verdadera cara de la Iglesia, no la rina que quieren vender los mentirosos enemigos de Dios, que quieren acabar con todo resto de la moral natural

Ésta es la verdadera cara de la Iglesia, no la rina que quieren vender los mentirosos enemigos de Dios, que quieren acabar con todo resto de la moral natural

Siete historiadoras, alguna judía, salen al paso del mito y sus más comunes aristas, en un volumen que recoge diez artículos, editado por la Librería Editrice Vaticana. “Madre de todas las inquisiciones”, “enemiga de la ciencia”, “opresores de las mujeres”, “la Iglesia quiere que los fieles sufran”. “los protestantes son más modernos”, “el odio por el sexo”, el antisemitismo (tratado por Ana Foa, judía, quien también escribe sobre la inquisición). Se llaman así: Lucetta Scaraffia, que coordina al grupo, Sylvie Barnay, Cristiana Dobner, Anna Foa, Giulia Galeotti, Sandra Isetta, Margherita Pelaja. “Su objetivo es “aclarar desde el punto de vista histórico algunos estereotipos muy difundidos sobre la historia de la Iglesia: no con intención apologética, sino, con intención histórica de rectificación de clichés que parecen haber sustituido la realidad en lo relacionado con la historia de la Iglesia, y que por tanto también han contribuido a deformar la identidad pública””.  “Refiriéndose a los numerosos libros polémicos que circulan contra el Vaticano, la coordinadora revela que “se multiplican en estos textos errores y referencias históricas erróneas, que se refieren a estos clichés, ya convertidos en verdades petrificadas aunque estén fundadas en informaciones falsas”. Tan difundidos e indiscutibles que quien los lee no procede ni siquiera a un control: de todos modos quien lo lee le dará la razón porque “todos saben que es así””. El libro acaba de salir en las librerías de Italia (La gran meretriz, un volumen contra los estereotipos sobre la historia de la Iglesia, Zenit, 16-05-13).

(más…)

El ofensivo fanatismo católico (1)

Un energúmeno señala el nombre de su obsesión, obviamente: "Jesús"

Un energúmeno señala el nombre de su obsesión, obviamente: “Jesús”

Todos los días de trabajo, entre el 1° de marzo y el 10 diciembre, o sea, en el año escolar chileno, desde las 5:30 a.m., todo consiste en prepararse para llegar temprano a los colegios de mis hijos. Esto termina como a las 7:40 a.m., cuando ya despachamos a los chiquitos mi esposa y yo y nos vamos apurados, al final de la misa de las 7 y media y a comulgar. Esa misa es para mí, aparte de su valor Infinito, el descanso del guerrero, luego de lidiar con la presión y con todo lo que implica el trabajo que les dije, entre lo que no es lo menor que mi esposa salga a hora proporcionada con el objetivo de llegar a tiempo.

En una oportunidad, luego de la Eucaristía, una mamá del salón de mi hija más chiquita, en una conversación cualquiera, terminó casi mandándome a callar, porque hoy no se podía ser cristiano, “dado todo lo que sabemos”. Más bien, cuando yo traté de razonar sobre esa pretensión, vino el gesto de simpatía y educación, que incluyó la abrupta media vuelta y el, en venezolano ochentoso, “muérete que chao”. Luego de eso, no recibí mayor consideración de esta señora; como es hoy lo usual, había pasado a formar parte de esa despreciable categoría: los fanáticos, más despreciable aún, los fanáticos religiosos, el colmo de los colmos, fanático católico: “haberse visto, este estúpido pretende razonar sobre lo evidente de la inaceptabilidad del Cristianismo”. ¿Qué podemos esperar?

(más…)