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Monthly Archives: mayo 2017

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Si Dios no ha muerto, la universidad sí

Una lista asombrosa de barrabasadas estudiantiles, aquí abajo

La universidad ha perecido, necesitamos un registrador que expida la partida de defunción. ¿Quién será el prohombre?

Universidad de Oxford, la primera, junto a París. Gloria de la Cristiandad, faro del saber, monumento del gótico. Epa, espera, ya no existe la Cristiandad, nadie quiere el saber, los monumentos se tienen por pilas de piedras, a punto de ser derruidas

Mi entusiasmo es abrumador, voy a ser profesor universitario. Cuando estaba chiquito, mis papás se preguntaban si llegaría a graduarme en el colegio. Más tarde, la sorpresa fue mayúscula, cuando entré a una universidad más que decente. Luego de graduarme de abogado, no sé ni cómo, seguí de largo, la filosofía, la maestría; ¿el doctorado?, en una institución internacional, en la que se oía el húngaro, el polaco, el alemán, el inglés, el ucraniano, el castellano. Fui un completo batacazo, de principio a fin… Y llegué a profesor. No se imaginan, había descubierto mi lugar en el mundo…

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La epopeya terminó en tragedia.

Las torres de sabiduría, los faros de la ciencia, los atalayas de la luz, habían sufrido un tremendo ataque. Fue muy curioso, algo apocalíptico: Cristo lo anuncia, un tiempo de la más grande tribulación que ha habido o habrá, un tiempo en que sembrarán y cosecharán y ni se darán cuenta del gran drama que se despliega a derecha e izquierda. Yo era de estos desavisados, hasta hace un poco de tiempo. Hoy por hoy, estoy de cabeza y corazón dentro de la Gran Tribulación, es devastador, un arrase, algo de magnitud inconmensurable…

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Una mañana, en 1215, el sol salía en el horizonte, como todas las mañanas, no imaginaba que su luz estaba por recibir la ayuda ese mismo día de Laurelín y Telperion, árboles de luz de Valinor, tierra de ángeles, enviados del gran creador Ilúvatar. En París y en Oxford, simultáneamente, se encendían esas luminarias deslumbrantes. Luego Colonia, Nápoles, Padua y por aquí y por allá, faros grandes y pequeños, se encendían en plena luz del día y regiones que nunca había divisado el resplandor, recibían claridad directa. La obra estaba consumada, la Cristiandad lanzaba esos centros universales de la verdad, hasta las últimas consecuencias, hasta los más apartados rincones, hasta lo más profundo del abismo, hasta lo más alto de las cimas… y más allá, por encima de las nubes, allende las estrellas y las galaxias y las esferas exteriores y más allá, fuera de este universo, en las regiones superiores, cielos de los cielos… Y, de un solo golpe, los aportes de los siglos, los trabajos de las sociedades, de las civilizaciones, se asimilaron, clasificaron, ordenaron, se pusieron a disposición de todos, listos para la tarea impresionante de subirse a los hombros de esos gigantes, con las lámparas de la Tradición cristiana y llegar más lejos que lo que el hombre nunca soñó. El siglo XIII puso las bases y dio la altura, para que el XIV se sintiera en plena libertad de derribar lo que era lastre y lanzar nuevos avances en el campo de las ciencias básicas. Ese espíritu de libertad, de confianza en sí misma, de investigación, de aventura, de deseos de conocer y penetrar fue lo más grande dado por la humanidad y sentó las bases para la sociedad más poderosa de la historia… Y se mostró él mismo de un poder y fecundidad asombrosos, capaz de soportar embates inmisericordes de muchos siglos de revolución enemiga de la razón, de Dios, de Dios Noesis Noéseos y, por tanto, de toda noesis… Espíritu que, en su momento, cuando convino, se mostró enemigo de Dios Dilectio, porque, espíritu de falsedad, es también espíritu de rencor y frustración…

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Y pasaron los siglos y llegaron los reformadores, reformadores hermosos, hombres llenos del espíritu… del espíritu últimamente presentado. Hombres que proclamaron: la razón es la prostituta del diablo, la razón es la esclava de las pasiones. Y proclamaron que la vida y la nobleza eran vitalidad salvaje; y que no había sentido; y que no hay verdad ni justicia ni amor ni fidelidad; a lo sumo, sexo y economía. Ahí llegó la noticia infausta: el Dios verdadero, Ser sumo subsistente, absolutamente trascendente, suma Intimidad, que nos mantiene en el ser a todos, que es Vida infinita y fuente de nuestro existir, fue declarado muerto. Es tonto, es ilógico, es estúpido, pero, para lograr su hazaña, declararon en largos y elocuentes discursos que la lengua debía abolirse, que la razón, en consecuencia lógica inevitable, debía ser avasallada, apabullada. Era la era de la razón y de la post-razón; la era de la mayoría de edad, la era en que, para proclamar la libertad, había que decir que somos pura plastilina informe, con estructura azarosa, que no existe la conciencia ni la vida, son ilusiones sin ilusionado, pues no hay sujetos ni inherencia. Y, para que se sostuvieran razonamientos que de manera tan eximia destierran a la razón, tenían que completar la faena, cortar rabos y orejas y el derecho mismo de preguntar; y se inventaron todo tipo de estratagemas, hasta la más estricta cortesía, la que dice que, si preguntas qué tiene de racional lo anterior o algún movimiento revolucionario, debes recibir tus sanciones: los que negamos el bien, el orden y la moral, no podemos permitir desórdenes e inmoralidades, no. Así, el hombre lo logró, no como dicen hoy, se produjo la “inteligencia artificial”, eso no es posible, no: el hombre… unos hombres, al menos, todos más iguales que el resto, se erigieron en Dios, en algo que, según ellos, no existe; o sea que, no existiendo ellos ni habiendo yo, ellos pueden autocrearse y definir su propio yo. Qué hombres más preclaros, cuánto les debemos. Ya todos somos filetes, no, mucho menos que filetes; y no hay familia, no hay relaciones, no hay papás e hijos, pues no hay causalidad ni esencias, naturalezas comunes; no hay derecho, orden de las relaciones, pues no hay relaciones ni orden; no hay tradición, vínculos entre las generaciones; no hay aportes de los siglos, pues todo es intrahistórico y lo de allá se proclama que sólo tuvo sentido allá: lo dicen unos que dicen que ése es el sentido de la historia, su naturaleza, que vale para toda historia posible, en todo universo posible. Son como el que dice que todo es eros, que uno quiere matar a su papá, para tener sexo con su mamá; y, por eso, todo lo que uno, quiero decir, el hombre, diga es pura falsedad, producto de pasiones bajas, menos cuando él dice eso. Ya podemos tiranizar a las sociedades y matar a todos los que queramos… o, no, nada de matar, pues no hay vida, ni tiranizar, pues no hay justicia. Y esto último no se sigue de lo anterior, pues nada se sigue de nada; y, si tú lo dices, es sólo tu opinión; y, si lo quieres enseñar o mostrar como tal consecuencia necesaria, a partir de las premisas anteriores, eres un tirano y un loco, que quieres imponer tus opiniones subjetivas… ¡¡¡Dios mío, la corrección política!!! “Mira, disculpa, vas preso, ¿cómo es eso de ‘Dios mío’?”.

[Para la lista de barrabasadas, lee un poquito más, vale la pena:]

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Dios: existencia, atributos, unidad y acción; una mirada a la filosofía y la ciencia

Ser sumo y perfecto, es uno, crea y nos oye

Contenido:

San Lucas dice que “nada es imposible para Dios” y que, por eso, Cristo es Dios y hombre

Dios todopoderoso y objeciones a partir del absurdo

Ciencia y Dios

La necesidad del ser y el universo precario y contingente

Acto y potencia, el Primer Motor Inmóvil, las cadenas causales y el Acto Puro

La tercera vía de Santo Tomás: lo contingente, lo necesario ab alio, lo necesario per se

Ser, actualidad, es verdad, bien y belleza; y eso muestra que Dios existe y es Verdad, Bien y Belleza infinitos

La quinta vía, revisited; y los milagros

Dios es Uno

Dios crea, produce el ser de la nada, produce los entes sin materia ni ningún otro sujeto preexistente

Los nombres de Dios, el Tetragrammaton y la analogía del ser

Dios nos oye y Dios se revela

Nos oye

Se revela

San Lucas dice que “nada es imposible para Dios” y que, por eso, Cristo es Dios y hombre

El modernismo, que domina al mundo hoy de manera total, no tiene ningún problema con decir las cosas más absurdas, con tal de no admitir que Dios existe y de Él dependemos: que de la nada viene, no algo, sino todo…

Así es, en el primer capítulo del Evangelio según San Lucas (vv. 35-36), se dice eso, que nada es imposible para Dios y que, por eso, la Virgen podría parir (como había dicho 700 años antes, el profeta Isaías [7,14]), que San Juan Bautista venía en camino, que Isabel, anciana y estéril, había salido en estado grávido, que Dios se haría hombre y sería el mesías prometido a Israel, para toda la humanidad. Es interesante ver cómo es esto posible, cómo es que en el Cristianismo, se pueden hacer todas estas afirmaciones: que hay Dios, que es uno, que todo lo puede, que es eterno, que hace milagros, que se ocupa de nosotros, que se revela, que se hace Hombre, que salva. Como todas estas afirmaciones, menos las dos últimas (Dios se hace Hombre, Dios salva) se pueden estudiar filosóficamente, vamos a estudiarlas, hasta donde la razón humana pueda averiguar. Puede que estemos haciendo el estudio más importante de nuestras vidas…

Dios todopoderoso y objeciones a partir del absurdo

Dios no puede crear una piedra que no pueda levantar, dicen, como objeción insuperable, sus enemigos. Oh, ¿qué haremos, ahora, quién podrá defendernos, quién podrá defender a Dios, impotente ante estos grandes objetores? Qué bobada: el obrar sigue al ser, de la nada nada viene, lo que actúa ES; y lo que actúa y obra lo hace según su naturaleza. Dios es todopoderoso, porque es Ser puro; como es Ser puro, es pura perfección subsistente, acto puro; en cuanto tal, es Infinito y Todopoderoso: el obrar sigue al ser, al Ser Infinito corresponde Poder infinito. Pero, evidentemente, esto se trata de perfección, Dios no puede hacer lo que repugna a la perfección: no puede hacer ni querer el mal; no puede hacer ni querer lo contradictorio; no puede hacer algo que no dependa en su ser de Él, en consecuencia; no puede hacer lo defectuoso; no puede hacer lo absurdo. El asunto de la piedra es, obviamente, un absurdo; luego, quienes ponen la trampita para decir que Dios es absurdo son los absurdos, que quieren poner en la perfección suma aquello que le repugna, el absurdo. Tontos.

Ciencia y Dios

Hay principio de la conservación de la energía, luego, o Dios no existe o es irrelevante. Ahora sí salieron con una razón irrefutable: el universo, dice Searle, es causalmente cerrado; por eso, no hay Dios, tampoco alma, tampoco libertad. O sea, no hay cosas evidentes como almas, principios de vida, vida no hay; no es libre ni él, para decir su sandez… Muy bien. Pero hay mucho más, para éstos que quieren que el Dios que creó la materia y la energía y las leyes que las rigen no exista, porque, según ellos, las energías están completas; que el Dios trascendente, del que depende todo para existir y que no depende de nada, no puede existir, porque es irrelevante, porque las energías están completas. Para empezar, hay entropía, hay pérdida de energía y tendencia al caos. Y, en segundo, bueno, lo ya dicho: ¿quién dijo que se trataba de algo así? La cosa es que Dios es el origen de la energía, de la conservación de la energía y de la entropía y de la pérdida de energía por parte de los sistemas; y, para colmo, si fuera bueno el argumento, quién dice que eso impide que haya alma y libertad; si fuera así, tú no estarías hablando, despistao. Aparte, que haya algo como la conservación de la energía no quita que haya contingencia, que las energías que hay en la materia no puedan ser dirigidas por principios inmateriales y, aún, por nuestra libertad, etc. ¿Qué cabe, en esta línea, sobre Dios, que las tiene a todas en sus manos, como Quien las sostiene en la realidad?

Lo mismo sucede con la evolución: no hay Dios, todo viene de la evolución, empezando con el Big Bang. Dios no crea, fue el big bang, ¿Sí, qué explotó? Nada. De la nada, nada viene; de una explosión no viene el orden, sino caos, desorden y destrucción. “Oye, quiero un hijo, voy a lanzar una granada”: así, ¿verdad? De lo inanimado no viene la vida. De lo inconsciente no viene la conciencia.

Además, todo indica, en el registro fósil, que no hay evolución y sí mucha confusión y estafa: australopitecus, neanderthal, el “Nebraska man”, el homo erectus han sido manipulados, son pedazos de esqueletos, a veces de cerdos, delfines y otros animales, a veces de monos, a los que se les hacen representaciones esculturales o pictóricas con rasgos humanoides; o, a veces, hombres, a los que se les hace lo mismo, para que tengan rasgos simiescos. Sin contar las veces en que se ha manipulado el material: lijas y cinceles, para acomodar parecidos, para forjar eslabones de cadenas inexistentes. En otras especies, ni eso ni nada se ha presentado. Todavía más, un análisis somero de la “explosión cámbrica” [no explosión literal, sino figurada], en la que, en un período muy corto surgieron la mayoría de las especies conocidas, como de un golpe, sin antecedentes ni sucesor, muestra que, más bien, los seres vivos surgieron de un golpe, no en largos períodos evolutivos.

Además, el concepto mismo es ridículo: de una pareja de hombres, vienen hombres; de parejas de otras especies, hijos de esas especies; cuando se cruzan especies cercanas, los críos son estériles, como las mulas. Las mutaciones son aberraciones que no se replican y que son caídas, no “evolución”. En cualquier sistema, así sea uno sencillo, un programa de computadoras, una mutación azarosa tiende a destruir al programa, no a mejorarlo [Berlinski]. Pero los darwinianos pretenden que las mutaciones sean azarosas, cuando se dan, pero que, después, haya un determinismo que haga que las beneficiosas permanezcan, sin propósito alguno. Si, acaso, dentro de una especie, hay cambios pequeños, de adaptación a condiciones disímiles. Por otra parte, si uno lo considera bien, de una vaca, a una ballena, hay un camino tan intrincado: se necesitarían unas dos millones de mutaciones, todas coordinadas mutuamente, que tendrían que ocurrir de manera instantánea y simultánea y concomitante con el paso de la tierra al agua: los órganos respiratorios, son de agua o de aire, no hay intermedio [Berlinski]… Y, para colmo, no hay un fósil que sugiera este paso, en ninguna parte [Berlinski]. A esto se reduce la creencia en la evolución: la novela primigenia fue Don Quijote, pero unos monjes se dedicaron a copiarla y, al hacerlo, fueron muy malos, todo se fue dando por azar, de modo que, quitando una letra aquí y poniendo otra allá, paulatinamente, en millones de años, de Don Quijote, salió, en ruso, La Guerra y la Paz, y Los Novios, en italiano, y La Vida es sueño, en castellano, etc.: algo bastante lógico, ¿nooo? [Berlinski]… Eso y un poco de dibujitos y esculturas de museos, todos fraudulentos, diseños realizados a partir de un diente o de una costilla de delfín o de las fantasías y las ganas de obtener prominencia, presentados como ciencia. Y al que se queje lo penamos, así sea con el ostracismo o con algún caso judicial, como sucedió en los años 20 en los Estados Unidos con el sonado Monkey Trial, de la anti-Dios American Civil Liberties Union, caso que se blande hasta el día de hoy… De nuevo, los deseos de prominencia… junto al compromiso ideológico, junto al peso de la historia… junto al deseo de prominencia, con el poder (sobre la educación y el discurso, etc,) y el dinero, del presupuesto, de los patrocinios, etc., que todo esto trae. Y, si te quejas, te penamos, ya te lo dije.

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