Kalós

Inicio » Actualidad » ¡¡¡Fanático, fanático!!!

¡¡¡Fanático, fanático!!!

Defiende la razón, la religión y la moral, espera el insulto y pregunta por qué

Un energúmeno señala el nombre de su obsesión, obviamente: "Jesús". Éste, queriendo razonar, sobre política, religión, ética, antropología: qué fanático... razonando, dime tú

Un energúmeno señala el nombre de su obsesión, obviamente: “Jesús”. Éste, queriendo razonar, sobre política, religión, ética, antropología: qué fanático… razonando, dime tú

Mi artículo anterior fue sobre Juan Gabriel, el gran cantante, compositor y promotor de artistas mexicano. Al escribirlo, “lloré” (interiormente) de nostalgia, por el artista y por su obra y los recuerdos de mis años mozos. En el artículo, lo digo, puse una lista aleatoria de canciones suyas que me vinieron a la mente y, mientras la escribía, me emocioné… Es que él fue uno de los grandes de esa época, sin dudas: en Venezuela, las principales televisoras se peleaban públicamente la transmisión de sus conciertos.

Por supuesto, compartí por Facebook el escrito. Y, si ustedes fueran gente que se dedica a la filosofía y la educación y a escribir sobre estos temas, se darían cuenta de cuán difícil es hoy en día hacerlo. Hay muchas vicisitudes y una de ellas en esa gente que te consigues, en Facebook, por ejemplo, que se dedica a perseguirte, a fastidiarte, a insultarte y a defender lo que tú jamás creíste que pudiera defender alguien de tu colegio. Yo estudié en un colegio del Opus Dei y conozco mucha gente muy favorable a esa institución y mucha gente muy hostil, pero, para mí, lo más importante es que la conozco muy bien, por dentro, conozco a muchos miembros, muy de cerca, sé lo que piensan, sé lo que anhelan. Conozco lo que tiene de bueno y lo que le debo al Opus Dei, lo reconozco y los agradezco intensamente. Conozco bien la altura espiritual de San Josemaría y de Don Álvaro; y sé de muchos de los defectos que uno puede ver en sus sucesores, en Venezuela, en Chile y en otros lugares. Por ejemplo, no sé qué hace Rhonheimer, defendiendo herejías y cosas aún peores (¡¿?!), ahí o por qué tenían en la Universidad Monteávila a Hugo Farías, al que hasta le publicaron libros… qué hacía monseñor Vallejo Balda (con su amante “salvaje”, Immacolata)… Como en todo, hay gente así. Como en todo, pero, en especial, en sitios especiales, ahí la mayoría es buena, quiere genuinamente ser santa, fiel a Dios y a la Iglesia. Hay gente de diamante; aunque, más comúnmente, gente de oro y de plata, también… algunos pocos de bronce. Muy pocos de tierra y más abajo. Los nombrados son una élite de gente que tendría que estar en otra parte, que no pega, en serio, aunque, por sus nombres en sus sociedades, tengan prominencia, incluso en la “Obra”… Bueno, yo tengo, les decía, chicles pegados, mis pegostes, dicen en mi tierra. El otro día, uno de ellos, al que decidí no hablarle más: lo puse en mi lista de “idiotas” [los llamo así porque soy muy educado]. Se trata de uno del colegio que odia al Opus Dei, a la Iglesia y, me parece, a la sanidad mental: es de los que dicen que los jesuitas son el gobierno secreto del mundo y que los dirige el Papa [con Frank, uno podría decir “bueno…”, pero ¿con Benedicto XVI?: ¡¡¡no me friegues!!!]. No se le ocurrió nada mejor que decirme que el odiaba al colegio y al Opus Dei, pues, a según, muchos amigos suyos habían sido objeto de abuso por parte de “opusos” [peyorativamente, miembros del Opus Dei en Venezuela]. Ahí se acabó toda conversación: me consta que es falso, por el lado de los amigos, me consta, por el lado de los “opusos” del colegio, me consta. Es más, yo entré al colegio hace 41 años [mi hermano, hace 43, y mis primos entraron antes todavía: yo tendría 1 ó 2 años, hace 45 ó 46], estuve ahí, como estudiante o como profesor, por 23 años (interrumpidos); conozco a varios miles de personas vinculados con el colegio, incluyendo a muchos que lo odian: nadie nunca había inventado semejante calumnia y han inventado barbaridades, ni se imaginan, Don Quijote estaría orgullosísimo del ladrido de estos perros… A eso puede llegar cualquiera de estos demonitos que tenemos hoy caminando por las calles de este mundo tan loco.

Bueno, pero el cuento es el de Facebook y Juanga y mi “pegoste” de oportunidad. Es al que le gusta fastidiarme cuando hablo de moral sexual. Una vez reboté un meme de la gran Shelley Lubben, la ex porn-star que se convirtió y se dedica a difundir la tiranía que es esa industria, a tratar de ayudar a ex compañeros a salir de ese infierno, etc. El meme era sobre las 245 muertes trágicas (sida, sobredosis, suicidios, accidentes mientras estaban borrachos o drogados) en ese universo de 1.500 personas, en 10 años (vid. https://www.shelleylubben.com/shelleys-videos/dead-porn-stars-memorial).  Salió el pegoste a molestar, que yo era un tirano del espíritu, que, si tu mujer no te satisface, tienes que tener vías de escape. En esa oportunidad, me preocupé, pensé: “¿qué diría su mujer, si supiera que él querría que ella se masturbara viendo porno?, digo, en su caso, ¿nooo?”. Se lo dije y no me respondió nada; puede que él mismo ya le haya comprado películas. Pero, independientemente de eso, ¿cómo puede alguien criticar a Shelley? Qué loco, ¿noo? Es una completa devastación. Porque la cosa podría pasarse, quizás, si el hombre viera, estuviera dispuesto a ver, cuando uno demuestra estrictamente algún punto; pero en innumerables ocasiones, en el pasado, se negó a hacerlo; por lo que uno no puede seguir en el fastidio continuo de su persecución SIN CUARTEL: no me deja pasar UNA…

Tengo otros pegostes. Hay uno buenísimo. Viene y se forma la sampablera entre los judíos del estado judío y los palestinos, los palestinos lanzan sus coheticos hechos con abono de res, material biológico, brother; lanzan 200 de ésos que le envidian poco a los del quiosco de las esquina, que los vende ilegalmente en Navidad y Año Nuevo, le queman el coco a 13 israelitas, mientras que se mueren 3 civiles más, en un tiroteo, en el que los soldados judíos tienen uzis y M-16 y los palestinos 22 y 38. Los judíos vuelan dos colegios y un hospital y 134 casas y 6 edificios residenciales, matan a 1500, incluyendo 1418 civiles, 386 niños y 423 mujeres. Uno rebota la noticia. Y sale el fastidioso: “oye, eres un radical, yo no sabía que tú estabas a favor del terrorismo”… blablablá… Es como que no puedes decir nada que no diga el New York Times… o eres un politically incorrect: y Stalin jamás permitiría eso… mucho menos la policía actual del pensamiento, del mundo de los zombis hipnotizados.

Bueno, aquel mismo señor, el anterior, se metió conmigo con el artículo de Juanga. Un previo: un amigo me llamó ese día y me dijo que Juan Gabriel nunca había estado en festivales “gay” o en marchas del orgullo invertido o en nada así. Claro que no, pero eso no quiere decir que no pusiera un muy mal ejemplo ni que no promoviera un estereotipo desviado. Mi amigo se mantuvo, pero mantuvo también el respeto y la racionalidad… El pegoste no mantuvo nada y arrancó con tergiversaciones y adulteraciones. Les reproduzco la corta discusión, no tanto con él, sino con una señora que ni conozco pero que se mete cada vez que él me persigue, en materia de homosexualidad. En virtud de la materia, vamos a llamar a mi “pana”, “Sal de fruta” y su amiga es la señora Rabbit, como la de Roger del mismo apellido:

Sal de fruta: Entonces Juan Gabriel fue peor que Hitler, Chavez [sic] y Kim Jong Il, Mussolini porque era afeminado? Los otros eran todos machitos. Mandame [sic] 100 Juan Gabrieles y te regalo a cualquiera de los otros.

Sra. Rabbit: Según este pana si [sic].

Yo [en este comentario, resumo mi artículo]: Te respondo, porque no te tengo en mi lista de idiotas. Yo escribo un artículo, trata sobre la grandeza artística de Juan Gabriel, su vida pública y la misericordia de Dios. Digo que hay que rezar por él, que la Misericordia es más grande que todos los pecados de todos los hombres, incluidos los peores pecadores, por lo que hay esperanza para todos: recen por él, tiene un alma que lo necesita. Y vienen ustedes y se lanzan su “lectura”. Lo dijo Santos Discépolo en Cambalache: “los inmorales nos han igualao”, “lo mismo un burro que un gran profesor, no hay aplazaos ni escalafón”: es como que antes los ignorantes callaban y cada quien sabía su sitio; y los sabios hablaban y los demagogos no tenían espacio para manipular… Es la última vez que te contesto, a menos que valga la pena. Te vuelves a meter en un post mío para decir sandeces así y de pana que te borro.

Sra. R: Uyyyyy [sic] que [sic] miedo! Rezaré porque tu alma encuentre paz para que logres superar el trauma de haber sido torturado en tu infancia y que logres perdonar a ese malvado que la destruyó y ha hecho de ti hoy un verdadero monstruo. O acaso fue esa secta satánica a la que perteneces? Es el Opus Dei cierto? Dices ser cristiano y no me reconoces como prójimo? Crees tener la verdad absoluta en todo? Tranquilo, a partir de hoy estarás en mis oraciones. DTB

Yo: Incluida en la lista de idiotas que ni saben leer ni tienen buena voluntad para discutir… Que tengas una buena vida, es decir, que Dios te convierta.

Ahí tienen, la mujer, a la que ni conozco, se mete a insultarme, en un blog para “amigos” de Facebook, le respondo con racionalidad, aunque acotando que le respondo a ella y no a Sal de Fruta, él sí está en la lista, y se lanza una de improperios, ya completamente destemplados, inventando situaciones y amenazas… Lo que me recuerda es a una oportunidad en la que una compañera de trabajo me dijo que ella no iba a ver al Papa; yo le pregunté por qué (ojo: “por qué”, esto es, la causa, la pregunta de la racionalidad por antonomasia) y se lanzó tremenda gritería, en la que lo que se distinguía era: “¡¡¡FANÁTICO, FANÁTICO!!!” Yo le decía: “pero, mira, la idea es razonar, la pregunta es ‘por qué’”. Volvamos a la Sra. Rabbit. Notarán que la mujer es venezolana, por eso, para insultarme, aparte de monstruo, satánico, que digo que Juan Gabriel es peor que Hitler y Stalin, que no soy cristiano, que digo que ella no es mi prójimo, que abusaron de mí cuando chiquito, mis bellos padres y mis hermosos profesores [cercana al loco del que hablé arriba, ¿ah?; y, por cierto, da un poco de sentimiento de ternura candorosa: si conociera el mundo fuera de Venezuela, no diría “opuso”, diría, como Francisco, “conservador” o, más católico todavía, “tradicionalista”, no “opuso”], me dice que soy… exacto, “opuso”. ¿Qué les parece, what do you know? Yo quiero razonar y rezar por Juanga, digo que Dios, en su Infinitud, nos puede perdonar a todos, hasta a los más malos; a toda la humanidad, a la que pertenecemos, la misma que asumió el Logos creador, la que compartimos con los santos y los héroes, así como con los malvados o con los niños inocentes… Vienen, dicen que califiqué al artista mexicano de peor que Mao y Pol Pot y se mandan una andanada de insultos. Como dicen en inglés, hacen su Strawman, su hombre de paja, confeccionado para atacarlo con la jabalina y la lanza, y lo acometen, con todas sus fuerzas, como si fuera Ricardo contra Saladino… Y, después, el monstruo, el FANÁTICO, el “opuso”, ¡¡¡soy yo!!!, no me JODAS…

Como yo soy filósofo, a eso dediqué mi vida, después de que preferí la filosofía antes que el derecho, dejando bien metido en el baúl de los recuerdos mi título de abogado, como yo soy lo que soy, no me puedo ir sin hacer un poco de gala de mi fanatismo. Busquen en este blog y verán lo cerrado de miras que soy yo: cómo no sé nada que no sean místicos cristianos, cómo no sé nada que no sea, como dicen ciertos enemigos de Cristo, el “fanático Pablo, que corrompió el mensaje de inclusión, de tolerancia, de Jesús [el Candy-candy, les falta decir; como si Jesús no hubiera cogido el látigo y lo hubiera batido contra los malos y como si no hubiera dicho: ‘apartaos de mí, malditos, al fuego eterno’ y demás afirmaciones Candy-candy/cotton candy]”; busquen y verán que no he leído nada de los filósofos modernos y postmodernos [por eso pude aprobar materias y tesis en mi maestría y mi doctorado], de cómo no he leído a ningún científico ni a ningún filósofo de la ciencia ni a los clásicos, etc. Son muchos artículos. Pero, como mi amiga Rabbit y mi amigo Sal de Fruta y otros me pueden seguir acusando, para que quede muy claro, pongo aquí, en palabras del calumniado [por los homosexuales] Platón, el contenido y las razones de la moral sexual. Con ustedes, del libro VIII de Leyes, el discurso de la rectitud sexual:

“Tu observación es muy oportuna, pues es esto exactamente lo que yo quería decir al hablar del procedimiento que tenía yo para imponer esta ley, que exige que se obedezca a la Naturaleza en esta cópula destinada a la procreación; que se abstenga de unirse a otro hombre [no cometerás actos homosexuales, so much for purported platonic homosexuality]; que no se dé muerte deliberadamente al género humano [aborto: nótese, pone los más graves de primero y a la homosexualidad antes que al homicidio]; que no se siembre sobre rocas y piedras, donde la semilla nunca echará raíces en que la Naturaleza consiga su reproducción [masturbación, onanismo]; que se abstenga, finalmente, todo el mundo de todo surco femenino en que no se quiera brote la semilla sembrada [anticoncepción]. Si esta ley alcanza permanencia y vigor a la vez, con tanta fuerza como la que actualmente prohíbe todo comercio entre padres e hijos, y, si en las demás clases de uniones consigue esa misma fuerza, COMO ES DEBIDO, resultará enormemente beneficiosa. Su conformidad con la Naturaleza es, en efecto, su primer mérito; además, aparta a los hombres de la rabia y locura eróticas [promoción de la virtud y la racionalidad], así como de toda clase de adulterios [defensa de la familia] y de todos los excesos en el comer y en el beber [moderación y templanza] y hace que los hombres amen más a sus mujeres [el amor y la estabilidad matrimonial y familiar]; en fin, se conseguirán muchos otros bienes, apenas alguien logre imponer esta ley” (838e-839c). Más adelante lo deja bien claro: aquí se está tratando de la posibilidad misma de ser felices y de la estabilidad de la comunidad política, de su orden, de su paz, del bien común…

Entonces, la que quiere defender la rabia sexual se las echa de buena, “tolerante” y racional, sin siquiera hacer un esfuerzo por entender lo que el otro dice, sin buscar razones, insultando sin ton ni son, faltando el respeto de quien la considera. El que busca razones, la virtud, el bien común, la GRACIA y a DIOS: ése es un fanático, un loco, un monstruo, un tirano…

Defender la racionalidad, defender la virtud, poner bien en claro quién es el verdadero fanático, tirano, maleducado, desubicado es una necesidad en el mundo de hoy. En el mundo en que te caen a gritos, cuando preguntas “por qué”, en el mundo en el que quien busca la razón es tildado de loco; mientras que los vacíos, inmorales, vanos, fatuos y frívolos son unas estrellas, cheverísimas… OPONERSE ES REBELIÓN, REBELIÓN DE LA ESENCIA, EN ESTE MUNDO DEL TRIUNFO DE LOS ARRABALEROS, ESENCIA DE LA REVOLUCIÓN…

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Respicite

His autem fieri incipientibus respicite et levate capita vestra quoniam appropinquat redemptio vestra

Catarsis Neuronal

Confesiones a Marshal

voiceofthesheepblog

...Should not shepherds feed the sheep? Ezekiel 34:2

James Perloff

formerly refugebooks.com

HERMANOS ESPERADOS

Apologética catolica

A %d blogueros les gusta esto: