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La revolución y el fin del mundo

A mis estudiantes queridos, empezando por Verónica, Carlos Santiago y Ana Sofía

Kathleen Wynne, premier de Ontario. Por una mujer destruyó su familia, la vida de cada uno de sus miembros, ella incluida. Ahora, quiere imponer un régimen educativo en el que la pornografía y la perversión se imparten a niños de 5 años, un programa realizado por un pedófilo convicto y confeso, Benjamin Levine

Kathleen Wynne, premier de Ontario. Por una mujer destruyó su familia, la vida de cada uno de sus miembros, ella incluida. Ahora, quiere imponer un régimen educativo en el que la pornografía y la perversión se imparten a niños de 5 años, un programa realizado por un pedófilo convicto y confeso, Benjamin Levine

Contenido:

Introducción: Es esto el fin del mundo o la época del progreso

La era del progreso…

… y de la revolución del marxismo cultural

La tiranía revolucionaria

El totalitarismo y la historia

Sociedad cristiana vs. economía liberal

Oscurantismo modernista y astronomía y geografía

Fanatismo, Inquisición y cruzadas

Inquisición vs. los experimentos de la CIA contra la población

Las cruzadas vs. the war on terror, la “victoria total” en el 45 y otras hazañas

Pío XII, el odio a Cristo y la identidad de Occidente

La pederastia clerical

La última etapa revolucionaria: la revolución cultural-sexual-musical y de las drogas, sex drugs, and rock and roll y and more

Sobre el mito del carácter popular de la revolución

La batalla filosófica

Metafísica y antropología

Teoría política

Conclusión: no pode no ser “fin-de-mundo”


Introducción: Es esto el fin del mundo o la época del progreso

Un amigo venezolano decía esto en un foro de Facebook sobre el proceso constituyente que Bachelet, luego de Chávez en Venezuela, Correa en Ecuador, Evo en Bolivia, y las vicisitudes de Zelaya en Honduras, pretende infligirle a Chile. Decía mi amigo, entre otras cosas: “Me preguntaba en estos días, viendo el estado del mundo, que quizás lo que estamos viendo no es casual. Quizás se trata de un cambio epocal profundo que implica la caída de la ilusión de legitimidad de las democracias modernas. ¿Podía ser de otro modo en un mundo que optó por ser relativista y nihilista? En un mundo así todo es posible y no hay sostén para nada: ni para normas morales, ni para normas jurídicas. Estamos quizás asistiendo al nacimiento del mundo del Übermensch nietzscheano, que, como cualquier cristiano racional debería saber, no puede ser sino una pesadilla violenta en la que los más fuertes, después de aplastar a los más débiles, terminarán devorándose entre ellos mismos. No hay que olvidar que, ‘si Dios no existe, todo está permitido’. Perdóname lo apocalíptico, pero vengo del supermercado [experiencia aterradora en la Venezuela actual, la que quedó luego de la destrucción de Chávez, los Castro y sus secuaces], lo que es la experiencia más apocalíptica que uno se pueda imaginar”.

A eso, la respuesta es bastante obvia, es la mejor descripción de la revolución del marxismo cultural, la de la contracultura que se impuso desde los 60, que se ha ensayado hasta el presente, yo se la puse en Facebook, apenas leí su comentario: “Supriman el rango y vean qué discordia sigue. Cada cosa se encontraría con la otra en calidad de opuesta y diferente. Las aguas confinadas levantarían su seno más alto que las costas, inundando el globo; la fuerza bruta dominaría, inconsciente, y el hijo grosero mataría a golpes a su padre. El poder sobrepasaría al derecho o, más bien, a lo recto y lo torcido, entre cuya discordia se derrumbaría la justicia, perderían sus nombres, lo mismo que la justicia. Ya que así todo se sume en el poder, el poder en la voluntad y la voluntad en el apetito; y el apetito, lobo universal, secundado por ambos, la voluntad y el poder, hace presa de todo… y termina por tragarse a sí mismo” (William Shakespeare, Troilo y Crésida, acto I, escena III).

Vivimos en ese mundo, el mundo de la revolución. Pero, ¿eso justifica que se crea que éste es el fin del mundo? Para responder, hay que acudir a las profecías cristianas sobre el mismo, muy potentemente acreditadas (entre infinidad de cosas que se pueden abonar, aquí hay una pequeña muestra: https://eticacasanova.org/2013/08/07/a-los-que-niegan-las-profecias-de-cristo-sobre-el-fin-de-jerusalen/). Vamos a Mateo 24 y 2 Tesalonicenses 2.

“Oiréis hablar de guerras y de rumores de guerra; pero no os turbéis, porque es preciso que esto suceda, mas no es aún el fin. Se levantará nación contra nación y reino contra reino, y habrá hambres y terremotos en diversos lugares; pero todo esto es el comienzo de los dolores. Entonces os entregarán a los tormentos y os matarán, y seréis aborrecidos de todos los pueblos a causa de mi nombre. Entonces se escandalizarán muchos y unos a otros se harán traición y se aborrecerán; y se levantarán muchos falsos profetas, que engañarán a muchos, y por el exceso de la maldad se enfriará la caridad de muchos; mas el que perseverare hasta el fin, ése se salvará. Será predicado este evangelio del Reino en todo el mundo, testimonio para todas las naciones, y entonces vendrá el fin. Cuando viereis, pues, la abominación de la desolación, predicha por el profeta Daniel, en el lugar santo! […]. Habrá entonces una gran tribulación, cual no la hubo desde el principio del mundo hasta ahora, ni la habrá, y, si no se acortasen aquellos días, nadie se salvaría; mas, por amor de los elegidos, se acortarán aquellos días. Entonces, si alguno os dijere: ‘Aquí está el Mesías’, no le creáis, porque se levantarán falsos mesías y falsos profetas, y obrarán grandes señales y prodigios para inducir a error, si posible fuera, aun a los mismos elegidos. Mirad que os lo digo de antemano. Si os dicen, pues: ‘Aquí está, en el desierto’, no salgáis; ‘Aquí está, en un escondite’, no lo creáis, porque como el relámpago, que sale del oriente y brilla hasta el occidente, así será la venida del Hijo del hombre. Donde esté el cadáver, allí se reúnen los buitres. Luego, en seguida, después de la tribulación de aquellos días, se oscurecerá el sol, y la luna no dará su luz y las estrellas caerán del cielo y las potestades del cielo se conmoverán. Entonces, aparecerá el estandarte del Hijo del hombre y se lamentarán todas las tribus de la tierra; y verán al Hijo del hombre venir sobre las nubes del cielo con poder y majestad grande. Y enviará sus ángeles con poderosa trompeta y reunirá de los cuatro vientos a los elegidos, desde un extremo del cielo hasta el otro […]. Cuando veáis todo esto, entended que está próximo, a las puertas […]. El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán. De aquel día y de aquella hora nadie sabe, ni los ángeles del cielo ni el Hijo, sino sólo el Padre. Porque como en los días de Noé, así será la aparición del Hijo del hombre. En los días que precedieron al diluvio comían, bebían, se casaban y se daban en casamiento, hasta el día en que entró Noé en el arca; y no se dieron cuenta hasta que vino el diluvio y los arrebató a todos; así será a la venida del Hijo del hombre” (6-15.21-33.35-39).

Vamos a preguntarnos: ¿es ésta una época de guerras, rumores de guerra, terremotos, hambre, en la que aparecen falsos profetas y engañadores, una época de apostasía y una gran tribulación, en la que, sin embargo, la gente vive en la total inconsciencia, la del individualismo extremo y el divertimento, del fútbol, el béisbol, las drogas, la pornografía y demás anestesias morales? Bueno, sería casi ridículo pretender negarlo. Entonces, en cuanto a la profecía de Cristo, parece que no hay muchas dudas, la presente es una época que es candidata indiscutible, como ninguna en el pasado, con su globalización y el arrollamiento avasallante de todas las culturas del planeta, candidata indisputable por ninguna anterior a época de la que habló Jesús como la antesala a su Segunda Venida. Vamos a ver la otra, la de San Pablo de 2 Tesalonicenses 2,3-12:

“Que nadie en modo alguno os engañe, porque antes ha de venir la apostasía y ha de manifestarse el hombre de la anomia, el hijo de la perdición, que se opone y se alza contra todo lo que se dice Dios o es adorado, hasta sentarse en el templo de Dios y proclamarse Dios a sí mismo. ¿No recordáis que estando entre vosotros ya os decía esto? Y ahora sabéis qué es lo que le contiene, hasta que llegue el tiempo de manifestarse. Porque el misterio de iniquidad está ya en acción; sólo falta que el que le retiene sea apartado. Entonces se manifestará el inicuo, a quien el Señor Jesús matará con el aliento de su boca, destruyéndole con el esplendor de su venida; aquel inicuo, cuya venida, por acción de Satanás, irá acompañada de todo género de portentos, señales y prodigios engañosos, y de seducciones de iniquidad para los destinados a la perdición, por no haber recibido el amor de la verdad que los salvaría. Por eso Dios les envía un poder engañoso, para que crean en la mentira y sean condenados cuantos, no creyendo en la verdad, se complacieron en la iniquidad”.

¿Hoy por hoy se manifiesta un poder satánico, fuertemente antagonista de Dios, del orden, de la verdad, del bien, del hombre, y, sin embargo, hay una inmensa mayoría de las personas que estén a favor de las desoladoras prácticas, doctrinas, pseudo-leyes, arrasadoras del mundo? Una vez más, habría que ser un absoluto mentecato para no darse cuenta de que tal es el caso. Pero, de nuevo, ¿será ésta la época? Y, no obstante, pienso que es crucial demostrar que vivimos en la época del Übermensch de Nietzsche, de la que habla mi amigo. Es decir, ¿en verdad yo creo que esta época de progreso, democracia y libertad es tan mala como la pinté arriba; y no será que yo soy un oscurantista trasnochado o una viuda de la civilización del oscurantismo, del cuento de hadas cristiano, un nostálgico del pasado que amo y no volverá? Sobre eso tendré que argumentar ahora, después de todo, se me acusa de estar con los tiranos de la Inquisición, los fanáticos de las cruzadas, los burros de la Tierra plana y centro del universo, los que mataron a Galileo, que detuvieron el avance de las ciencias, que estaban con los malvados monarcas que manipulaban para sostener su absolutismo diciendo que su poder venía de Dios…

La era del progreso…

Obviamente, ésta es la era del progreso, vamos a ver algún aspecto suyo:

Estamos, puede argüirse, en la catástrofe más grande que registre la historia humana. Según estimados conservadores, desde 1966, alrededor de 2 mil MM de bebés, hechos a imagen y semejanza de Dios, han sido asesinados por el aborto en el mundo, según los más importantes investigadores, tanto del lobby abortista como del pro vida. Más aún, el número de embriones humanos destruidos en los últimos 50 años mediante drogas y artefactos abortivos es simplemente incalculable; sólo en el Reino Unido, 2 millones de bebés en estado embrionario han sido asesinados como resultado de la fecundación in vitro desde 1990, de acuerdo con la British Human Fertilisation and Embriology Authority; añade eso a las cifras de otros países en los que se practica la FIV y el número de seres humanos asesinados es, de nuevo, incalculable” (John Smeaton, director de Voice of teh Family, en el Rome Forum For Life, 2016, en: https://www.lifesitenews.com/opinion/building-a-catholic-resistance-movement).

“Los estimados sobre el total de víctimas de las guerras a través de los registros históricos humanos van de 150 a mil millones. Aún si el número real fuera dos veces esa cifra, los últimos 50 años han atestiguado la matanza de más seres humanos, mediante los sistemas de ‘salud sexual y reproductiva” (ibíd.). Y, para nuestro asombro, la mayor parte de los muertos en guerras, se deben, abrumadoramente, a las guerras de las últimas décadas, desde Napoleón, las guerras que podemos clasificar, sin problemas, como las “Guerras del Progreso”. Sólo las dos llamadas “mundiales” se llevaron unos 65 MM de hombres al otro mundo. No hay manera de voltear la matanza de niños como una superioridad del mundo actual respecto de cualquier otra sociedad pasada, digamos, con excusas como la “libertad de la mujer”, pues una parte muy importante de los abortos de las últimas décadas, más de 400 MM, en los últimos 35 años, sólo en China, les han sido impuestos por un gobierno totalitario, con el silencio y la complicidad del feminismo internacional; y, para colmo, una proporción muy resaltante de esas víctimas son femeninas, por asuntos culturales y biológicos, principalmente, en la India y, de nuevo, en China [piensen en algo: ¿cómo pueden ser no humanos los embriones humanos, sobre todo si se matan a niñas por ser niñas?, no tiene sentido]; y, para terminar de rematar el cuadro, todo esto se da en época en que hay campañas masivas de esterilizaciones forzosas y bajo engaño de millones, en Perú, la India, Uzbekistán, Venezuela. O sea, lo de los derechos de las mujeres es tremenda mentira: el asunto es la eugenesia y el maltusianismo, baby.

Pero, volviendo al carácter inmensamente mortífero del mundo de hoy, el de la “religión del progreso” (Christopher Dawson, Historia de la cultura cristiana, compilación de ensayos escogidos, del Fondo de Cultura Económica, México, edición 70 aniversario, 2006, ensayo XVIII: La secularización de la cultura occidental y el surgimiento de la religión del progreso, pp. 365 y ss.; apareció originalmente en Progress and Religion, cap. VIII, 1929), todo esto del aborto, la inmolación al egoísmo y al gnosticismo por la fertilización in vitro, las guerras, a todo esto hay que añadir los genocidios devastadores cometidos por ideologías modernistas devenidas en armas y justificaciones para el totalitarismo, que montan a los centenares de millones, sólo tomando a la URSS rusa y a China, a las que habría que añadir Vietnam, la Camboya de Pol Pot y sus jemeres rojos (más de 2 MM, más de la cuarta parte de la población del país), Corea del Norte (donde, sólo en la hambruna de los 90, se fueron al otro mundo más de 2 MM de personas); o, si lo prefieren, cambiando del obviamente arrasador comunismo, se puede pasar al obviamente arrasador capitalismo, que generó las matanzas de Ludlow y otras en los Estados Unidos y las hambrunas de Irlanda, 1,5-2 millones de muertos, la gran hambruna de la India, de 1876, 5,5 MM de decesos; y, para no dejar a nadie atrás, podemos meter los desastres que, en África, por ejemplo, dejaron los colonialismos, sobre todo el capitalista inglés, siendo la base para matanzas como la de Ruanda, 1994 (800.000 muertos en 2 semanas), la Uganda de Idi Amín (300.000 fallecidos), sin contar las guerras por los diamantes y los minerales del sur, que condujeron los mismos ingleses, dirigidos por Cecil Rhodes (fundador de Rhodesia, actualmente Zambia y Zimbabue) y así sucesivamente. Puro progreso, claro que mucho mejor que nada que se haya visto antes, “por favor, estamos en el siglo XXI, ¡¡¡¿qué te pasa?!!! [con acento de doblaje mexicano de películas de Hollywood]”.

Y hay que sumar todavía mucho más. “Aparte (de lo mortífero de la ‘salud sexual y reproductiva’), durante el último medio siglo, la educación sexual explícita ha destruido la inocencia de los niños, una educación sexual que proporciona acceso a la contracepción y al aborto a niños y adolescentes. Mediante la remoción de los padres como educadores primarios de sus hijos en el área íntima de la sexualidad humana, poderosos gobiernos y el lobby internacional del control de la natalidad patrocinado por esos mismos gobiernos poderosos [y por las instituciones financieras que los controlan ya no tan bajo cuerdas ni tras bastidores] con nuestros impuestos, están estableciendo la aceptación de los anticonceptivos y el aborto en los corazones y conciencias oscurecidos de las futuras generaciones [lo que ya sucedió hace mucho tiempo]” (Smeaton, en Ibíd.).

¿Pero cómo sucede esto, cómo se llega hasta aquí? En gran parte, la explicación viene del alambique de los siglos, de muchos años de movimientos revolucionarios, comenzando desde los lejanos Luis de Baviera, Guillermo de Ockham y Marsilio de Padua, Wycliff, Juan Huss, los adamitas y muchos movimientos más (Revolución cultural, origen y genealogía, hasta el porno y el sex, drugs and rock and roll). La modernidad es gnóstica por naturaleza y lo que eso quiere decir, desde Ockham, es que ella está en guerra con la realidad. Es decir, todo es un asunto de poder, a la manera del pasaje de Shakespeare citado arriba: según Ockham, no existía la moral, salvo como un acto de poder de Dios, absolutamente arbitrario, que limita nuestra “libertad”, entendida como arbitrio absoluto desligado de nada que no sea él mismo y autorreferente, absoluta autodeterminación, sin referencia a razones, orden, precedentes, identidad, circunstancias ni nada en absoluto. Como hasta la verdad es así, un asunto sometido a la voluntad de Dios, por su poder; y, como esto pasa a Descartes y, con él, el hombre usurpa el lugar de Dios: “El libre arbitrio es en sí mismo la cosa más noble que podamos tener, porque nos hace en cierta forma iguales a Dios y nos exime de ser sus sujetos; y así su uso justo es el más grande de todos los bienes que poseemos y, más aún, no hay nada que sea más nuestro o que nos importe más. De todo esto se sigue que nada sino el libre arbitrio puede producirnos nuestro mayor contento” (Carta a Cristina de Suecia, citada por Waldstein, en: Introducción a la teología del cuerpo, p. 41). Claro, Kant se adentra profunda y fuertemente por esa vía; lo mismo que Condorcet, el ideólogo del progreso; y, luego de ellos, Hegel, Marx y Nietzsche. Marx lo dice claramente: “o Dios es el soberano o el hombre es el soberano. Una de las dos es una falsedad”[i]. Desde ellos, el nominalismo ockhamiano que es común a todos, por la influencia de los rosacruces, de Jakob Boehme, y de los joaquinitas, defensores de las tres edades, la modernidad ha sido una guerra contra la realidad, contra su orden, contra Dios que la creó. En dos palabras, creen que la realidad es un pecado y su campo de dominación y que ellos se afirmarán en su pretensión usurpadora de poder a través de la reinvención de la sociedad mediante sus desquiciadas ideologías. Pero, como dice Solzhenitsyn:

“Obviamente, una clase [de orden social] es menos mala que todas las demás. Quizás haya una perfecta. Sólo recuerden, amigos, que el mejor orden social no es susceptible de ser arbitrariamente construido o aún científicamente construido –hoy en día todo es supuestamente científico–. No sean tan arrogantes como para imaginar que ustedes pueden inventar un orden social ideal, porque, con esa invención, pueden destruir a su amado ‘pueblo’. La historia no es gobernada por la razón […]. La historia es irracional, jóvenes. Ella tiene su propia e, incomprensible, quizás, para nosotros, estructura orgánica […]. La historia crece como un árbol vivo. Y, en lo que concierne a ese árbol, la razón [humana] es un hacha: nunca lo harás crecer mejor mediante la aplicación de la razón a él. O, si prefieres, la historia es un río; éste tiene sus propias leyes que gobiernan su flujo, sus curvas, su serpenteo. Entonces viene una gente inteligente que dice que el río es un estanque y debe ser desviado a otro canal mejor; todo lo que se debe hacer es escoger un lugar mejor y cavar un nuevo cauce para el río. Pero el curso de un río no puede ser interrumpido –pártelo unos centímetros y él ya no fluirá más–. Y se nos dice que el cauce debe ser desviado forzosamente varios millares de metros. Los lazos entre las generaciones, lazos de institución, tradición, costumbre, son los que mantienen las márgenes del cauce del río unidas y sostienen a la corriente en flujo […]. Puede que sean incognoscibles [las leyes que gobiernan el flujo del río]. A todo evento, no se hallan en la superficie, donde cualquier tonto lleno de ocupaciones puede buscarlas. Las leyes de la sociedad humana perfecta sólo se pueden encontrar en el orden total de las cosas. En el propósito del universo. Y en el destino del hombre (Alexander Solzhenitsyn, August 1914, Farrar, Straus and Giroux, New York, 1.971, pp. 410-411).

No es que la historia sea irracional, es que supera a la razón humana; pues, aunque ésta pueda, por sus fuerzas o por Fe o por ambas, hallar puntos centrales y profundos, en cuanto a su comprensión y la del mundo todo, incluyendo al propio hombre, una completa visión de su sentido lo supera. De nuevo, el mundo tiene un sentido y es accesible a nosotros, sólo que no podemos responder de manera total y definitiva y hasta el último fondo, las preguntas relevantes sobre el tal sentido.

… y de la revolución del marxismo cultural

Y, así, “muchas leyes morales por las que la gente ha vivido virtualmente por toda la historia humana están siendo declaradas ilegales sistemáticamente por las legislaturas de naciones y estados poderosos por todo el mundo: piensen en la ley moral de que los padres son los educadores primarios de sus hijos; o en la leyes morales que gobiernan el comportamiento sexual; o en los esfuerzos crecientemente exitosos, en relación con la santidad de la vida humana, de declarar ilegal la objeción de conciencia de profesionales conscientes en materia de aborto y eutanasia” (Smeaton, en ibíd.).

En todas estas áreas, es muy clara la guerra contra la realidad que es la médula de la ideología modernista, en sus distintas vertientes, las más conocidas de las cuales fueron nombradas arriba, cuando denuncié su carácter mortífero. Pero hay un puente que une el espíritu que se manifiesta en declaraciones como las de Descartes y toda esta pretensión de conquistar la familia, el cuerpo, la intimidad, la identidad de las personas que estamos viendo hoy. Por supuesto, el vínculo más próximo está en la revolución cultural que comenzó en los años 60 y que no ha cesado de alterar el curso del mundo, el curso normal de las relaciones y los eventos humanos. Pero no se llega a ella de la nada, abajo, cuando hable de la “batalla filosófica” mostraré la inspiración filosófica de la revolución; aquí traeré un poco de su desarrollo histórico. Los Beats, los famosos escritores y pornógrafos inmorales, homosexualistas y favorables a toda forma de “liberación” sexual, marxistas, anti-occidentalistas, anti-cristianos, consumidores y promotores de las drogas estupefacientes, liderados por Jack Kerouac, aunque también por el asesino de su esposa, Allen Ginsberg, y por William Burroughs (vid. Jack Kerouac: jefe de los beats, sin él, no habría sex, drugs and rock and roll), son un importante antecedente de los hippies y los demás movimientos musicales, de “liberación” de la mujer, etc., que se manifestaron en esa década, pero ellos mismos dicen haber estado inspirados por revolucionarios anteriores, como Percy Shelley, de la misma manera que La sociedad de los Poetas Muertos (vid. La Sociedad de los Poetas Muertos: Percy Shelley vs. Cristo y el logos menor, el colegio, la tradición, los papás y todos los que se vengan). Es más, inspiración de los Beats es el movimiento bohemio de Greenwich Village, Nueva York, de los años 10 y 20, de donde salió gente como Margaret Sanger, el ídolo feminista fundador de Planned Parenthood, y Eddie Bernays, el sobrino de Freud que aplicó las doctrinas de su tío para fundar la moderna técnica de la publicidad, de arreo de gentes como si fueran borregos, mediante engaño y manipulación de las pasiones (según él mismo las concebía: a su técnica y a la gente). Y, claro, esta gente de Greenwich Village, se inspiraba en movimientos anteriores, como los trascendentalistas-abolicionistas, mayormente de Nueva Inglaterra, que lideraba Emerson, una mezcla de kantismo-hegelismo, con masonería-rosacrucismo-new age y un poco de lenguaje cristiano. Claro que, en 1960, en un planeador urbano prominente en los Estados Unidos como Paul Ylvisaker, ya la jerga cristiana y, aún, la abiertamente animista, cumbayá, había sido abandonada y gente como este señor hablaba más bien como aprendieron en lugares como Harvard University, de manera “científica”, que “la física nuclear puede tener más que decir acerca de la estructura de nuestra sociedad que la sociología y la ciencia política” (citado por: E. Michel Jones, The Slaughter of Cities, Urban Renewal as Ethnic Cleansing, Saint Augustine Press, Indiana, 2004, p. 325). Es como observó John Lukacs: “la clerecía del nuevo mundo, darwinista y einsteniana hasta el último hombre y, si no devotos, al menos profundamente respetuosos de Webbs ‘and/or’ Trotsky, Freud ‘and/or’ Marx; anti-conservadores, anticatólicos y anti-anticomunistas”; “ardían de enemistad hacia el papa de Roma. Esa enemistad se encauzaba ahora en el lenguaje de Bertrand Russell, Jean Paul Sartre o Joseph Stalin; y por la creencia en que ‘el anticomunismo, especialmente en los Estados Unidos, era simplemente despreciable, representado por retardatarios, por gente ruda y sin refinar: nuevos ricos, campesinos y católicos’” (ibíd., p. 21). Por eso, los adoradores de íconos de la revolución cultural presentan a un Jim Morrison “culto”, que leía a Sartre, a Nietzsche, Baudelaire, Kerouac, Ginsberg, Burroughs, Kafka (según Wikipedia en inglés, por ejemplo: https://en.wikipedia.org/wiki/Jim_Morrison).

Entonces, todo esto se trata de un gran merengue: mezcla de cientificismo, con irracionalismo, gnosticismo modernista, antioccidentalismo, postmodernismo, marxismo, psicoanálisis. Todo puesto en un contexto en que lo único que los hace coherente es la rebelión contra Dios y su orden (la racionalidad), en general, y contra el Cristianismo, religión del Logos encarnado, en particular. Pues, a todo esto, hay que añadir algo extraño, la adoración a gurúes de la India, en particular, a delincuentes como Maharishi y Sai Baba, devolviendo el cumbayá  a toda la operación: “this is the dawnning of the age of Aquarius, Aquarius” (“éste es el principio de la era de Acuario, Acuario”), decía el musical Hair, mostrando el antagonismo new age a Cristo, el Pez, Piscis, que estaba por ser sustituido por Acuario, el Aguador, en la Nueva Era de paz y harmonía, sin el mal del Cristianismo, responsable de todas las plagas, una nueva era astrológica, zodiacal, eso sí, bien cumbayá, macumba.

En este contexto, entre todos los movimientos, hay uno que resalta, uno que estaba llamado a ser el espíritu del presente y el futuro: el marxismo cultural, tal como lo promovió Sartre, pero, sobre todo, a la manera de la Frankfurt School y de Antonio Gramsci. Los comunistas, luego de un impulso inicial prometedor, en que Bavaria, Berlín y Hungría cayeron en manos de Bolcheviques, justo después de Rusia, se decepcionaron, porque no se dio la revolución mundial, como ellos esperaban, según las profecías del profeta del bajísimo, el tocayo Marx. Había muchos países en que no había de ningún modo una “situación revolucionaria”, ni siquiera en los Estados Unidos de la Gran Depresión; ni, mucho menos, en los países católicos. Lo que diseñaron fue una estrategia de inventiva superior. La revolución se puede llevar a cabo por desmoralización: así, por ejemplo, se dio origen al movimiento que terminaría en el Rock and Roll, la Salsa, el Punk, la música Disco, el Pop, el tecno, el Hip Hop y el Rap; así como el arte povero, el pop art, el arte conceptual y demás movimientos vanguardistas. La orden vino, en este caso, precisamente, del comité central del partido comunista ruso, aunque la clave la tenía una fuente inesperada: los negros descendientes de los esclavos de los siglos pasados, en Brasil, en el Caribe Hispano, en el Caribe inglés, en el Sur gringo, en las grandes ciudades del norte a las que emigraron los negros, desde los años 30: el Jazz, el Góspel y el Rhythm and Blues, el Calipso, la Guaracha, la Salsa, la Samba, los tambores de las costas venezolanas.

Pero es mucho más que esto, se trata de convertir a Freud en  arma revolucionaria, en sustituir al proletario por la mujer, el homosexual, el negro, convertir a éstos en el nuevo proletario, en masa revolucionaria. Se trata de arrasar las costumbres con el sexo y las drogas, de negar todo orden, postergar la guerra de clases y hacer avanzar la revolución mediante otras formas de destrucción institucional; pulverizar los fundamentos metafísicos y morales de la cultura. Se trata de lo que dijo Reich: “que se masturben y renegarán de Dios”. Eso y otro ingrediente: la infiltración del enemigo, de la Iglesia, por ejemplo, y la arrolladora tergiversación de la historia.

La doctora Anca Cernea, de Rumania, lo describe con precisión, en una conferencia pro vida en Roma:

“Grupos ‘progresistas’ que tienen el plan perfecto sobre cómo construir el mundo perfecto (después de que hayan acabado con éste [rasgo típico de los grupos revolucionarios: sueñan con la revolución, con acabar con el orden, sin mucha idea de cómo hacer el mundo nuevo, aparte de que se producirá por la “magia” de la revolución]) […]. Cernea advirtió a los participantes de la conferencia de que hay ‘espíritus malignos’ reales, que buscan ‘rediseñar la sociedad y la naturaleza humana’ que deben ser reconocidos como fuentes del asalto a la creación de Dios antes de que se pueda montar una oposición efectiva a ellos y a sus planes. Dijo que una etiqueta que puede aplicarse a este ataque sistemático a la vida, al matrimonio, a la familia y a la sexualidad es el ‘marxismo cultural’, uno de los ‘errores de Rusia’ sobre los que advirtió Nuestra Señora en Fátima, en 1917. Históricamente, el aborto fue legalizado por primera vez por Lenin, en 1920. En los EUA, sólo se hizo tal cosa 53 años después, en 1973, a través del famoso truco del caso Roe vs. Wade. El divorcio sin causales específicas se aprobó por primera vez en la Unión Soviética en 1918, poco después de que los Bolcheviques tomaran el poder. Para los EUA, tomó 51 años más, hasta 1969, cuando lo acogiera el estado de California. La homosexualidad se aceptó legalmente por primera vez en la Unión Soviética en 1922; Illinois fue el primer estado estadounidense en despenalizarla, en 1961. La educación sexual radical para niños de escuela se introdujo por primera vez en 1919 en Hungría, por la revolución bolchevique de Bela Kuhn, con el claro propósito de socavar a la familia y la moral naturales y tradicionales mediante la destrucción de la inocencia de los niños; en los Estados Unidos, tomó hasta los 60, cuando la perversa educación sexual halló la vía hasta las escuelas, bajo la influencia de la “investigación” fraudulenta [se iba a pabellones de violadores en las cárceles y a burdeles y esas muestras las pasaba como el “americano medio”] de Alfred Kinsey [el confeso abusador de niños], la cual fue ampliamente publicitada gracias a los fondos de la Reckefeller Foundation. El comunismo se expandió de dos maneras: una fue la invasión militar brutal, campos de concentración, prisiones, policía política y terror gubernamental [Rusia, Yugoslavia, Ucrania, Letonia, Lituania, la Rumania de la doctora, Hungría, Polonia, Alemania del Este, Kazakstán, Uzbekistán, Georgia, Chechenia, Mongolia, China, Corea, Vietnam, Camboya, Cuba, Nicaragua, El Salvador, el Congo, Angola]: cien millones [ojalá: muchos más] fueron asesinados por sus propios gobiernos en tiempos de ‘paz’. La otra manera fue por insidiosa subversión cultural, dirigida a las destrucción de la resistencia moral del Mundo Libre; haciéndolo incapaz de defenderse a sí mismo contra el comunismo. Esto se hizo en Occidente, principalmente, a través del ‘marxismo cultural’”: “una forma de revuelta contra Dios, contra su Ley moral y el orden de su creación”, que “ve a la Iglesia Católica como la institución más importante a la que ‘infiltrar y tomar’, a fin de llevar a cabo su plan maestro para el mundo y sus pueblos” (https://www.lifesitenews.com/news/the-catholic-church-must-stop-flirting-with-anti-family-ideologies-and-oppo).

Entonces, se trata de una ideología que busca arrollar a la humanidad y a la realidad toda, al propio orden del universo, basados en el antropoteísmo modernista, pero llevado ya a los últimos límites de la inmoralidad. Y se trata de una tiranía mundial [yo escribí una amplia serie de artículos en el 2015 sobre este tema, artículos cuyos vínculos les copio en la nota que vinculo aquí mismo[ii]], en la que, como asoma Smeaton, en los textos copiados arriba, los mismos personajes aparecen una y otra vez, en todas partes del mundo, promoviendo las mismas perversiones: fundaciones Ford, Bill y Melinda Gates, Hewlett, Packard, Rockefeller, Atlantic Charities, así como también USAid (Departamento de Estado USA-CIA), UNESCO, UNFPA, Amnistía Internacional, la ONU, la Unión Europea, la OEA, los gobiernos gringo, alemán, sueco, danés, noruego, Planned Parenthood… “Bajo la guisa de la lucha contra la homofobia [¿?], la educación sexual, la libertad de elección, los derechos exclusivos LGBT y la no-discriminación, estamos experimentando la imposición de la ideología de género. Una ideología que se propugna por todo el mundo con fervor religioso. A diferencia de la Fe Cristiana, sin embargo, esta serie de creencias es impuesta más que propuesta” (John Henry Westen, https://www.lifesitenews.com/blogs/gender-ideology-and-other-dogmas-of-the-new-global-order). Se trata de una guerra cultural, de una verdadera revolución cultural, la más profunda jamás librada en toda la historia de la Tierra; una en la que, no sólo las bases particulares de una determinada sociedad o de otra están siendo minadas, sino la comprensión del hombre sobre sí mismo y su lugar en el cosmos, sus relaciones, la familia, la amistad y absolutamente todo. Y esto tiene lugar sobre una base mundial, por el poder material de las sociedades occidentales, merced a la dignidad de su origen cristiano (vid.: La herencia del oscurantismo (I), La herencia del oscurantismo (II)), pero que se ha convertido en una tremenda amenaza, luego de su rechazo de Cristo. Y, como es ya claro, se trata de una guerra por el sexo. Es algo similar a Descartes: “si quieres dudar de todo, no vayas cosa por cosa, ve a la fuente, a las capacidades cognoscitivas”. En el caso de la revolución cultural, la ecuación es así: “quieres acabar con todo lo humano, ve a lo más íntimo y más fundamental: Dios, las pasiones básicas, la familia”. Así, “el filósofo Peter Kreeft ha observado que casi toda la guerra cultural se centra en la deformación de la unión conyugal. El aborto, el ‘matrimonio’ homosexual, la contracepción, el adulterio, la pornografía, la promiscuidad, la educación sexual, el divorcio, la homosexualidad, la fecundación in vitro, la investigación con células madre estaminales, son todos asuntos relacionados con la sexualidad” (John Henry Westen, en ibíd.).

Michael Jones lo pone de la manera más clara: “La lucha política crucial, de acuerdo con Reich, versaba sobre quién controlaba la moral sexual, porque Reich entendía, como Nietzsche y Eurípides antes que él, que aquél que controla el sexo controla al estado. El estado puede tolerar sólo aquellas costumbres compatibles con su sistema de valores y sólo hay dos conjuntos de valores mutuamente excluyentes de los que elegir, aquellos simbolizados en la vida de la niña comunista por los polos de oración y masturbación. Lo que Reich entendió como resultado de su trabajo de sex-pol es que la creencia se sigue del comportamiento y que el orden social del estado clásico sólo puede mantener su existencia bajo ciertas condiciones. El estado clásico debe promover la virtud; el revolucionario debe promover el vicio. El revolucionario puede promover el vicio como vía para derribar al estado clásico, pero el vicio lleva, tarde o temprano, al fracaso del estado revolucionario también, como los soviéticos averiguaron, en un corto período en 1.926, cuando trataron de detener la marea de la decadencia [de la revolución sexual que acompañó a la comunista, como uno de sus epígonos[iii]] y, a la larga, cuando el imperio soviético cayó definitivamente en 1.989[iv].

La ideología marxista está claramente señalada en tres aspectos muy trascendentales, indisolublemente ligados: nihilismo, activismo y materialismo (economicismo). Para Marx, todo aspecto de la realidad que esté por encima de lo material es mero invento humano, todo tiene que reducirse a economía, economía y nada más, relaciones de producción de bienes de consumo. La religión, la política, la ética, la cultura, la ciencia, la familia, todo, absolutamente, no es más que superestructura inventada por voluntad de poder, para evitar la revolución. Ésta es lo único que importa, la medida de todas las cosas, de modo que todo se subordina a ella: la verdad es mera función de ella, es verdadero lo que convenga a la revolución; él instala la llamada ortopraxis y de él vienen todas esas formulaciones en que se posterga al proletario, pues, en verdad, lo que importa es la revolución: ¿qué importa si se usa como masa revolucionaria a los obreros o a los negros o a las mujeres o a los homosexuales o a LO QUE [no “a QUIEN”] sea? Los países no existen, la revolución es mundial; no hay nada, nada en absoluto que dé sentido a nada, sólo la revolución…

Voegelin, cita la Crítica de la filosofía del derecho de Hegel (1843): “la crítica de la religión es lo que presupone toda crítica”, Dios es un producto del hombre y, si se sabe esto, el hombre llega a su plenitud: Dios es una proyección de lo mejor del hombre [como en la psicología de la religión de Feuerbach], si se borra la proyección, queda lo proyectado, el superhombre. El hombre religioso, el iluso, es un no-hombre, el verdadero hombre es el ateo, el que absorbe al superhombre-dios: éste es el hombre nuevo, un superhombre-dios. Ya la religión está en su sitio, ahora viene la política, a lo que Marx iba desde el principio, o sea, pasado el presupuesto necesario, pasa al meollo: la lucha contra la religión es una lucha contra el mundo del que ella es el aroma, es el comienzo para salir del ‘valle de lágrimas’. El hombre real está en la sociedad, cuando ésta se pervierte, produce la religión, el corazón y espíritu del mundo des-corazonado y des-almado, es el grito desesperado del oprimido, es el opio del pueblo. No es buena ni siquiera como un analgésico, es anestesia para evitar la lucha, o sea que es radicalmente mala, en los parámetros del Manifiesto Comunista. Por eso, la crítica de la religión es crítica de este mundo malvado; y tiene que completarse con la crítica total del derecho y la política. Pero la crítica no es teórica, es práctica: “a lo que se refiere [la sociedad des-almada] es su enemigo, que no busca refutar, sino aniquilar… La crítica ya no actúa como un fin en sí mismo, sino sólo como un medio. Su emoción esencial es la indignación [no habla de principios intelectuales, sino de emociones]; su tarea esencial es la denuncia [no la búsqueda de la verdad]”. Dice Voegelin: “aquí habla la voluntad de asesinato del mago gnóstico. Los lazos de la realidad se han roto. Los prójimos humanos ya no comparten el ser con él; la crítica ya no es debate racional. Se ha pasado sentencia; lo que sigue es la ejecución” (Science, Politics and Gnosticism, Henry Regnery Company, U.S.A., 1.968, pp. 64-67; la alusión al Manifiesto comunista es mía).

Estamos frente a satanás en persona: rechacen a Dios y “seréis como dioses” (Génesis 3,5), “nieguen el orden, tengan sexo sin control, sin fidelidad, sin atender al bien de las personas y la sociedad, seréis dioses”…

La tiranía revolucionaria

Jones muestra que todo esto es un asunto de control. El fin último de la revolución sexual no es, evidentemente, alguna manera de LIBERACIÓN ALTRUISTA DEL ORGASMO. Cuando gente como Erich Fromm o Wilhelm Reich habla del orgasmo y de su importancia capital en la vida de la humanidad, no está siendo un altruista. Fromm es un frankfurtiano y su fin básico es la dominación y la revolución comunista. Hay que dejarse de infantilismos y de candor. La revolución funciona de muchas maneras, la anestesia es una muy importante: el quedar en completa incapacidad de hacer un juicio moral sano, si se extiende a sectores enormes de una población, la misma se hace masa de dominación. Asimismo, si una sociedad se convierte en un desastre de destrucción de la familia, aparte de lo fácil que es para un totalitarismo dominar a las generaciones futuras que crecen sin el calor de sus padres y sin las tradiciones patrias; reclama, dicha sociedad, la intervención de un Stalin. Pero todo esto va más allá: “Si [Demos, el pueblo] se libra a sí mismo de la ley moral, crea una sociedad en la que el deseo es la única medida del bien y del mal. Pero un mundo así, sin importar lo que piense Demos, no es democrático [demo-crático], porque, en ausencia de orden moral, los deseos de los ricos y poderosos siempre triunfarán sobre los deseos de los débiles y pobres. La lección de Roe vs. Wade [la decisión jurisprudencial por la que se legalizó, en 1.973, el aborto en los Estados Unidos] es muy simple: los deseos de los poderosos son más importantes que la vida de los débiles. Lo mismo se aplica al mundo político como un todo. Un mundo liberado de la moral es un mundo en el que los ricos consiguen hacer todo lo que les venga en gana […]. Demos es seducido hasta el apoyo de la liberación sexual, con la promesa de que él ahora podrá hacer lo que le venga en gana […]. La anarquía general a la que la liberación sexual da lugar es una función del poder. En ausencia de la moral, el rico se saldrá con la suya con el homicidio, porque sus deseos son más poderosos; y el poder en este contexto se convierte en la única medida del bien y el mal. O el poder define lo bueno o estamos sujetos por los términos de un orden moral que no es producción nuestra. No hay una tercera alternativa. Si Demos abandona el orden moral, él está, ipso facto, garantizando su propia subyugación, porque Demos no es, ipso facto, ni rico ni poderoso, simplemente por el hecho de que él es Demos. Así es cómo la liberación sexual funciona como una forma de control político” (Jones., Ibíd., p. 604). Es lo mismo que dicen Shakespeare y Solzhenitsyn: quitado el orden moral, no hay límite para el poder o, más bien, para los poderosos; una vez que eso ha sucedido, sobre todo si se trata de subterfugios revolucionarios, los nuevos ingenieros sociales aplicarán el genocidio para tratar de alcanzar sus metas de progreso, a la manera en que Stalin lo hizo con la revolución industrial rusa de los 30, arrasando con los ucranianos, de los que mató a más de 15 millones, en 8 años, a unos 12, en 2.

Pero esto no es una exclusiva de totalitarismos del pasado, en países occidentales. Un país fuertemente sometido a la tiranía es los Estados Unidos; los europeos occidentales no se quedan atrás. “A través de toda Norte América y Europa, en los último 20 años, hemos visto panaderos, fotógrafos de bodas, floristas, profesores, consejeros, personalidades de los medios, jugadores de deportes profesionales, dueños de posadas, alcaldes, tipógrafos, políticos, padres adoptivos, jefes de bomberos, magistrados y policías multados y, en algunos casos, que perdieron sus medios de sustento y empleos por criticar la homosexualidad o el ‘matrimonio’ homosexual. Persecución que se ha dirigido, de frente, a líderes religiosos” (John Henry Westen, ibíd.), en el Reino Unido, en Bélgica, en Canadá, en los Estados Unidos, en Suecia, obispos, pastores callejeros, pastores más formales, han sido encarcelados, multados, sometidos a reeducación, se les ha obligado a contratar personal para sus iglesias y ministerios, han sido humillados, calumniados, ultrajados (El mundo de la tolerancia). “La alcalde abiertamente lesbiana de Houston Texas [por ejemplo] promulgó medidas exigiendo a cinco pastores entregar cualquier sermón que trate con la homosexualidad, la identidad de género. Si no obedecían podían ser tenidos por renuentes ante la corte” e ir presos (Westen, ibíd.). En Alemania, si un papá se niega a permitir que a su hijo le impartan educación sexual, va a la cárcel y hay decenas en tal circunstancia. Estados de la FEDERACIÓN estadounidense han dictado, a través de sus órganos políticos competentes y, aún, elegidos popularmente, leyes constitucionales sobre la defensa del matrimonio natural y han sido sometidos a tremendas presiones tiránico-oligárquicas, de parte del gobierno de Barack Obama y de empresas como Target, Apple, la NBA, la NFL, Wall Mart, Microsoft, etc. (Westen, ibíd.). En 31 estados se hicieron referendos sobre la aprobación del ‘matrimonio’ homosexual y, como perdieran 30, incluso en California, apabullaron al pueblo con una írrita, por usurpadora de funciones, decisión de la Corte Suprema.

En estos momentos, la revolución, con el dinero, el poder industrial, financiero, de control de los medios de comunicación, militares, de gobiernos, organismos internacionales, bancos, empresas, fundaciones y OONG (patrocinadas por todos los anteriores, por Soros o Singer, por ejemplo) y con los trabajos de lobbies, think tanks y pseudo-intelectuales mercenarios, como Jeffrey Sachs o Peter Singer o Chomsky o algún otro, está haciendo caída y mesa limpia por el mundo todo. En Nigeria, el país, soberanamente, se niega a aceptar la imposición de la ideología de género y Barack Obama se lanza a la presión internacional; ofrece ayuda contra el mortífero Boko Haram, si el gobierno cae en sus lazos (Observatorio Antitiranía: 6, el colonialismo se desborda en muerte). En Iberoamérica, la cantidad de dinero gastada en Perú, Colombia, Chile, México, Argentina, Ecuador, Venezuela, por Planned Parenthood es descomunal; y la presión desde la OEA y la ONU se siente en el aire, que puede cortarse con cuchillo de mantequilla, si se calienta a 80 grados. A los países islámicos, que se opusieron a la agenda del género, en El Cairo 1994 y Beijín 1995, se les ha caído encima: Afganistán e Irak a bombazos, lo mismo que Libia y Yemen; a Egipto, Siria, Túnez, Sudán y Somalia, les han lanzado a OONG, mercenarios, bombazos, guerras civiles orquestadas desde fuera, etc.; sobre esto volveré abajo (Siria, la oligarquía mundial se quita su careta; https://www.youtube.com/watch?v=YQbYP8FvtOQ). Ya en el mundo, prácticamente, no hay oposición. No se trata de una ley de la historia, el paso invicto de la ideología de género, en esas conferencias de la ONU quedó claro cómo se bate el cobre, dicen en mi querida Venezuela, en el mundo de hoy, como queda claro por los datos que ya he dado aquí y, sobre todo, en mi serie sobre la tiranía mundial, ya citada íntegramente arriba.

El totalitarismo y la historia

“Quien controla el presente controla el pasado; quien controla el pasado controla el futuro” (George Orwell, 1984). Así como los revolucionarios descubrieron, muchos siglos después de Platón y Santo Tomás (S. Th., I-II, 1, a. 5; y II-II, q. 142, a. 4, sol), que las pasiones bajas descontroladas son el mayor potencial revolucionario humano, pues producen ceguera espiritual: “si se masturban, se curarán del virus del misticismo”, dijo Reich. De esa misma forma, los revolucionarios se dieron cuenta del “valor justificador de la historia”, como dice Dawson (en Ibíd., ensayo XIX: El significado del desarrollo occidental). “Si todos los bienes de la historia se deben a mí, yo debo tener derechos y tener legitimación, para que me agradezcan, para que me crean, para que me permitan hacer lo que se me ocurra. Si mi enemigo es la causa de todo mal, la plaga de la humanidad, lo mejor que puede hacer ésta es perseguirlo y aniquilarlo. Y, si, para colmo, hasta que llegué yo, el mundo era un lugar inhóspito, cruel, lleno de supersticiones, de opresión, y no es una simple coincidencia, sino que yo soy causa de que ahora sea algo tan bueno y superior, entonces la identidad y la gran ventaja del mundo en que vivimos: si la gente sabe lo que es bueno, tiene que permitir que yo siga avanzando, ¿no?, no puede sino haber pingües beneficios de mi entera libertad de movimientos y, claro, lo mejor es que todos se adscriban a mi club”… Ése es el discurso típico o lo que subyace al modo popular de ver la historia del mundo de hoy, un reflejo del progresismo… y un reflejo de la salvaje ignorancia de nuestros contemporáneos, del mundo del analfabetismo cultural, como la llamó Voegelin, y la más brutal abulia intelectual, el mundo de la inconciencia, pues.

Sociedad cristiana vs. economía liberal

Ya está dicho cómo es que este mundo es el mejor y, para remate, gracias al modernismo. Falta ver cómo es que su competidor, el Cristianismo, es la causa de todos los males. Uno podría empezar, por ejemplo, por un rasgo importante del mundo que uno de los más importantes exponentes del anticristianismo moderno y postmoderno reconoce que, en este aspecto, en la Cristiandad se vivía abrumadoramente mejor: se trata de la economía y de Marx y su obra cumbre, El Capital. En el libro VIII de La República, Platón explica cómo, en el régimen de las libertades, los comerciantes excitan las pasiones de los jóvenes [e inmaduros, añadamos para incluir a la legión infinita de los viejos verdes de hoy] y les dan crédito para ensartarlos y atenazarlos: en la Cristiandad, no había usura, porque la Iglesia sostiene que es pecado; ella sólo comenzó a partir del momento en que el comercio internacional europeo diseñó instrumentos de crédito e intercambio, que permitieron burlar las prohibiciones de la Iglesia. Sin embargo, el régimen industrial y agrícola de la época en que Occidente era una sociedad cristiana era uno en que no había desocupación ni falta de tierras ni parias sociales. Todo cambió cuando, merced a la ruptura protestante y al robo descarado de bienes eclesiásticos, bienes que se concebían por definición como servidores del bien común, los tales bienes pasaron a manos privadas y se hicieron mercancías comercializables, en especial las tierras, en especial en Inglaterra. Claro, los nobles ingleses, que amasaron descomunales fortunas a través de su rapiña, en pocas generaciones estaban en la banca rota, por su estilo de vida dispendioso y zángano, de rentas y cero producción. Pronto, una clase industrial, una comercial y, sobre todo, una clase banquera (mayormente, judía) tomaría el control de la sociedad. Este sistema usurario terminaría en su fin natural, los mayores zánganos se harían de todos los bienes de la sociedad, a través de la usura (de leveraged buyouts [vid. Wall Street, capitalismo puro: dinero y poder], del sistema de bancos centrales privados, con control privado de la emisión del dinero, y el sistema bancario de reserva fraccionada, de emisión de dinero sobre la base del crédito y en proporciones enormes sobre la reserva que se tenga en bóveda y en libros, efectivamente [sistema, por definición de deuda, dinero inorgánico, y de circulación de dinero siempre inferior a las deudas registradas en libros: sistema diabólico en el que inexorablemente las sanguijuelas serán dueñas de toda la sociedad, tarde o temprano, merced a los intereses compuestos]). Con seguridad, este sistema de saqueo legalizado, en el que los zánganos controlan los medios de comunicación, a los políticos, los partidos y las campañas electorales, a los laboratorios farmacéuticos, al financiamiento de las universidades y de la investigación científica, que tiene ya siglos y que actualmente amenaza con generar un colapso de espeluznantes proporciones, es mucho mejor que el tranquilo régimen de las monarquías europeas anteriores a la Guerra de los 30 años, ¿cómo dudarlo?

Pero la superioridad del mundo moderno se manifiesta por todas partes. Por supuesto que lo económico no es todo. Uno tiene a la libertad, a los derechos humanos, a la ciencia frente a la Inquisición, el oscurantismo, la opresión de los monarcas absolutos. Fin del sarcasmo.

Uno no tiene que buscar con melancolía mundos perdidos ni puede buscar restablecer regímenes extintos, sobre todo, porque el cristianismo no es una civilización ni una cultura particular, aunque tenga potencial para inspirar todas las bondades de la cultura que sea; y, eso sí, aunque uno tenga plenamente claro que la cultura cristiana occidental es la más alta y digna que haya dado la humanidad, un modelo para todas las sociedades de la Tierra, presente y por venir, incluso para las sociedades cristianas futuras…

Oscurantismo modernista y astronomía y geografía

En cualquier caso, hay que estudiar las acusaciones que se lanzan en el párrafo de aquí arriba. Ya en el artículo Progreso Vs. Cristianismo, la gran batalla lidié con estas acusaciones directamente y mostrando lo mentirosas que son, empezando porque, si en nuestra civilización hay ciencia es por el espíritu cristiano y terminando con que la mayoría de los grandes científicos de la historia son cristianos. Por ese motivo, ahorita voy a adoptar otra línea de argumentación, que complementará aquélla; una que se refiere más directamente a la mendacidad de la revolución y sus justificaciones como religión histórica (e historicista, en gran medida). Tú sabes, podemos empezar por los asuntos de la Tierra plana [¡¡¡JA, QUÉ BRUTO, ESOS CRISTIANOS, JAJA!!!], la creencia en que la Tierra era el centro de un universo de esferas homocéntricas o la de los epiciclos y las excéntricas [la una proveniente del bruto de Platón y de su academia, con Aristóteles incluido; y la otra del bruto de Ptolomeo]; persiguieron a Galileo, etc., etc., etc., etc.

Todo es pura mentira y oscurantismo modernista, basta citar textos originales, digamos, de Santo Tomás, del Cardenal Belarmino, del cura, sacerdote, católico, que dedicó sus Revoluciones celestes al papa, Copérnico… Vayamos por orden cronológico. “La astronomía –dice Santo Tomás al comentar la Física de Aristóteles– tiene conclusiones comunes con la física. Pero, puesto que no es física en sentido estricto, las demuestra con otros medios. Así, el físico demuestra que la Tierra es esférica por un procedimiento físico, por ejemplo, porque sus partes tienden por todas partes al centro; el astrónomo, por el contrario, lo demuestra apelando a la figura de la Luna en los eclipses o; al hecho de que las estrellas no se ven igual desde las distintas partes de la Tierra”. Desde la Academia platónica, no se sabe quién es que dicen los oscurantistas modernistas que creía que la Tierra era plana… Sólo eso, oscurantismo modernista…

“En virtud de esta concepción del papel de la astronomía, Santo Tomás, en su comentario al De Caelo de Aristóteles, se expresa en los siguientes términos a propósito del movimiento de los planetas: ‘los astrónomos han intentado por diversos medios explicar este movimiento. Pero no es preciso que las suposiciones que han imaginado sean verdaderas, ya que tal vez las apariencias que presentan las estrellas podrían ser salvadas por cualquier otra forma de movimiento hasta ahora desconocido por el hombre. Aristóteles, sin embargo, utilizó estas suposiciones relativas al movimiento como si fueran verdaderas’”. What do you know? Un oscurantista medieval cristiano tratando con condescendencia a un luminoso antiguo helénico, al máximo representante de la luminosidad antigua. Un oscurantista medieval hablando así de la ciencia; el máximo representante de la quintaesencia de la tiranía del espíritu nietzscheana hablando de salvar fenómenos por la física teórica, que hay posibilidades diversas para las construcciones hipotético-matemáticas, que una cosa es probar y otra hacer hipótesis para recoger sistemáticamente las apariencias en cuerpos conceptuales, que es una mera hipótesis el asunto del sistema del mundo, tal como lo concebía Copérnico. Los “paradigmas” de Kuhn serían sólo una parte de la física, apoyada en la parte propiamente demostrativa-descriptiva; un modo de ver que recuerda intensamente la filosofía de la ciencia de La República, de Platón, VI, 22: “Se puede explicar una cosa de dos maneras diferentes. La primera consiste en probar de forma suficiente cierto principio; así la ciencia natural da una razón suficiente para probar que el movimiento del cielo es uniforme. El segundo procedimiento no aporta ninguna razón que pruebe de manera suficiente el principio; pero, habiendo propuesto el principio con anterioridad, se muestra que sus consecuencias concuerdan con los hechos; así, en astronomía, se plantea la hipótesis de los epiciclos y las excéntricas [el sistema de Ptolomeo], porque, una vez formulada esta hipótesis, los fenómenos [las apariencias sensibles] de los movimientos celestes pueden ser salvadas. Pero no es una razón suficiente, porque podrían ser salvadas por otra hipótesis” (S. Th., I, 32, 2, ad 2).

“Esta opinión respecto al papel de la naturaleza de las hipótesis astronómicas concuerda bastante con numerosos pasajes de Copérnico y de su comentarista Rhetiicus [continúa Duhem]. Copérnico, especialmente en su Comentariolus de hypothesibus motuum caelestium a se constitutis, presenta simplemente la inmovilidad del Sol y la movilidad de la Tierra como postulados que pide que se acepten: si nobis petitiones… concedentur” (vid. Pierre Duhem, La teoría física, su objeto y su estructura, Herder, Barcelona, 2003, pp. 50-51).

“Cuando Galileo defiende el movimiento de la Tierra, pretende hacerlo solamente como astrónomo y no tomar sus suposiciones por verdaderas, pero estas distinciones no son en su caso más que subterfugios para evitar censuras de la Iglesia. Sus jueces no las consideraron opiniones sinceras; habrían tenido que ser muy poco clarividentes para juzgarlas sinceras. Si hubieran creído que Galileo hablaba sinceramente como astrónomo y no como filósofo de la naturaleza, como físico, según sus palabras; si hubieran considerado sus teorías un sistema apto para representar los movimientos celestes y no una doctrina de afirmación de la naturaleza real de los fenómenos astronómicos, no hubieran censurado sus ideas. Tenemos la certeza [de esto] gracias a una carta que, el 12 de abril de 1612, el principal adversario de Galileo [y mucho más sabio e inteligente que él], el cardenal [Roberto] Belarmino, escribió a Foscarini: ‘Vuestra Paternidad y el señor Galileo actuarán con prudencia si se contentan con hablar ex suppositione y no en términos absolutos, como lo hizo siempre Copérnico, en mi opinión. En efecto, decir que suponiendo que la Tierra es móvil y el Sol inmóvil, se da cuenta de todas las apariencias mucho mejor que con las excéntricas y los epiciclos [de Ptolomeo] es decir muy poco; esto no supone ningún peligro y es suficiente para el matemático’” (Ibíd., pp. 52-53). Pero, en este caso, el problema es más complejo y, aunque con lo dicho, la Iglesia parecería defendida suficientemente, sabemos que el asunto fue más complicado y que, de hecho, el tiempo de Galileo fue el más duro para la libertad intelectual en la historia del Cristianismo. Galileo pretendió cambiar la teología con meras hipótesis “astronómicas”, su asunto era de epistemología, como se ve en la carta de San Roberto Belarmino, doctor de la Iglesia, un asunto político, pues el papa lo amaba, un asunto de ciencia, pues se debatían los sistemas teóricos ptolemaico, aristotélico y copernicano; y fue un asunto que se complicó por el poder del peripatetismo, que atravesaba a toda Europa, protestante y católica, en la época (Tycho Brahe persiguió a Kepler, en el campo protestante), los humanistas retrasaban, con su pasión arcaísta a la investigación que tenía 4 siglos de impulso y, en ese ambiente, se solidificó un poco la capacidad para aceptar ideas nuevas, por unas 4 décadas, antes de las cuales y después de las cuales nada como el caso de Galileo existió (cfr. Duhem, en este mismo blog: https://eticacasanova.org/2015/01/20/historia-de-la-fisica-de-pierre-duhem/); y que alguien me busque un caso similar fuera de esta época.

Fanatismo, Inquisición y cruzadas

Inquisición vs. los experimentos de la CIA contra la población

La Inquisición española debe ser el principal libelo de los anticristianos y los protestantes contra la Iglesia de Jesucristo. Según la oscurantista imagen que los modernistas nos dan de la Inquisición, si uno vivía en España entre 1500 y 1830, uno estaba sometido a algo similar al régimen totalitario del Ingsoc de Orwell, en 1984. Según la imagen distorsionada, millones murieron y fueron torturados y aplastados por la tiranía religiosa. Es curioso que a nadie se le haya ocurrido escribir algo como 1984 antes de 1948: ¿sería porque el totalitarismo es un fenómeno del siglo XX y es un completo anacronismo atribuirlo a nada perteneciente a épocas anteriores?

Lo que hay que leer para conocer a la Inquisición española es a quien la estudió con más ahínco en la historia, la verdadera autoridad en el tema, quien sacó el monumento más importante de investigación sobre el tema, que es un grande de la historiografía mundial y un autor de completa honestidad intelectual: Marcelino Menéndez Pelayo y su Historia de los heterodoxos españoles, que, para colmo, no sólo da una cuenta completa de lo que hizo en Santo Oficio en España, sino rastrea incluso a los heterodoxos portugueses y a los peninsulares fuera de Iberia, incluso a los judíos y los moros y moriscos. Según don Marcelino, en casi 400 años de la institución en España, desde los Reyes Católicos, unas 4.000 personas fueron condenadas a muerte y relajadas al brazo secular, unas 10 por año, de las que una gran cantidad no recibió el suplicio y fueron quemadas sólo es efigie. En materia de brujería, las fábulas inventadas por feministas modernas son hilarantes: en España, prácticamente, no hubo procesos por brujería, apenas unas pocas personas, y si acaso alguna fue relajada al brazo secular… En cuanto a los protestantes, en “el más católico de todos los países”, apenas hubo brotes de luteranismo y demás cepas en Valladolid y en Sevilla; en Portugal es peor el asunto, Damián de Goes es el único caso en todo el siglo XVI, fue condenado a prisión perpetua (de enorme benignidad), aunque sólo pasó unos pocos años al cabo de los cuales recibió un perdón. Menéndez Pelayo se queja de las írritas confesiones obtenidas mediante tortura, que se usara ese medio probatorio; pero el mismo, aunque estúpido e inhumano, ha sido utilizado por toda la humanidad, antes y después de eso, en España y en el resto del mundo: ¿no es verdad, Guantánamo? No digamos nada de países musulmanes, de métodos de judíos sionistas, de prisiones comunistas…

Pero, de todos modos, uno puede voltear la mesa y aplicar el dicho venezolano: “el que tiene rabo de paja, que no se acerque al fuego”: vamos a acercar el fuego a todo lo que tiene de “paja”, combustible, la modernidad. Ya hablé arriba de su inmoralidad, de su “economía”, de sus guerras, de su ataque a la familia, de su ser cultura de la muerte. Vamos ahora a ver instituciones y hazañas contemporáneas que deben ser paralelas de la Inquisición y de las cruzadas. Vamos a hablar de la CIA, de la Segunda Guerra Mundial, de los “Plutonium files”, de MK-Ultra, de la War on Terror, aunque sea muy brevemente.

Yo supongo que ustedes sabrán lo que son los “Plutonium files”, un libro que recoge datos sobre los experimentos del gobierno gringo, juntamente con colaboradores como Quaker Oat Meals y MIT [éste compite con Harvard por el sitial de honor entre las universidades de Estados Unidos; mientras éste anda en cosas de radiación, Harvard anda en las del saqueo: Wall Street, capitalismo puro: dinero y poder], llevó a cabo sobre sujetos desavisados de la población estadounidense, en el marco del proyecto Manhattan, para producir la bomba atómica, y más allá del mismo. Inyectaron radiación en el sistema nervioso de 18 personas, para ver qué sucedía, en 1945; en los 70, inventaron un club de ciencia, en un colegio de Massachusetts, poniendo como condición de participación a los niños que se inscribieron, 57 niños discapacitados, el comerse un plato de avena en la mañana: la avena estaba contaminada con radiación. En Nashville, el blanco fueron unas mujeres embarazadas; en Cincinnati, a 200 se los sometió a radiación, en un período de 15 años. A ninguna de estas personas se les informó de lo que les estaban haciendo. Aparte de éstos, hubo soldados que deliberadamente fueron puestos en lugares en los que hubo explosiones nucleares, y residencias colocadas en lugares en los que el viento llevaría la radiación… Y si, por casualidad creen que estoy inventando y cediendo a la paranoia de las “conspiracy theories”, les respondo: “hermanitos, despierten, nada de ‘teorías de la conspiración”, ¿no ven que hay conspiraciones verdaderas, que ustedes creen en ellas, todo el tiempo, que creen, por ejemplo, que el ataque 11 de septiembre de 2011, sólo que creen que fue la conspiración que les dijeron las televisoras, no alguna otra? ¿No ven que lo que pasa es que ustedes creen todo lo que les digan en la televisión, lo que les digan esas emisoras que han pasado toda la vida engañándolos, las que dijeron que Saddam era un tirano, que tenía armas de destrucción masiva, etc.? ¿No les basta con las 28 páginas que aparecieron AHORA sobre Arabia Saudita para saber que lo que les dijeron desde la primera hora, aquel día era pura mentira? ¿No ves que crees que la mentira anterior era tal sólo cuando los mismos mentirosos te meten la nueva, a la misma manera del Ingsoc y su doblepensar? ¿No sabes nada de historia, no sabes cuantas conjuras ha habido, no sabes de Marx y su confesión en el Manifiesto Comunista sobre la revolución del 48 y la conspiración del partido del que él era el líder?”. Les diría eso, para empezar. Para continuar, pretender que el asunto de los Plutonium Files sea un invento mío sólo puede deberse a una supina ignorancia, pues hasta en Wikipedia en inglés hay página sobre el tema: https://en.wikipedia.org/wiki/The_Plutonium_Files. Pero hay mucho más, la autora del libro, Eileen Welsome, se ganó el prestigioso premio Pulitzer, precisamente por esta investigación; y, en 1998, Quaker y MIT fueron condenados a pagar indemnizaciones por un tribunal. Todo esto fue encubierto por el gobierno, hasta que, en 1993, Wilkiam Jefferson Clinton, presidente de los Estados Unidos, lo reconoció oficialmente; y, a pesar de todo, no se señalaron culpables… Oh, malvada Iglesia, para defender la verdad que sabía que poseía y la unidad de la sociedad y proteger a la gente de doctrinas perversas y prácticas aberradas, puso un órgano que veía por que lo que se publicara por ahí fuera conforme a esa verdad y al bien, tal como los expone, de la manera más alta, la Fe católica; mucho mejor es la modernidad, que tortura y mata gente, en nombre del poder desnudo (https://www.youtube.com/watch?v=XmQfies1Ziw)

Pero, si esto les parece demasiado, esperen, la voluntad de poder que se despliega en el hombre merced a la ideología modernista, es como ella lo quiere, ilimitada, esperen a ver qué es MKUltra, los experimentos que realizó la CIA, entre 1950 y 1973, sobre estadounidenses, sin que éstos supieran a qué se les estaba sometiendo. La idea aquí se llama CONTROL MENTAL. En nombre de éste, podemos dar drogas, hipnotizar y realizar toda una serie de cochinadas más. La droga estrella fue el LSD… Y es muy curioso, porque, en esta época, Time-Life, el órgano de control social de la CIA en los Estados Unidos y el mundo, estaba promoviendo a Gordon Wasson, en la propia portada de la revista Life de 13 de mayo de 1957, y su campaña de propaganda de los hongos alucinógenos. Wasson era Vicepresidente de relaciones públicas de JP Morgan y miembro de la directiva del Council on Foreign Relations, de la herramienta que Rockefeller, Morgan y Rothschild inventaron en 1921 para, como Pinky y Cerebro, “dominar el mundo” (vid. https://eticacasanova.org/2015/03/02/observatorio-antitirania-la-red-del-poder/). En la época de la revolución del sex, DRUGS and rock and roll, la CIA y estos asociados suyos estaban haciendo estas cosas con estas drogas, que eran las favoritas de hippies y “guerreros culturales”: imagínate tú esa vaina. Pero eso no es lo peor. Como se sabe, el tráfico de drogas a gran escala empezó en el planeta Tierra, cuando los ingleses trataron de romper las barreras chinas a su comercio con el opio. Los gringos dominantes de Boston se adhirieron a la empresa. Y, cuando China trató de defenderse, le hicieron TRES, 3, Guerras del Opio. Después, para no tratar de ser exhaustivo, la mafia traficó drogas, la organizada por Lucky Luciano y Art Lansky. Estos dos trabajaban con el gobierno gringo y no hay dudas sobre el particular, sobre todo por las movidas que le hicieron a Luciano, desde finales de los años 30. En Vietnam, uno de los incentivos más importantes para la guerra fue el tráfico de heroína (sólo hay que ver la película Gangster Americano, protagonizada por Denzel Washington y Russel Crow, para tener una ojeada de lo que estaba pasando en esta guerra y el tráfico de heroína). Más tarde, tenemos el caso Irán-Contras, que implicaba heroína de Asia y cocaína de Centro América: Estados Unidos apoyaba visiblemente a Saddam y reconocía al gobierno de Ortega en Nicaragua y, sin embargo, pasaba armas bajo cuerdas a los Contras del país Centroamericano y a los iraníes, a cambio de las drogas, que distribuían luego entre la población de su país, Gringolandia. En este predicamento, en éste, el más grande escándalo de los ocho años de gobierno de Ronald Reagan, un hombre fue preso, el coronel Oliver North; luego, un periodista, Gary Webb, del San José Mercury News, al que aplastaron como a una mosca, denunció el asunto, finalmente, hasta John Kerry reconoció la veracidad de la información aportada por Webb, según aparece al final de la película Kill the Messenger, protagonizada por Jeremy Renner. Pues bien, en medio de este merequetén, en la que ella misma estaba hasta el cuello o hasta la coronilla o sepultada entera y mucho más, la CIA andaba haciendo experimentos de control mental con drogas (https://en.wikipedia.org/wiki/Project_MKUltra). Eso es lo que sale en la película Conspiracy Theory de Mel Gibson. Según los alegatos de los medios, el gobierno y el resto de los mentirosos oficiales, el asunto paró en 1973… pero lo de Irán y Nicaragua no tienen nada que ver, por poner un ejemplo…

Wasson, en la portada de Life, parte de la operación MK-Ultra y el lanzamiento de la contra-cultura, por parte de la CIA misma

Wasson, en la portada de Life, parte de la operación MK-Ultra y el lanzamiento de la contra-cultura, por parte de la CIA misma

Y, para rematar, a todas éstas, hacían unas maldades de Padre y Señor nuestro: se metían a espiar burdeles, grababan a los clientes y, luego, los extorsionaban para que aceptaran consumir las drogas y hacer de conejillos de indias y ratas de laboratorio. Lo mismo le hacían a agentes y militares sospechosos de disidencia, a prostitutas, pordioseros, adictos a las drogas. A esta gente se la coaccionó y se la interrogó para sacarle sus secretos, a veces fueron drogados por largos períodos y a muchos se los llevó hasta la muerte. “No, tú sabes, la malvada Iglesia, oscurantista, la Inquisición; menos mal que estamos en la era del progreso, de la ilustración, blablablá”…

Las cruzadas vs. the war on terror, la “victoria total” en el 45 y otras hazañas

Por otra parte, uno puede pasar ahora a hablar de Boko Haram, Al Shabaab, los fulani de los campos nigerianos, de Al Qaeda, del ISIS, puedes pasar a hablar de las decenas de guerras que hizo Mahoma, de los califatos del primer milenio del Cristianismo, de la conquista armada de Asia a España, de la fundación, en 637, de Bagdad como capital del califato Omeya, puedes hablar de sus conquistas en Tierra Santa, de la quema de la biblioteca de Alejandría, de las masacres asombrosas de cristianos de todas las razas y proveniencias y de otras gentes, de la batalla de Poitiers, de 732, en la que el gran Carlos Martell, abuelo de Carlo Magno, detuvo el avance de la Media Luna; puedes hablar de las oleadas de turcos, de los seléucidas (seljuk), primero, y de los otomanos, después, de su presión sobre el Cristianismo bizantino, hasta la caída de Constantinopla, en 1453, y su constante presión sobre Europa, su piratería en el Mediterráneo, sucesora de la de los sarracenos y bereberes, los éxitos de Andrea Doria y la gran victoria de la Virgen del Rosario, el 7 de octubre de 1571, cuando los barcos de la Liga Santa, en la que el papa Pío V reunió a las armadas de España y Venecia, para que derrotaran, por milagro, a la marina turca en la costa de Lepanto. Uno puede tener esto en cuenta, cuando va a considerar el asunto de las cruzadas (sarcasmo). La historiografía revolucionario-modernista, que odia la identidad occidental, quiere presentar a un pacífico y racional Islam (hoy esta imagen no se sostiene ni con todos los discursos de Francisco en esa línea, más toda la propaganda “!izquierdosa!”…) y a un agresor y fanático Cristianismo: ni en mil años de repetir mentiras, transformarán esto en verdad, la religión del guerrero Corán no es de paz, salvo interpretaciones “humanizantes” (que existen); y la religión del “amad a vuestros enemigos, orad por quienes os persigan”, “perdonad 70 veces siete”, “dad la otra mejilla”, “amaos los unos a los otros”, “perdónalos, porque no saben lo que hacen”, “dar la vida en rescate por muchos”, etc., no la van a convertir en una escuela de guerreros despiadados. Y, lo más importante, históricamente, esto no tiene sentido, no es verdad y no se acerca, siquiera, a la realidad.

Pero los modernistas y su revolución o, más bien, sus revoluciones innumerables y sinfín no tienen paz con Dios y quieren hacerle la guerra total; como, en Occidente, la religación al Creador es la del verdadero camino, el auténtico, fundado por Dios mismo, ellos no tienen paz con ese Camino, con la Iglesia, no tienen paz con ninguna forma de Cristianismo, ni siquiera el protestante. Por eso mienten y dicen que las cruzadas son barbarie, fanatismo, búsqueda de la conversión con la espada y, peor aún, acusan a Dios de las guerras de los hombres, cuando eso no tiene nada de verdadero y cuando, para colmo, puede que las guerras religiosas hayan sido, alguna, quizás, en favor de la justicia… Pero arriba hablé de dos puntos que merecen tocarse de nuevo: la Segunda Guerra Mundial y la War on Terror, la Guerra contra el terrorismo.

Comencemos por la conferencia de Casablanca de enero de 1943, entre Winston Churchil, primer ministro de Inglaterra, y Franklin Delano Roosevelt, presidente de los Estados Unidos. Ahí se decidió la política criminal de Victoria Total, es decir, que Alemania podía rendirse o lo que fuera, pero no se aceptaría nada que no significara la total destrucción del país (para ampliar sobre los crímenes de guerra de estos dos señores como consecuencia de su empecinamiento, vid.: http://www.culturewars.com/CultureWars/Archives/cw_recent/warcrime.html). Ya esa política era desastrosa, pero lo peor fue que estos señores decidieron destruir ciudades enteras, atacar a civiles, por centenares de mil. En Dresde (vid. foto), en febrero de 1945, después de que Alemania ya estaba vencida, soltaron miles de bombas, aniquilando a decenas de miles de personas, en unas pocas horas. Lo mismo hicieron en Hamburgo y otras ciudades, elevando la cantidad de víctimas a centenares de miles, sólo en Alemania. Porque no se debe olvidar que ya Japón estaba vencida cuando bombardearon a Tokio con fósforo, con un material que quema a las personas hasta el hueso, altamente sádico, matando  a más de 100 mil; no se deben olvidar las bombas atómicas sobre Hiroshima y Nagasaki, que arrasaron a centenares de miles y a ciudades enteras, dejando el rastro de la muerte, la radiación, para los lustros por venir. No se debe olvidar que, en Yalta, Ucrania, también en febrero del 45, los dos líderes ya nombrados, junto con Stalin, se repartieron el mundo y los occidentales le regalaron media humanidad a los comunistas. China, el país más populoso del planeta, fue traicionada y regalada a los rusos: Chiang Kai-shek, aliado de los gringos, dirigía el gobierno Kuomintang, que peleaba por la liberación nacional, de manos de los japoneses, durante la guerra, cuando ya los nipones estaban vencidos, Roosevelt permitió la entrada de los comunistas soviéticos, de modo que los arsenales del Imperio del Sol terminaron, no en manos de los aliados chinos, sino bajo el poder de los subversivos comunistas de Mao. Cayó este país y, con él, fueron sepultadas miles de millones de personas en la opresión más brutal de la historia. Harry Wu, el Solzhenitsyn chino, por poner un ejemplo, estuvo 19 años en un campo de trabajos forzados, en un laogai, por criticar la invasión de Hungría de 1956. Y el Cristianismo ha estado bajo severa persecución; y la política poblacional, como ya dije, mata a millones y sepulta a otros tantos en vida… Volviendo a Alemania, a la Alemania de la postguerra, Eisenhower, la sometió a una política leonina, de prohibición de ayuda médica, de campos de concentración, de migraciones forzadas, de hambre y muerte, en la que perecieron MILLONES en pocos meses… Y, finalmente, se supone que atacaron a Hitler (quien, dicho sea de paso, sostenía otra ideología post y anticristiana [vid. abajo, la sección sobre Pío XII]) por invadir Polonia; pero no a Stalin, que la invadió simultáneamente y en combinación con el Alemán; para culminar todo en que todo el este de Europa quedara, incluida Polonia (aparte de Hungría, Rumania, Ucrania, Letonia, Lituania, Estonia, Checoslovaquia), de la manera más ilegítima, bajo la bota más pesada, la de Stalin… Lean la descripción de las cruzadas de arriba, lean ésta, y comparen: qué superioridad la del oscurantismo modernista, qué bárbaro, invencible en oscuridad… Porque, para remate, como bono, ¿si no le hicieron la guerra a Hitler por eso, porqué es que fue la guerra?…

Dresde, destruida por gringos e ingleses, miles de civiles muertos, miles de viviendas destruidas y ya Alemania estaba derrotada

Dresde, destruida por gringos e ingleses, miles de civiles muertos, miles de viviendas destruidas y ya Alemania estaba derrotada

Uno puede comparar las cruzadas con los que hicieron todos estos “postcristianos”, Hitler, Stalin, Churchill, Roosevelt (con fuertes inclinaciones comunistosas: él y su hombre de elección, George Marshall, que también lo fue de Truman). Pero también se puede ver la Primera de las guerras éstas “Mundiales”: ¿por qué es que estaban en bandos contrarios Rusia y Alemania, cuando Rusia siempre había sido aliado de ésta y más contraria a Francia e Inglaterra? Solzhenitsyn se hace la pregunta en Agosto de 1914, y la respuesta está en las ofertas de estas naciones de darle a los rusos partes del imperio turco, al final de la guerra. Por eso, Turquía era aliada de Austria y Alemania; y de ahí que, al final de la guerra [y desde 1916], los victoriosos ingleses cogieran Palestina y se la ofrecieran a los judíos. Pero pregúntense esto: Rusia era aliada de los ingleses y los franceses, por lo que, desde 1916, era aliada de los gringos; entonces, ¿por qué banqueros de estos países, especialmente de Nueva York, le dieron financiamiento ilimitado a los bolcheviques para que hicieran su revolución, de manera traidora, en plena Gran Guerra? ¿Sería por odio anticristiano y por que el zar representaba al último monarca que estaba enraizado en una cultura inspirada por Cristo?

Pero, entre todas las guerras, las cochinadas más grandes uno las ve en la actual Guerra al Terrorismo. Es demoledor, devastador. La base de Al Qaeda está en Arabia Saudita, los wahabitas, Afganistán, la guerra con Rusia, y los Estados Unidos, la Guerra Fría. Si alguien, en su crasa y supina ignorancia, pretendiera pensar que yo soy un inventor, vea el video de debajo de Zbigniew Brzezinski [se pronuncia bre-zins-ki], asesor de seguridad de Jimmy Carter, miembro del Council on Foreign Relations, socio de David Rockefeller en la fundación de la Comisión Trilateral (en 1973), el más importante grupo de presión del mundo, en 1979, hablando a los muyahidines, en Afganistán (https://www.youtube.com/watch?v=A9RCFZnWGE0; para mayor información sobre Brzezinski, véase la página sobre él en wikipedia https://en.wikipedia.org/wiki/Zbigniew_Brzezinski). Desde ahí, hasta los reclamos airados de John McCain en 2015, cuando Rusia bombardeó a Al Qaeda en Siria, pues estaban bombardeando a sus aliados, pasando por la sociedad de la familia Bush con Osama Bin Laden, y el uso de grupos ramales de Al Qaeda como mercenarios en Libia (2011), en los Balcanes (años 90), en Chechenia y pare usted de contar. Se trata de una relación de aliado de guerra, socio comercial, de una relación de paternidad, que ha durado desde los años 70 hasta el día de hoy: ¿qué pasó, en el 2001 tuvieron un intervalo de enemistad? ¿Cómo es que el aliado inveterado es, por un intervalo, un paréntesis, el enemigo acérrimo? Resulta que la destrucción asombrosa de toda una civilización, a punta de bombas, comenzó en ese evento tipo Pearl Harbor, del 2001, el ataque a las torres gemelas de Nueva York: la invasión a Afganistán, la desfachatada invasión a Irak y el asesinato de Saddam Hussein, el asesinato de Gadafi, la entrada en Siria… La creación y apoyo al ISIS (Siria, la oligarquía mundial se quita su careta; veáse, ahí, el video del general Michael Flynn, director de la DIA, Defense Intelligence Agency, en 2012, cuando se creó al grupo guerrero, terrorista, pretencioso: https://www.youtube.com/watch?v=x95hPS7lIxc). De Somalia, Sudán, Yemén, no se habla, pero son países destruidos directamente por acciones de los Estados Unidos, la ONU, Inglaterra, su aliado Arabia Saudita, con armas de gringos y británicos, etc.

Pero, al lado de eso, hay todavía una serie de maldades que, en su época, se llamaron “Primavera Islámica”, que fue una de las más astutas estrategias del mal desplegadas en el mundo, hasta el presente. Se financia la infiltración de los países, en cantidades pingües, con efectivos, no guerreros, sino agitadores, agents provocateurs, llamados OONG, grupos de “derechos humanos”. Éstos agitan a grupos disidentes y hacen que se generen conflictos artificiales. Cuando los gobiernos tratan de defenderse, se los tilda de tiranos por los medios de comunicación internacionales. Se eleva la temperatura, se generan protestas; se procura que sean, al menos, “movidas”; en la eventualidad del primer herido, se presenta, dentro y fuera, el cuadro de un gobierno asesino, sin escrúpulos, capaz de masacrar a la población. Pronto, se está hablando de “invasión humanitaria”, bombardeos de apoyo y otras acciones violentas. En medio del asunto, entran los mercenarios de Al Qaeda y ya el pastel, el merengue, es de tal espesura, que lo que queda es la caída del gobierno. Eso hicieron en Egipto, Túnez, Libia y, parcialmente, en Siria, país con una situación que se esfuerzan por presentar como una guerra civil; en la que ya muchas veces han mentido sobre matanzas, que le atribuyen descaradamente al gobierno, siendo de grupos afectos a los invasores, disimulados y mercenarios.

Lo más terrible está en que todo este aparataje, denunciado por la gente que estudia realmente lo que está sucediendo en cada uno de los conflictos, pasa a la opinión pública, pero como inventos de locos, fanáticos, paranoicos, gente de las “teorías de la conspiración”: así, el máximo truco de satanás no fue convencer al mundo de que no existía, fue que se dijera que eran locos, estúpidos, fanáticos, mentecatos, todos los que señalaran su evidente intervención  en los asuntos mundanos, pura hazaña revolucionaria. Y, cuando queda en evidencia que los gobiernos y los medios mienten descaradamente, como en el caso de las famosas “28 páginas” sobre el ataque del 11 de septiembre o las armas de Saddam o los misiles de Irán, la gente no es capaz de sumar 2 y 2. Igualmente, se presentan planes antiguos, como el Project for a New American Century, preparado para el gobierno de los Estados Unidos y reflejo perfecto del plan A Clean Break: A New Strategy for Securing the Realm (https://en.wikipedia.org/wiki/A_Clean_Break:_A_New_Strategy_for_Securing_the_Realm), preparado para el gobierno de Israel, por, básicamente, la misma chusma, los neocons: Richard Perle, Donald Rumsfeld, Paul Wolfowitz, William Kristoll, Michael Chertoff, David Wurmser, etc. Gente de nacionalidad doble, judía y gringa, que ha ocupado los lugares más prominentes, en los Estados Unidos y en instituciones internacionales, como el Banco Mundial, los NEOCONS, en persona. Quienes, de acuerdo al general Wesley Clark, tenían el plan para acabar con 7 países en 5 años. Vean la lista: Sudán, Somalia, Siria, Irak, Afganistán, el Líbano e Irán. Plan que se ha realizado mucho más allá de los sueños de estos tipos (https://www.youtube.com/watch?v=YQbYP8FvtOQ)…

Por supuesto, en las relaciones de Occidente con el Islam, la época negra es la agresión conocida en la historia como “las cruzadas”; mientras que lo que hace esta gente moderna es de paz, humanismo, derechos humanos, brother, racionalidad, generosidad…

Pío XII, el odio a Cristo y la identidad de Occidente

A la Iglesia se la taca de todas las maneras posibles. Claro, hay muchas razones, entre las que no es la menor que Ella defiende a la Fe en Dios, la moral, la vida republicana, mientras que la revolución está con el antropoteísmo, el gnosticismo que consiste en que nosotros somos “autónomos”, que nos gobernamos a nosotros mismos. Pero hay otra razón que merece destacarse mucho, es decir, no hay manera de exagerarla. Se trata de que Occidente es una sociedad cristiana, de la primera a la última de las sociedades políticas que nacieron bajo su égida, en Europa, desde Polonia a Portugal, y América, desde Chile y Argentina a Canadá. Caminar por Venezuela o por Santo Domingo, caminar por Inglaterra, Francia, España, es ir viendo Iglesias, monumentos de arte cristiano, instituciones civiles diseñadas por monjes, curas, obispos, pensadores, comenzando por las universidades mismas. Por eso, cuando en los tiempos actuales, en nombre del pérfido multiculturalismo, se pretende impedir que se pongan cruces y nacimientos en lugares que tenían 8 siglos con cruces y nacimientos y nacieron de una cruz y un nacimiento, la astucia de los anticristianos brilla en su maldad; y, cuando, en esas ocasiones, los cristianos a lo más que aciertan es a invocar los mismos principios multiculturales y la libertad religiosa, lo que dan es lástima, por ineptos. Las mayores victorias se dan cuando un ateo de éstos, la directora del colegio Las Lagunas, en Málaga, coge el nacimiento que hicieron los niños y los profesores y lo lanza a la basura y se mete en el pipote y se pone a saltarle encima, con su odio desbordado, mostrando su ánimo racional e ilustrado: con manifestaciones así, ¿quién necesita argumentar sobre la existencia del referido odio? Lo mejor viene cuando se defiende diciendo que el problema era que, con eso, ofendían a los musulmanes y los musulmanes le responden que ellos también veneran el “Belén” (Zenit, 15-12-2006)…

Ese odio se descarga sobre todos nosotros, todo el tiempo; como cuando se trata de censurar la noticia sobre mártires cristianos, sobre las persecuciones, etc. Ese odio se descarga sobre la memoria de Isabel la Católica, sobre la obra civilizadora sin par de España en América, destruyendo la posibilidad de que nuestros países se hallen a sí mismos, en su identidad histórica. Ese odio se descarga hoy, con mucha fuerza, para destruir a la Iglesia toda, sobre Pío XII. Voy a traer un trabajo pasado, que es suficiente para este artículo sobre la revolución (Ataques a la Iglesia, Pío XII en el ojo del Huracán):

“la acusación, la que pesa más sobre las cabezas de los católicos, hoy por hoy: el Papa de Hitler, el verdugo dispuesto de Hitler [de Hitler´s willing executioners, la obra cumbre de Daniel Jonah Goldhagen], el Vicario. Típicamente, los acusadores se basan en las obras de Saul Friedlander, Daniel Jonah Goldhagen, Cornwell. Se dice que bendijo al nazismo y que guardó silencio cómplice; que se asoció a él, por su odio antisemita y su aversión al comunismo. Por supuesto, no hay cristiano, que sea tal de verdad y que sea racista, mucho menos “antisemita”: los judíos actuales, en un porcentaje abrumador, no son semitas, debe haber más cristianos, muchos más, semitas (en Irak, Siria, Palestina, el Líbano, etc.), que judíos semitas. Los cristianos no creemos en la raza, eso es asunto de materialistas, de gente como el líder judío Moisés Hess o Teodor Herzl, padre del sionismo, pero no es cristiano: para nosotros, “el Espíritu está dispuesto” y “la carne es débil” (Mateo 26,41) y “ya no hay judío ni pagano, esclavo ni hombre libre, varón ni mujer, porque todos ustedes no son más que uno en Cristo Jesús” (Gálatas 3,28): los cristianos no sabemos lo que es el racismo, punto, eso que vaya con otra gente. Los que nos endilgan cosas así lo que hace es repetir clichés inventados últimamente, en la era del racismo, que, en Occidente, sociedad antiguamente cristiana, es más bien nuevo y, además, surgido de países que abandonaron la Iglesia, como Inglaterra y Alemania…

“En lo que toca a Pío XII, las mentiras fueron inventadas por el partido comunista ruso, y llevados a las tablas por Rolf Hochhuth, financiado por ese partido y satélites y anticatólicos en general, en todo Occidente. Los mismos infundios, después, han sido repetidos por los autores dicho, que en breve desenmascararé. Basta buscar a la Pave The Way Foundation, JUDÍA, del gran Gary Krupp para salir de la ignorancia: Pío XII salvó a más de 800 mil judíos [de los campos de concentración nazis]. Testimonios de la época lo confirman, como ésta del Palestinian Post: “varios miles de refugiados, muy mayoritariamente judíos, durante el fin de semana dejaron el palacio papal en Castel Gandolfo –la residencia veraniega del Papa, cerca de Marino– luego de disfrutar de seguridad allí durante el terror reciente. Además de judíos, personas de todos los credos políticos, que se han puesto en peligro, recibieron amparo en el palacio. Antes de partir los refugiados expresaron su gratitiud al Papa, a través de su mayordomo” (Sanctuary in the Vatican, Palestine Post, June 22, 1944, p. 3). Si una imagen así de la Iglesia saliera a la luz, los revolucionarios estarían perdidos. Esto no puede saberse. En esto consiste el oscurantismo revolucionario, juntamente con el odio a la humanidad y a Dios, la voluntad de poder, la inmoralidad desatada, en donde el deseo del poderoso debe ser ley, a costa de la decencia y del débil. ¡¡¡ESTO NO PUEDE SABERSE!!!

“El caso contra Pío XII, como digo arriba, está sustentado en libros como Hitler’s willing executioners, como tituló su calumniosa obra Daniel Jonah Goldhagen. A continuación el análisis de un pasaje de este libro, seguido del testimonio de todos los judíos más importantes de las décadas del 30 al 60. La mentira quedará pulverizada y quedará más claro aún, vivimos en una tiranía totalitaria. Compartan, por favor, con sus amigos, para que esto se difunda y cese la calumnia y la injusticia:

“Cornwell, en El Papa de Hitler, fuente de Goldhagen, cita en su libro este pasaje de una carta de Eugenio Pacelli, de cuando era Nuncio en Bavaria: “una schiera di giovanni donne, dall’aspetto poco rassicurante, ebree come i primi, che stanno in tutti gli uffici, con aire provocanti e con sorrisi equivoci”. Traduzco yo: “una banda de jóvenes mujeres, de aspecto poco favorable, hebreas [judías] como las primeras [las de un primer grupo del que habla antes], que estaban en todas las oficinas [del gobierno comunista-revolucionario del bolchevique judío Kurt Eisner, al que él visitaba valientemente, como nuncio, a pesar de la multitud de insultos y amenazas] con aire provocador y con sonrisas equívocas”. La parte de “ebree come i primi” o “judías, como las primeras”, Cornwell la traduce: “jews, like the rest of them”, “judías, como el resto de ellos”. ¿Ven la maniobra, ése es el autor que constituye la fuente para atacar a Pío XII? Bueno, Goldhagen amplía las razones para ser considerado entre las estrellas del firmamento anti Pío XII, cita, por ejemplo, la mala traducción de Cornwell, pero, como no era suficiente calumnia la porquería, mete esta palabrita: “judías, como TODOS los demás”: “jews, like ALL the rest of them”. Y, en una parte en que Pascelli habla del culto de los judíos, el genio traduce, al inglés: “CULT”: secta perniciosa; y no “RITE of WORSHIP”, “RITOS DE ADORACIÓN, RELIGIOSOS, ETC.”. Ésos son los grandes autores, los eruditos-historiadores que constituyen el libelo anti-Pío XII y, por extensión, contra la Iglesia de Jesucristo. Y lo peor es que a los acusadores, les importa un pepino que las verdaderas fuentes históricas cuenten cuento diferente, como en el caso de la carta que estamos analizando o el artículo de periódico palestino que cito arriba.

“Pero sucede lo mismo  con otros muchos testimonios de tremenda envergadura. Traeré algunos, para que se vea que la acusación a Pío XII es insostenible. Si no sabes quién es alguno de estos personajes, búscalo en Google, en wikipedia, donde quieras, verás que son los más importantes de la comunidad judía de los últimos 70 años: Golda Meir, Einstein, Zolli-Eugenio, ex Gran Rabino, converso, porque no cabía del agradecimiento a la valentía inmensa del enorme Pío y otros, listados abajo. ¿Quién tiene razones para pensar que está en lo correcto? Aquí están:

“Albert Einstein, Time Magazine, 23 de diciembre de 1940: “Siendo un amante de la libertad, cuando la revolución llegó a Alemania, yo fui a la universidades buscando que la defendieran, dado que ellas siempre se han jactado de su dedicación a la causa de la justicia, pero no, la universidades fueron silenciadas inmediatamente. Entonces volteé hacia los grandes editores de los periódicos, cuyos encendidos editoriales, en días pasados, habían proclamado su amor a la libertad. Sólo la Iglesia se paró enteramente en el camino de la campaña de Hitler para suprimir la verdad. Yo nunca había tenido un especial interés en la Iglesia en el pasado, PERO AHORA SIENTO UN GRAN AFECTO Y ADMIRACIÓN, PORQUE SÓLO LA IGLESIA HA TENIDO EL VALOR Y LA PERSISTENCIA PARA DEFENDER LA VERDAD INTELECTUAL Y LA LIBERTAD MORAL. Así, me veo obligado a confesar que, LO QUE UNA VEZ DESPRECIÉ, AHORA LO ALABO SIN RESERVAS”.

“Más que ningún otro, hemos tenido la oportunidad de apreciar la gran gentileza, llena de compasión y magnanimidad, que el Papa desplegó durante los terribles años de la persecución y el terror”, Elio Toaf, Rabino Jefe de Roma

“Israel Anton Zolli, gran rabino de Roma, New York Times, 16 de junio de 1945: también reconoció lo que hizo el Papa (según el New York Times del 16 de junio de 1945); lo reconoció tanto, que se convirtió al Catolicismo poco después de esta declaración al periódico neoyorkino; y, como reconocimiento al gran Papa Pío XII, tomó su nombre de bautismo: Eugenio.

“Con especial gratitud recordamos todo lo que él hizo por los judíos perseguidos durante uno de los períodos más oscuros de su historia”, Nahum Goldman, Presidente del World Jewish Congress.

“Compartimos con la humanidad el dolor en la hora de la partida de su Santidad, Pío XII. En una generación afectada por guerras y discordias, él sostuvo los más altos ideales de paz y compasión. Cuando el temible martirio vino sobre nuestro pueblo en la década del Terror Nazi, La voz del Papa se levantó por las víctimas. La vida de nuestro tiempo se enriqueció por una voz que habló de las grandes verdades morales sobre el tumulto del conflicto diario. Nos dolemos por un gran servidor de la paz”, Golda Meir, a la muerte de Pío XII, el 9 de octubre de 1958

“El pueblo de Israel jamás olvidará lo que su Santidad y sus ilustres delegados ESTÁN HACIENDO POR NOSOTROS, infortunados hermanos y hermanas, en ésta, la hora más oscura de nuestra historia”, Rabino Herzog de Palestina, padre del futuro Primer Ministro de Israel”.

Sobra cualquier otro comentario…

La pederastia clerical

En su artículo, Modern Psychology and Priest Sex Abuse (http://www.culturewars.com/2004/ModernPsych.html), Patrick Guinan rastrea la etiología de los abusos de los sacerdotes católicos en los Estados Unidos, el país en que, por mucho, esta crisis ha sido más seria. No sólo encuentra la causa de estas transgresiones, sino, en general, de todos los problemas sexuales de los sacerdotes de ese país, desde los años 70. Él rastrea las causas hasta la modernidad, la revolución sexual-cultural de los 60 y todas las sinvergüenzuras camufladas de ciencia –aunque no como no sinvergüenza, sino como perversión justificada y, aún, necesaria– que todo este merequetén conlleva. Es exactamente eso, pero queda por explicar cómo entró eso en la Iglesia. Una causa está en todo ese complejo que ha arropado tantos sectores de la Iglesia que, creyendo superior al “progreso”, quisieron “aggiornarse”, ponerse al día; otra está en la infiltración, tan apabullante en el último siglo (vid. https://www.aciprensa.com/noticias/ex-espia-de-la-union-sovietica-nosotros-creamos-la-teologia-de-la-liberacion-45686/; y Dr. Alice Von Hildebrand on AA-1025 (Marxist Infiltration Of The Church), en: http://tradcatknight.blogspot.cl/2016/05/dr-alice-von-hildebrand-on-aa-1025.html). El nombre que estamos buscando es Joseph Bernardin, el Cardenal-Arzobispo de Chicago que fue el King-maker de la Iglesia gringa el último cuarto del siglo XX. Bernardin, un rematado homosexual y un corrupto, corrido en siete plazas y de siete suelas, desde principios de los años 70, puso al sacerdote Eugene Kennedy, psicoanalista, freudiano, a hacer exámenes de madurez sexual a los candidatos a sacerdote en los Estados Unidos: la idea de la movida era convencer a todos que un hombre no debe ser feo, fuerte y formal, como dice el Chavo, sino sexualmente activo: como en los seminarios no hay hembritas para hacerse hombre, lo que nos queda es agarrar aunque sea fallo, dicen en mi tierra: coger a un varoncito. Kennedy hace mucho que colgó la sotana y que se dedica a atacar a la Iglesia en artículos y entrevistas. Pero su legado quedó. Ahora, ¿en qué consiste ese legado, es tan grave como lo ponen los medios de comunicación? Claro, para nosotros, católicos, es una debacle, pues las vocaciones, en el país más poderoso del mundo, que hace 50 años iba derecho a convertirse en católico en pocas décadas, ya hoy lo sería, las vocaciones dejaron de existir. En cuanto a la universalidad de los abusos, prefiero no decirles nada yo, les copio un resumen que hice (en: Pederastia hollywoodense on the Spotlight) de un estudio muy serio de una universidad de ese país:

“El Departamento de Educación de Estados Unidos contrató a la Universidad de Hofstra para que le hiciera un estudio sobre los abusos por parte de los educadores de ese país. El resultado es arrollador. Entre 1991 y el 2000, en una década, los abusos reportados en el sistema educativo gringo superaban los 290 mil casos, contra los 10.667 de los curas, en 52 años, de acuerdo con Charol Shakeshaft, encargada de la investigación, quien puntualizó: los abusos entre los empleados en el área educativa en el país son 100 veces los abusos entre los curas  (http://www.edweek.org/ew/articles/2004/03/10/26abuse.h23.html)

UNO NO OYE ALARIDOS POR LOS ABUSOS SEXUALES DE OTROS GRUPOS, POR EJE,PLO, DE LOS MAESTROS, SU GREMIO NO ES EL ENEMIGO, ¿NO ES ASÍ?

“Pero hay que ir a las fuentes, para ver cómo es el negocio bien, bien de cerca. Hay que ir al estudio autorizado y completo, realizado por una institución que puede ser desinteresada y seria: The Nature and Scope of Sexual Abuse of Minors by Catholic Priests and Deacons in the United States 1950-2002, A Research Study Conducted by The John Jay College of Criminal Justice, The City University Of New York, February 2004, for the United States Conference of Catholic Bishops, Washington DC (http://www.usccb.org/issues-and-action/child-and-youth-protection/upload/The-Nature-and-Scope-of-Sexual-Abuse-of-Minors-by-Catholic-Priests-and-Deacons-in-the-United-States-1950-2002.pdf).

“Los resultados del mismo devastan la mentira según la cual la Iglesia es criminal y encubridora y los curas una partida de pedófilos. Hay que tener en cuenta, al leerlo, que se trata de un período de la más tremenda crisis en la historia de la Iglesia, una vez más, entre otras razones, porque la misma se hallaba (y se halla) fuertemente infiltrada.

“Tenemos 4.400 curas acusados de 109.000, el 4%. De ellos, 143 se trasladaron entre diócesis, en ese período, el 3% de los acusados, lo que difiere mucho de lo que presentan los medios: lo del traslado como medio de encubrimiento usual. 4,3% de los curas diocesanos y 2,5% de religiosos incurrieron en las conductas reprensibles… o, más bien, fueron acusados de ellas. 10.667 personas han acusado a curas. Más de 25% de las acusaciones son de más de 30 años después de los supuestos incidentes. Las peores décadas son los 70 y 80, pero pueden salir acusaciones de esas décadas y de las subsiguientes. Un  tercio de las acusaciones se hizo en 2002-2003. Y dos tercios son posteriores a 1993. Sólo 1/3 de los casos eran conocidos antes de 1993. En 2002-3, hay pocas acusaciones referidas a años recientes. 68% de los acusados fueron ordenados entre 1950 y 1979, 21,3% antes de 1950, 10,7%, después de 1979. 149 curas acaparan 2.960 acusaciones, casi 28% del total. Aunque no hay casi datos de si los curas fueron víctimas de abusos ellos mismos cuando niños, de 7% se sabe que lo fueron; y 17% tenía problemas de drogas y alcohol; 32% tenían otros problemas psicológicos reconocidos.

“50,9% de las víctimas estaba entre los 11 y los 14 años; 27,3, de 15 a 17; 16% 8 a 10; 6% de menos de 8. 81% DE LOS ATAQUES FUERON HOMOSEXUALES; y las víctimas masculinas tenían tendencia a ser mayores que las femeninas: 40%  DE LAS VÍCTIMAS ERAN VARONES DE 11 A 14 AÑOS.

“Los delitos: 52,9%: tocar la ropa de la víctima (ojo: unos 5.700 casos); tocar bajo la ropa de la víctima, 44,9% (unos 4.700); 26% el cura realizó sexo oral; 25,7% la víctima fue desvestida; penetración fálica o intento de tal penetración, 22,9% (unos 2.500); hay acusaciones hasta por lenguaje vulgar, insultos y exposición de material pornográfico. Por supuesto, un abusador pudo ser acusado de varios delitos por una misma víctima; pero, también, hay un número de curas sólo cometieron ofensas menores.

“Sólo 1.021, 24%, víctimas fueron con la policía, que investigó virtualmente todos los casos. 384 de éstos, dieron lugar a levantamiento de cargos penales, de los que 252 terminaron en condena y unos 100 en cárcel efectiva, 6 y 2%, respectivamente.

“El cuadro está claro: se trata de un asunto de homosexualidad, en el que unas 2.500 veces, en 52 años, se alega que se realizó o se intentó tener sexo con menores de edad: menos de 50 al año, de los que un número grande fue realizado por unos 150 curas de un universo de casi 110 mil. De lo demás, hay muchos casos de pervertidos menos audaces o menos ávidos o con más autocontrol. En algunos casos, los jerarcas se hicieron de la vista gorda, pero no son tantos, ni de lejos, como los que quieren presentar Hollywood y su pareja televisiva e impresa: los medios. Habrá un número grande de casos, en que las acusaciones son temerarias, tanto que, de más de 10.000 acusaciones, sólo 1.021 van a la policía y menos de 400 llegan a juicio y sólo 252 llegan a la condena, en delitos, en su mayoría, que no serían graves, pues sólo 100 curas, de esos 252 declarados culpables, van presos.

“No se malinterprete, es un desastre, esto de la infiltración de modernistas pervertidos en la Iglesia, sobre todo, llegando a las más altas esferas; pero no se acerca a lo que nos quieren hacer tragar los enemigos de la Iglesia. Éstos deberían verse a sí mismos, a toda su carroña, de dentro y de fuera, que no son, precisamente, sepulcros, mucho menos blanqueados. Son, más bien, despojos de masacres, de cadáveres insepultos, podridos, esperando para ser comidos por los buitres”.

Recuerden la imagen que les han pintado: en Chile o en México, por ejemplo, la situación es la misma: de miles de curas, con todo y la infiltración y el complejo del que ya hablé, que obra en toda la Iglesia, se presenta a uno (Karadima y Maciel, respectivamente) en cada país como única muestra disponible de la “corrupción generalizada”. En Venezuela, el gobierno hasta ha drogado a curas con burundanga y ni así ha podido empantanar a la muy pobre Iglesia venezolana. Y así, sustantivamente, decía Cantinflas. Saquen sus cuentas…

La última etapa revolucionaria: la revolución cultural-sexual-musical y de las drogas, sex drugs, and rock and roll y and more

Sobre el mito del carácter popular de la revolución

En 1975, Bert Schneider ganó el Óscar a mejor documental. Su discurso de agradecimiento consistió en la lectura de un telegrama: “por todo lo que han hecho por la paz. Saludos de amistad a todo el pueblo Americano” (“for all they have done on behalf of peace. Greetings of friendship to all American people”), un telegrama de los representantes de Ho Chi Minh en las conferencias de paz en París (Bert Schneider, ganador del Oscar, y el comunismo hollywoodense). Bert Schneider se consideraba a sí mismo representante de los enemigos de Estados Unidos, en plena Guerra Fría; es más, el año anterior, él fue jurado en el festival de cine de Moscú. Y, más todavía, él financiaba a la Panteras Negras, al Black Panthers Partry, de Huey Newton y Eldrige Cleaver, el partido revolucionario comunista, terrorista, mata-policías, violador de mujeres blancas como medio de liberación [¡¡¡¿?!!!] y traficante de drogas. Cuando Newton asesinaba policías o cometía otro delito, Schneider lo albergaba, lo financiaba, le facilitaba esconderse y huir. La revolución los hermanaba; y; como Schneider era una figura altamente prominente en el Hollywood de aquella época, lanzador de Dennis Hopper, Jack Nicholson, Polanski, Warren Beaty (ganador del Óscar, con su película Reds, Rojos, comunistas, pues, en la que canta las loas de la revolución Bolchevique, en plena Guerra Fría: go figure!!!), Shirley McLaine, Peter y Jane Fonda, Leonard Bernstein. Ya aquí tendrían que empezar a despertar de varios sueños que han estado durmiendo simultáneamente: la Guerra Fría, es uno de ellos, pues el arsenal nueclear soviético se construyó con secretos industriales gringos, aparte de los datos dados arriba sobre China… y muchas cosas más que podrían nombrarse, alguna de las cuales ya vendrá, como la guerra de Vietnam y la banda The Doors. Esto conecta con el mito que quiero derribar ahora: que los hippies eran una fuerza pacífica y que eran el producto de movimientos sociales de base. Que la revolución de los 60 fue una revolución POPULAR.

Jim Morrison, el popular cantante de Rock, uno de los íconos absolutos de los 60 y de este tipo de estridencia que hoy llaman ‘música’, es un caso paradigmático. Se lo presenta como el líder de la anti-autoridad, seguidor de Maharishi, renegado, guerrero sexual y de las drogas, desafiante de la policía, líder de los hippies y del movimiento anti-Vietnam. Pues bien, eso es sólo la imagen, muchachos, la realidad es muy distinta. Ustedes deben saber que la Guerra de Vietnam estalló como consecuencia del “suceso” del Golfo de Tonkin, del 2 de agosto de 1964, es decir, empezó por la mentira que metieron sobre un supuesto suceso que no ocurrió ese día en ese sitio entre norvietnamitas y estadounidenses, a bordo del destructor USS Maddox. ¿Saben quién era el capitán del barco gringo? Adivinaron: el capitán George Stephen Morrison, padre de James Morrison, el líder de The Doors, una banda formada en circunstancias sospechosas, por tipos sin formación musical, que sería el mayor ícono en la guerra contra la guerra que el papá de su vocalista y símbolo acababa de iniciar… Como para no creer nada de lo que a uno le digan, ¿nooo? (vid.: https://en.wikipedia.org/wiki/Gulf_of_Tonkin_incident; https://en.wikipedia.org/wiki/George_Stephen_Morrison; y https://en.wikipedia.org/wiki/Jim_Morrison; para más información sobre la música moderna y el control político, aunque con mayor énfasis sobre el rock punk, véase este video [en inglés] y los sitios a los que remite: https://www.youtube.com/watch?v=jCvz6kCcxlE).

La revolución sexual fue la consecuencia de varios hechos, vamos a ver algunos, no exhaustivamente, aunque sí tratando de traer los más importantes. Para empezar, su profeta, Wilhelm Reich, en pleno fervor revolucionario, en 1969, fue sacado del olvido, 10 años después de su deceso en la cárcel, por el New York Times, que se dedicó a promocionarlo, como un “héroe y un santo de la juventud”, por mostrar que el superhombre de Marx-Nietzsche, “el hombre sexual era un hombre liberado de la necesidad de autoridad, religión y matrimonio”, reconciliando, de nuevo, a Marx y a Freud, como la escuela de Frankfurt, como el otro referente, Marcuse. Reich estaba en su apogeo, en el pináculo de su influencia, inspirando películas financiadas nada más y nada menos que por la Ford Foundation (E. Michael Jones, Libido Dominandi, Sexual Liberation and Political Control, Saint Augustine Press, Indiana, 2005, pp. 508-509).

Igualmente, la liberación de la mujer fue impulsada por las empresas que vieron muchos beneficios: más trabajadores para la fuerza productiva y mujeres más dispuestas a hacer publicidades sexualmente provocativas, objetos de deleite ilícito masculino; aparte, los revolucionarios, partidos comunistas, revistas y periódicos, canales de televisión y estudios de cine, que, desde Marx, estaban diciendo que la mujer debía abandonar a la familia, se unieron al grito de los empresarios. Eddie Bernays, el sobrino de Freud ya nombrado, basó su primera gran campaña de manipulación pública usando la carta sexual y de liberación femenina, pagado por Lucky Strike: las mujeres se liberarían, fumando en las calles, llevando las “antorchas de la libertad”… y los más triste es que las pobres cayeron, hasta el día de hoy (Jones, The Torches of Freedom Campaign: Behaviorism, Advertising and teh Rise of the American Empire, en: http://www.culturewars.com/CultureWars/1999/torches.html)…

Por otra parte, Rockefeller patrocinaba a ese delincuente sexual que desde la universidad de Indiana se convirtió en otro de los mitos más grotescos del mundo moderno: Alfred Kinsey. Kinsey abusó de niños, se fue a pabellones de delincuentes sexuales de las cárceles, se fue a burdeles, extorsionó a personas y su trabajo, con el dinero de Rockefeller pasó como “ciencia” y como investigación de los hábitos sexuales del “estadounidense medio”… Y, por ese medio, se soltaron muchas ataduras, comenzando por las prohibiciones legales: una vez tras otra, se citó en tribunales el trabajo de Kinsey para asegurar que la ciencia sostenía alguna afirmación de los pervertidos y corruptores revolucionarios… Cuando, para colmo, hasta con estos medios fraudulentos, Kinsey mintió sobre una serie de puntos. Por supuesto, los medios de comunicación, empezando por el New York Times, cuyo dueño, Arthur Hays Sulzberger, era parte del comité de administradores de la Rockefeller Foundation, empezaron a alabar a Kinsey y a presentarlo como lo que ellos sabían que no era, un científico, en lugar de lo que sí sabían que era, un pervertido, pedófilo masivo, pornógrafo, sin ninguna credibilidad. Se trata, claro de una “ciencia” que dice que todo tipo de perversión es lo verdaderamente normal; mientras que lo normal es represión injustificada, hipocresía, etc. (E. Michael Jones, Libido, cit., pp. 340-342).

Las conexiones de Rockefeller y de las grandes fundaciones son infinitas, como, por ejemplo, con las feministas, que fueron financiadas por la RF, empezando por Margaret Sanger, fundadora de Planned Parenthood, desde 1924. Rockefeller financió la disidencia católica, desde los 60, comenzando con el padre Theodore Hesburgh, rector de Notre Dame y su conferencia Land O’ Lakes, en la localidad de ese nombre en Wisconsin (https://www.youtube.com/watch?v=jABDBjlSzKE). Pero, en este ámbito, el gobierno gringo ha metido una tremenda presión, dentro y fuera de los Estados Unidos. Mas, en la parte interna, conviene citar varias decisiones de la Corte Suprema de ese país (SCOTUS, por sus siglas en inglés). Para empezar, hay que traer la gran Roth vs. USA, por la que se legalizó la pornografía. A ésa siguieron otras, de gran importancia: “El asalto de la Corte Suprema a la familia data de 1965, cuando ella creó el derecho a la privacidad, que incluía el derecho de las parejas casadas a usar anticonceptivos: Griswold vs. Connecticut, 381 U.S. 479. En 1972, ella declaró que la gente no casada tenía también un derecho constitucional que evitaba a los estados prohibir la distribución de anticonceptivos a estas personas: Eisenstadt vs. Baird, 405 U.S. 438. Hasta ahí llegó la santidad del matrimonio y el acto marital. ¡La Constitución incluía el derecho a copular sin consecuencias!” (Bruen, https://eticacasanova.org/2014/11/17/bruen-y-el-derecho-post-nietzscheano/). En el 92, sin embargo, SCOTUS asumió ya de manera descarada la ideología revolucionaria: “Planned Parenthood Vs. Casey, 505 U.S. 833, 851 (1992), incluyó una de las declaraciones más ridículas y absurdas que haya leído en una decisión de la Corte Suprema. Ahí, la Corte explicó sus decisiones sobre la contracepción y el aborto, diciendo ‘estas materias implican las elecciones más íntimas y personales que una persona pueda tomar durante su vida [sí, claro, lo más esencial es tener sexo sin control ni responsabilidad], elecciones centrales para la dignidad personal y la autonomía, centrales para la libertad protegida por la cuarta enmienda’. Y entonces vino el error garrafal. ‘EN EL CORAZÓN DE LA LIBERTAD HAY UN DERECHO A DEFINIR EL PROPIO CONCEPO DE LA EXISTENCIA, DEL SENTIDO, DEL UNIVERSO Y DEL MISTERIO DE LA VIDA HUMANA’” (ibíd.).

Los llamados “movimientos populares” puede que tengan un algo de legítimos, pero son formados, animados, empujados, motorizados, motivados, financiados, apoyados logísticamente, etc., desde arriba, desde intereses de gente muy poderosa, que no se atreve a mostrar su cara y que, por ello, opera tras bambalinas. Lo que mostré arriba sobre los poderosos y las drogas es ya una muestra más que importante y que nadie puede despacharse con acusaciones de “teoría de la conspiración”, pues todos los hechos citados son parte indubitable de la historia. En ese relato-descripción, se ven conexiones de Wasson con JP Morgan, con Rockefeller y el Council on Foreign Relations, la CIA, Time-Life, Henry Luce. La misma gente que impulsa la revolución sexual, la misma que tiene el poder, la misma que hizo de las drogas un imperio mundial… Lo mismo se puede ver en aspecto tras aspecto de la revolución modernista en curso. La música actual y la estridencia que se llama música hoy, rock, pop, rap, salsa, reggae, reggaetón, punk, etc., hallan sus orígenes, en parte, en inspiraciones “espontáneas”, en los beats, en la música negra de los 40 y los 50, en los Estados Unidos y el Caribe; pero también hay intentos paralelos en el escenario folk estadounidense, de parte del partido comunista ruso y del norteamericano. Cuando ambos movimientos se encuentran, por la vía de Bob Dylan, en 1965, todo viene de empresarios musicales poderosos, como Albert Grossman; como con The Doors, los señores Paul Rothschild y Jac Holzman son centrales y ambos trabajan para Warner (https://en.wikipedia.org/wiki/Paul_A._Rothchild; https://en.wikipedia.org/wiki/Jac_Holzman)

En educación, se da la gran revolución, la del idiotizado mecánico como modelo, merced a los esfuerzos de Rockefeller: John Dewey. Dewey trabajaba para Rockefeller, como Milton Friedman, en la universidad de Chicago. Él impulsó ese espíritu del que habló Pierre Duhem, el espíritu esclavo, transformó las instituciones de libertad por excelencia, las educativas, las del saber y la racionalidad, en fábricas de churros, escuelas de oficios, de esclavos para los empresarios; y todo con la coartada del progreso y el desarrollo industrial: “a los snobs [de países no anglosajones, como los nuestros] les diría que, si bien es fácil imitar los defectos de un pueblo extranjero, es más difícil adquirir las cualidades hereditarias que lo caracterizan; que podrán renunciar a la fuerza del espíritu [nacional y católico {‘francés’, en el original}] pero no a sus [rasgos característicos fundamentales]; que rivalizarán fácilmente en debilidad con el espíritu inglés, pero no en amplitud; y que, de este modo, se condenarán a ser a la vez espíritus más débiles y estrechos, es decir, espíritus falsos. A los industriales que no se preocupan de la exactitud de una fórmula, con tal de que sea cómoda, les recordaremos que la ecuación simple pero falsa se convierte, tarde o temprano, por una inesperada revancha de la lógica, en la empresa que fracasa, en el dique que se rompe, en el puente que se derrumba; es la ruina económica, cuando no el siniestro que siega vidas humanas. Finalmente, a los utilitarios que creen formar hombres prácticos, enseñándoles tan sólo cosas concretas, les anunciamos que sus alumnos serán a lo sumo peones rutinarios, que aplicarán fórmulas que no comprenden, ya que únicamente los principios abstractos y generales pueden conducir al espíritu a regiones desconocidas y sugerirle la solución de dificultades imprevistas” (La teoría física, cit., pp. 119-120).

Parece que no es tan espontánea y salida de “las bases” esta revolución, este paroxismo de la “rebelión de las masas” y de la chabacanería y la inmoralidad. De pe a pa, se ve a poderosos, mundialmente poderosos y famosos también, implicados en el impulso de la misma. Las masas se fueron detrás, claro, pero, por supuesto, si todos los lentes y prismas por los que ven la realidad han sido secuestrados por un mismo grupo de plutócratas superpoderosos, con la filosofía de Voldemort, al final de Harry Potter y la piedra filosofal: “no hay bien ni mal, sólo el poder y aquellos muy débiles para procurarlo”…

La batalla filosófica

Arriba quedó claro que toda esta guerra contra la realidad, guerra contra Dios, contra el orden que Él puso al mundo, contra el hombre, su comunidad natural, la política, sus instituciones más básicas, empezando por la familia, sus relaciones más cercanas, su identidad, su racionalidad y su mismo cuerpo, proceden de concepciones filosóficas y de la suplantación diabólica de la filosofía y la sensatez llamada gnosticismo, mejor conocido como ideologismo, el cual, a su vez, depende del nominalismo ockhamiano y de la voluntad de poder instalada por el propio Ockham en el corazón de Occidente, pero convertida por Descartes en la bandera de la civilización, hasta que Marx y Nietzsche la erigieron, como en la profecía de Shakespeare citada al principio, en el único principio, llevada por el lobo universal del apetito, que está por tragarse a todo en absoluto, incluido él mismo… Ahora toca ver la batalla más profunda, en la región en que toman su fundamento todas las cosas… Toca ahora la batalla filosófica, para mostrar cuán insostenible es la revolución, satanás y todas sus seducciones…

Metafísica y antropología

Primero, obviamente, hay que exponer cuáles son las doctrinas modernistas que más directa y relevantemente fundamentan la revolución, aparte del vicio que la impulsa, la pasión desordenada hasta el paroxismo por el poder. Hay muchas doctrinas extremadamente importantes que no tocaré aquí, como el historicismo, el relativismo cultural o religioso, el normativismo moral, el cientificismo, el racionalismo, el irracionalismo; pues, para empezar, las doctrinas que tocaré son fundamentales, en gran parte para éstos y, quitada la base, caído el castillo; además, este artículo no es un libro sobre las bases gnoseológicas de la revolución; más aún, muchos de éstos ya han sido tocados en este blog de manera profusa y nos podemos remitir a los artículos respectivos…

Hay que recordar en qué consiste la revolución, lo ya dicho en la sección anterior: la guerra contra la realidad. ¿Qué doctrinas pueden hacer coherente esa guerra? Puedo decirlo con un puñado de nombres, que explicaré a continuación: 1) nominalismo; 2) una serie que se refieren a la composición ontológica de las cosas materiales y, entre ellas, el hombre: materialismo a secas, dualismo metafísico-antropológico, materialismo folk, materialismo de propiedades; 3) relativismo; y 4) nihilismo.

1) El nominalismo es una doctrina que introdujo Guillermo de Ockham en nuestra civilización (tiene antecedentes, aunque poco conscientes en los sofistas, los gnósticos, los rabinos judíos, Mahoma y teólogos islámicos, como Al Ach’ari). El mismo consiste en que no hay esencias ni especies [razones comunes a muchos individuos: ‘mosquito’, el término que le aplicamos a estos animalitos que nos están picando ahorita] ni géneros [razones comunes a varias especies: como ‘caballo’, ‘mosquito’, ‘ballena’, ‘calamar’ son ‘animales’], no son reales, según el nominalismo, digo, esencias, especies y géneros, no son sino nombres, no hay nada en la realidad que responda al nombre ‘mosquito’, llamamos a unas cositas así, por semejanzas y para economizar lenguaje. Hume dirá que es un asunto de imágenes de nuestra imaginación; Wittgenstein dirá que son asuntos de similitud y relevancia; Kant, de ideas de nuestra mente, que no corresponden a nada real; Descartes, antes que Kant, iba por línea similar… La idea es que no hay nada en el mundo sensible que pueda ser captado por nuestra inteligencia, no hay inteligibilidad; y, para rematar, no tenemos una capacidad por la que podríamos captar nada real inteligible, no hay inteligencia, intelecto o entendimiento. Así, no hay orden, mucho menos un orden natural, fundado en lo que son las cosas, en sus esencias o naturalezas. No hay bien, mucho menos unos proporcionado a las naturalezas de cada cosa, a la naturaleza humana, mucho menos realizable en las circunstancias concretas. No hay orden de nuestra conducta, que se mueve en el plano sensible y práctico. Luego, todo lo que queda son leyes absolutamente arbitrarias, que no responden a bienes, que no se refieren a órdenes naturales, que no se pueden dirigir al sentido de las cosas, a la realización de lo que son, a su plenitud: a la plenitud de las personas, de las relaciones, de las instituciones, de la comunidad humana, de la sociedad política. Y la libertad es un mero arbitrio de una capacidad que no es de naturaleza intelectiva, no es de la voluntad como apetito que corresponde a la inteligencia, es de apetitos sensibles, que sólo pueden desear, no querer, que desean no de manera libre por dilección, amor de elección, sino que son pasiones, sin orden, sin naturaleza, sin objeto, meras determinaciones de apetitos, sin referencia a bienes, objetos, razones, orden, situaciones, ni historia y circunstancias e identidad del que sea sujeto de ellas; y su determinación, auto determinación, sólo puede referirse a sí misma. El mundo es una masa informe, punto, eso es todo lo que puede decir el nominalismo. Esto es, exactamente, la masa que el gnosticismo convertirá en bollo…

2) MaterialismoS y dualismoS. El hombre, como todo en el mundo sensible, es un ser compuesto, posee dos constitutivos, uno material y otro inmaterial o formal, que, en los vivos, por ser principio de vida, se llama alma o ánima, porque da animación, vida. Esto es sencillo y bastante evidente, porque hay un orden en el mundo, orden de naturalezas, de principios estructuradores, que fundamentan modos de ser y de obrar distintos, según las especies, que dan unidad de totalidad sustancial a lo que tiene multitud de partes materiales, que fundamenta que se conserve la identidad en los radicales cambios materiales que están sucediendo todo el tiempo durante la vida, que se pierde al morir. Cuando uno niega uno de estos dos principios o desdibuja sus relaciones, se producen distorsiones: si niegas el cuerpo y lo sensible o lo reduces a datos de conciencia y demás operaciones por el estilo, eres un idealista; si niegas las formas y las cualidades y relaciones, eres materialista; si separas cuerpo y alma, de modo que se pierda la unidad del mundo, del ser vivo y del hombre, eres dualista. Veamos estas últimas, más detalladamente.

El materialismo y el dualismo modernistas son hijos del nominalismo: si no hay principios inmateriales de inteligibilidad, que den estructura ontológica a la materia, todo lo que queda es una materia prima, sin determinación ni conformación de ningún tipo: sin cualidades, sin alteridad sustancial real, sin propiedades, sin absolutamente nada que lo estrictamente material. Un mundo así es un mundo sin vida, sin leyes naturales, sin color, sin COSAS, sin que esto sea algo realmente, algo más que un cúmulo de materia, puesto ahí por puro azar: un pedazo de la masa total, separado por acaso y sin ninguna razón para permanecer ahí y separado del resto o unido en “sí mismo” (no hay “sí mismo”), más bien que allá y unido a la masa o diseminado o parte así y parte asá [claro, no es un todo, por lo que, en realidad, no tiene partes]. Es un mundo donde no puede haber conocimiento, mucho menos, conciencia; un mundo donde no hay amor ni experiencia personal. Los materialistas dicen que todo eso es una ilusión, pero eso es ridículo, no hay alucinaciones sin alucinado: no es una ilusión, porque no hay sujetos reales ni, mucho menos, relaciones de sujetos a sus mentes o a cualidades y actos de éstas, como las ilusiones…

El dualismo MODERNO, no confundir con el de Platón, es uno que cree que el mundo sensible es como dice el párrafo anterior; pero que, en la totalidad de las cosas, todo no se reduce a eso, pues hay otro mundo, un mundo de conciencias puras, de pensamiento y esencias, de valores y deberes y perfecciones puras… Platón no puede ser metido en este paquete porque él no creía que hubiera dos mundos ni, mucho menos, que el mundo sensible fuera una masa informe, sin, siquiera, sustancias: para Platón, todo lo que hay en el mundo sensible es inteligible y participación de la inteligibilidad en sí misma de las ideas separadas y, principalmente, de la mayor entre ellas: Agathón, bien, o Kalós, Bien-Belleza [la voz epónima de este blog; vid. La República, VI, y Gorgias]. Las ideas no son, propiamente, otro mundo, sino arquetipos de éste; la vista y el oído son divinos, pues por ellos adquirimos y transmitimos la ciencia (Timeo); y la ciencia no consiste sólo en conocerlas, sino, también, en saber qué puede participar de qué, es decir, en lo participado (Fedón). Aquí estamos hablando del dualismo de Descartes, materialista y nominalista de lo sensible, esencialista y “espiritualista” del mundo de las conciencias puras.

Pero hay que saber que hay otros materialismos y otros dualismos. Daniel Dennett es un osado materialista actual, que dice que no hay yo ni vida: “no hay yo, te lo aseguro yo”. Este portento dice que las creencias son cosas del pasado, que serán barridas por la ciencia, esto es, los estados mentales llamados “creencias” serán barridos, cuando la ciencia, estado mental, demuestra que no existen los estados mentales sino sólo sinapsis cerebrales. De quienes creen que hay creencias, Dennett dice que poseen una “psicología folk”. Me gusta, vamos a aceptarle la terminología a este valioso espécimen: hay que reconocerlo, un tipo que quiere ser coherente con el materialismo, hasta las últimas consecuencias, que termina de demostrar hasta la comicidad hilarante que el materialismo es insostenible, puesto que lo que dice contradice de frente el hecho de que lo diga… y que lo diga ÉL… Así, vamos a exponer el materialismo folk. ¿En qué puede consistir un materialismo folk? Como dice Huxley, el materialismo es alguien en lo que nadie puede creer, es ridículo, completamente absurdo; salvo que… ¡¡ajá!!, salvo que no sepas ni lo que estás diciendo. De nuevo, alguien que sepa qué es y que implica el materialismo no puede ser materialista; si a un ignorante se le dijera que, de aceptar tal creencia, tendría que renunciar a decir que hay libertad, conciencia, responsabilidad, identidad, distinciones específicas y, aún, entre individuos concretos, etc., diría que eso es de locos. En eso consiste el materialismo folk: el creer que todo es materia y que, todavía, hay cualidades, personas, amor, totalidades reales, etc.

Pero hay más. Searle habla de un materialismo metafísico que puede admitir un dualismo: el de propiedades. Es decir, todo es materia, pero se acepta, conscientemente, que hay conciencia, libertad, identidad, cualidades; sólo que estas “cosas” no serían existentes reales, sino meras “propiedades”, que son-pero no. Hay colores, cualidades, pero se reducen a cantidades: magnitudes de onda. Identidad en los más que importantes cambios materiales que se dan en el desarrollo y la vida de los seres vivos, sólo que ella es de ESTRUCTURA y de proceso [como la traslación de la luna es “UN MOVIMIENTO”]… y así, sustantivamente, para citar al genio mexicano tan simpático de nuevo.

Así, puede haber ahora, hasta un materialismo, que sea, a la misma vez, un dualismo folk. Esto es de la mayor importancia para explicar rasgos revolucionarios. Antes, sólo quiero decir algo crítico: el materialismo tiene de plausible que las operaciones de los seres vivos tienen base corpórea, orgánica, sin dudas. De resto, parece que a semejante ceguera, fantasía, colección de ridiculeces y absurdos, no habría que ponerse a refutarla.

¿Cuáles son esos rasgos revolucionarios? Bueno, casi la totalidad de la ideología de hoy o, más bien, de laS ideologíaS de hoy consisten en mezclas muy folklóricas de materialismo radical, dualismo radical, materialismo folk y de propiedades y dualismo folk. Pero las expondré luego de que tengamos todos los fundamentos explicitados.

3) Relativismo. Éste se puede exponer muy rápidamente. Consiste en que “cada quién tiene SU verdad”. Lo que puede querer decir que no hay verdad, no la podemos conocer, no hay modo de determinar, entre diversas opiniones, creencias, juicios y proposiciones, cuál sea adecuada, por lo que hay que decretar la equivalente legitimidad de todas, sin que pueda decirse que ninguna es extravagante, insostenible, caprichosa o, simplemente, falsa; no hay errores ni mentiras, pues; salvo por la falta de “autenticidad” que consiste, en gran medida, en que vayas haciendo todo lo que te vaya saliendo de las tentaciones diabólicas… También puede querer decir que la realidad es lo que cada quien diga: si yo digo que esto es computadora, ES, para mí; si tú dices que es golondrina, ES, para ti; si él dice que es bicicleta, ES, para él; y así sucesivamente. Ojo, las dos son posibilidades reales y, más aún, para la gente FOLK, la primera es el caso; pero, para el inner circle revolucionario, la interpretación válida es la segunda. Y, más aún, cada vez gana más terreno ésta completa locura, sobre la sanidad de la certeza de que hay verdad e inteligencia, que todos tenemos infinitas verdades, por las que nos podemos comunicar, y por sobre la más inocente de los que creen que se trata de incapacidad cognoscitiva “regular” (como los refrescos tamaño “regular” de los restaurantes de comida rápida gringos).

4) Nihilismo. Ésta también es sencilla de explicar, advirtiendo que es muy de Ockham: él dijo “no hay bien, sólo la libertad, que es hacer lo que te vaya dando la gana; ahora, Dios es más poderoso, Él impuso su libertad, impuso su ley, definió el bien”. Esta ecuación no es exactamente nihilismo todavía, pues hay Dios y vida futura (aunque yo no la haya nombrado ahí), algo que podría remitir a un sentido. Pero está a un paso del nihilismo, pues dice que no hay bien, sino poder, que puede [valga la redundancia] hasta definir lo que sea bueno sin ninguna referencia a nada, un asunto de “libertad” como la define el propio nominalismo. Cuando Hobbes lanzó su sistema, el primero ateo de la Europa cristiana, lanzó un ockhamismo admirable, en el que todo quedaba igual, con la única diferencia de que, ahora, el papel de Dios lo ejercía el estado: éste tiene el poder, absolutamente, con entera “libertad de indiferencia”, para, aún, definir el bien y el mal. Luego de él, Locke, Hume, Adam Smith, Kant, Hegel, Comte, Marx, Nietzsche, Freud, Heidegger, edificarían sistemas, modelos ideológicos del poder, sobre la base de un mundo que es masa y pecado, que reformar y rescatar, precisamente, a través de la aplicación del modelo, de la revolución. Un filósofo no EDIFICA y no hace SISTEMAS; un filósofo estudia la realidad, con toda su riqueza y se rinde ante su orden y lo expone, sin pretensiones: esta gente no hace filosofía, son magos gnósticos. Para recapitular y exponerlo clara y concesamente, citemos a Voldemort, de Harry Potter y la piedra filosofal: “no existe el bien ni el mal, sólo el poder y aquéllos muy débiles para procurarlo”. No hay bien, no hay sentido, no hay dignidades, es, exactamente, lo que expusimos de Marx más arriba, al definir la ideología revolucionaria más influyente en la actualidad, el marxismo cultural. Con el materialismo contemporáneo, medio folk, podemos encontrar descripciones de la sociedad y los asuntos humanos, que se retrotraen a las causalidades físicas: la sociedad, la familia, la amistad, la autoridad, serían todos meros juegos de causas físicas, de fuerzas y energías, sin orden, mero azar, lo que sucede dentro de un cartón de leche cuando lo agitas, lo mismo que una planta hidroeléctrica y demás metáforas que quieran añadir.

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Entonces, tenemos un mundo que no es inteligible, en el que la libertad es lo que las ganas vayan dando, en el que no haya obstáculos para la realización de eso; en el que las leyes son imposiciones arbitrarias, posiblemente, productos de meras fuerzas físicas. Un mundo en el que no hay yo, sino, quizás, fuera de él o como una ilusión sin sujeto alucinado. Un mundo que es una masa esperando para ser dominada y reformada, según los modelos que se nos ocurran, según la libertad ya descrita; un mundo en el que la moral y el derecho no existen más que como imposiciones sin sentido; en el que cada quien puede creer lo que sea, pues no hay locura ni maldad; un mundo en el que los poderosos se tienen que salir con la suya, imponerse y decir lo que sea bueno y malo; en el que no hay sentido ni trascendencia; un mundo en el que hasta la identidad está en las manos de uno o de los poderosos, pero no es algo real. En el que cada quien puede dictar al universo su ser, lo que deba ser y éste tendrá que obedecer, en el que ese dicho es ya acto creador, pues él mismo es, ipso facto, formación del universo. Un mundo en el que no hay dignidad ni bien; ni indignidad ni mal: un mundo en el que el que puede, si así se le ocurre, mata a los desvalidos, sin consecuencias; un mundo en el que no hay relaciones ni proporciones, pues ellas son inteligibles, en el que no hay mamás ni deberes de la mamá por el solo hecho de serlo, en el que la ley puede decir quién sea mamá y cuáles sean sus deberes, de manera arbitraria, a la manera de la libertad de indiferencia. Un mundo en el que el poder dice lo que es bueno… hasta que venga otro poder, le dé su bochazo e imponga otra fantasía infernal…

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Hace unos meses, en septiembre del año pasado, hubo una conferencia sobre transhumanismo en la Universidad Santo Tomás de Santiago de Chile. Yo tuve que asistir con mis alumnos. En la misma, criticando en mi mente a los expositores, que se cansaron de decir que el tal es una violación de la dignidad humana, se me ocurrió esa formulación de la revolución, el gnosticismo modernista, el ideologismo: es una guerra contra la realidad. Está claro, transhumanismo es una ideología que consiste en la esperanza de producir, mediante la ingeniería, genética, robótica, de computación, producir superhombres, sea de hombres naturales o sea de alguna otra masa. Cambiar los genes, construir al hombre nuclear y la mujer biónica (como en las series de los 70), con piernas, brazos, oídos, ojos, nucleares, biónicos, alcanzar la inmortalidad, por la medicina y por la descarga de la mente del hombre en soportes materiales diversos, magnéticos, como las computadoras, etc. Se sostuvo que se trataba de un dualismo cartesiano, lo que estaba detrás de algo así, de la creencia en que la conciencia está detrás, en otro plano, y que el cuerpo y una especie de yo-empírico, como el sostenido por Kant, El profesor Joseph Seifert estaba allí y criticó a los expositores, pues veía que esa pretensión de descargar en un disco duro a la conciencia es de un materialismo ramplón. ¿Qué puedo decir? Que ni los expositores ni Seifert tienen razón. Se trata de un dualismo, sí, y se trata de un materialismo, también; pero se trata de dualismo de propiedades y folk, mezclado con materialismo folk; por supuesto, en ese pastel, no están excluidos el materialismo metafísico estricto ni el dualismo cartesiano: esta gente no anda con filosofía, lo suyo es el poder. Ahí tienen a la revolución, de manera más concreta, en acción: ya pueden entender mejor el párrafo anterior. Vamos ahora a ver otros ejemplos de estos revolucionarios, que, además, serán entendidos de manera exacta, con las coordenadas ya provistas.

La ideología de género anda, en gran medida, sobre las mismas líneas, aunque parece más netamente cartesiana, aunque mezcla una infantil sensiblería y un pansexualismo del tipo del freudiano con el dualismo y el nominalismo, fuertemente nihilista: “La orientación sexual se refiere a la capacidad de cada persona de sentir una profunda atracción emocional, afectiva y sexual por personas de un género diferente al suyo, o de su mismo género, o de más de un género [o cualquier cosa, ¿qué importa, si lo central es que satisfaga aquí y ahora un apetito “indiferentemente libre”?], así como a la capacidad de mantener relaciones íntimas y sexuales con estas personas. LA IDENTIDAD DE GÉNERO se refiere a la vivencia interna e individual del género tal como cada persona la siente profundamente, la cual podría corresponder o no con el sexo asignado al momento del nacimiento, incluyendo la vivencia personal del cuerpo (que podría involucrar la modificación de la apariencia o la función corporal a través de medios médicos, quirúrgicos o de otra índole, siempre que la misma sea libremente escogida) y otras expresiones de género, incluyendo la vestimenta, el modo de hablar y los modales” (Boletín semanal del Population Research Institute para Iberoamérica, del 14-06: OEA: venta y compra de lobbies al mejor postor)*. Yo soy lo que yo diga, sin nada que me ate, ni dónde ni cuándo nací, ni de qué papás, ni con qué sexo, ni con qué cuerpo, ni en qué país, yo me defino, según mi “libertad”, según mis apetitos sensibles, sin referencias ni ataduras, ni siquiera, de determinaciones mías anteriores.

Lo que la naturaleza y su Autor presentan no tiene ningún significado, todo es masa en mis manos. “[La ideología de género] es la base intelectual del movimiento homosexual. Propone que el sexo de una persona no está determinado biológicamente, sino fue construido histórica y socialmente; y que los individuos deberían tener la elección para determinar su propio sexo –o género–. Es un sistema de creencias que niega la realidad corporal y prohíbe aún la consideración de los factores de riesgo asociados a la actividad sexual anormal. Emplea el sistema educativo, la legislación nacional, los ataques a la la religión y la Iglesia, en un esfuerzo por logra total adherencia. Para demostrar cuán ubicua es la nueva Fe, sólo deben notar que ahora hay 71 géneros diferentes de los que escoger cuando te vas a inscribir en Facebook –el sitio de redes sociales más popular del mundo, con más de mil millones de usuarios activos” (John Henry Westen, https://www.lifesitenews.com/blogs/gender-ideology-and-other-dogmas-of-the-new-global-order). Y, si les parece un abuso esto de Facebook, espérense, que, en Nueva York, si no llamas a la gente por su “género de elección”, de entre 29 posibilidades que han previsto, podrás verte en severos problemas, con multas que van hasta los 250 mil dólares: es la Neolengua en Neoyork (https://www.lifesitenews.com/news/29-new-words-for-deviance-you-can-be-fined-250000-for-not-using-in-nyc).

Y aquí, entonces, es que se pone fea la cosa, porque, una vez que la realidad ha sido declarada sin ningún valor ni consecuencia, lo que sigue es el despliegue del poder, que no se para en absolutamente nada. Barack Obama promulgó un decreto por el que regula el uso de baños, camerinos y distribución de personas en hoteles y demás servicios similares en viajes escolares; dentro del decreto se establece que “cuando un estudiante o el padre o representante de un estudiante, como es debido, notifican a la dirección de la escuela que el estudiante determinará que posee una identidad sexual o de género que difiere de previos registros o manifestaciones, la escuela deberá empezar a tratar al estudiante de manera consistente con la [nueva] identidad del estudiante” (https://www.lifesitenews.com/blogs/not-just-bathrooms-the-most-dangerous-and-underreported-part-of-obamas-tran). Y si decidimos cambiar 20 veces al día, 20 veces al día debe el resto de la humanidad acomodarse a mis determinaciones libres sobre mi identidad. Pero, “la parte más ofensiva de la nueva política es que, bajo la nueva guía federal del gobierno de Obama: 1) los distritos escolares deben permitir que varones y hembras pasen la noche en los mismos cuartos de hotel, en viajes; 2) las universidades, en sus dormitorios y servicios residenciales, deben permitir que hombres que dicen que son transgénero compartan residencia con una o más mujeres; 3) y los empleados de las escuelas no pueden siquiera decirles por adelantado a esas jovencitas que sus compañeros de cuarto serán hombres, a menos que quieran incurrir en responsabilidad y arriesgarse a ser demandados en cortes federales. La sola letra del decreto de Obama es suficientemente claro”. Es la batalla de los baños, próximamente, en el baño más cercano a tu propio cuarto, en tu casa…

Y eso no es nada, porque, en realidad, lo que quiere el lobby homosexualista es acabar la familia, que creen que es algo nocivo y contra el progreso y contra su ideal, que sería el poliamor o polyamory, es decir, el sexo de todos contra todos, sin ninguna cortapisa (Las verdaderas intenciones y justificaciones para el “matrimonio” homosexual), confesando así que de lo que se trata es del apetito, a la manera shakesperiana. De lo que se trata es de  acabar con las lenguas, no sólo han inventado nombres para los nuevos “géneros”; ahora quieren cambiar los pronombres, que serían sólo válidos para un mundo en el que haya sólo dos SEXOS; y quieren cambiar otras partes de la lengua, como las palabras padre y madre, esposos y otras michas que dependen de que el mundo sea lo que es y no lo que desea esta gente, sin importar la realidad. De lo que se trata es de acabar  con la naturaleza de un todo: “Las batalla del acceso de los hombres a los baños de mujeres y viceversa [sigue creyendo] tiene poco que ver con baños y aún con trasexualismo, un muy conocido activista LGBT lo admitió la semana pasada. Esto tiene todo que ver con la reingeniería de la sociedad y con el deshacerse de la estructura ‘hetero-binaria’ en la que vivimos, eliminando  de un todo la distinción entre ‘macho’ y ‘hembra’. Riki Wilchins, quien ha atravesado la operación de ‘cambio de sexo’ y es un activista de la extrema izquierda, escribió la semana pasada en la publicación pro-homosexualista The Advocate que los conservadores y muchos activistas LGBT están fuera de foco en lo que se refiere al debate sobre los baños trasgénero. El título del artículo de Wilchins explica sucintamente el asunto: ‘Ganaremos la batalla de los baños cuando la distinción binaria se funda’” (https://www.lifesitenews.com/news/bathrooms-are-just-the-beginning-a-scary-look-into-the-trans-movements-end): quieren acabar con las distinciones sexuales absolutamente, por el capricho de una gente que, en el loco mundo de hoy, representa un 0,01% de la población… y los otros 9.999 que se frieguen (para que se vea cuán destructivo es el trans-sexismo, léase este artículo de uno de los doctores que más cirugías de cambio de sexo ha realizado en el mundo: http://www.allenbwest.com/michele/johns-hopkins-psychiatrist-drops-truth-bomb-about-transgenders-liberals-furious).

Todo es muy sencillo, establece que la realidad no importa y que sólo importan los apetitos. Luego, di que tal cosa puede ser despachada del mundo sin que le quede a nadie nada por dentro, puede ser la familia o la vida de los bebés, no importa, una vez que estableces la premisa, lo único que queda es esperar las consecuencias, la conclusión y las acciones de la gente sobre su base. “Las ideas tienen consecuencias. Nosotros solíamos entender esto. Ejemplos de esta verdad se encuentran por todas partes. Una vez aceptada la premisa de que el bebé no nacido en el útero no tiene valor, entonces vimos la ampliamente extendida matanza, sin importar [el supuesto negado de] que quienes legislaron la premisa querían que el aborto fuera ‘seguro, legal e infrecuente’. Una vez aceptada la premisa de que el sexo no tiene como fines unitivos y procreativos, entonces, como un escritor lo puso secamente, la sociedad aceptó que ‘cualquier orificio es bueno’. Una vez aceptado que la monogamia está superada y no es realista, sin importar nuestras intenciones al hacerlo, pronto vimos y estamos viendo cualquier cantidad de emparejamientos bizarros, de tríos y de relaciones de polyamory, aceptadas y celebradas. Y, así, también es con esta idea que [decimos] que como nos sintamos debería obliterar lo que somos, [como se hizo] más recientemente, en la portada de Vanity Fair se celebraba a Bruce Jenner posando como su nuevo [y ficticio y ya, a estas alturas, abandonado] alter ego, Caitlyn Jenner [nombre, expresión de identidad que, claro, él mismo se puso y luego se quitó]” (https://www.lifesitenews.com/blogs/transgender-thats-so-yesterday.-now-meet-the-transabled).

No hay orden, no hay realidad, todo depende de mis sentimientos. Pero, si puedo decidir quién soy, puede no gustarme tener piernas o brazos, después de todo, la realidad es lo que yo diga y la verdad es mía de esa manera. No puede haber mutilaciones, si a alguien se le ocurre procurarse un “accidente” que lo deje sin ojos o sin dientes, estamos hablando de un movimiento real, de los “trans-abled” o, en castellano, algo así como los “trans-capacitados”. “The National Post publicó un artículo sobre la gente transabled ayer [4 de junio de 2015], comenzando su historia con el impactante relato de un hombre que intencionalmente se arrancó el brazo derecho. ‘El manco Jason’, como se llama a sí mismo, aparentemente, no es el único. Dice el artículo del Post: ‘definimos la “trans-capacidad” [transability] COMO EL DESEO O LA NECESIDAD DE UNA PERSONA, identificada como con capacidades corporales [able-bodied], de que otros transformen su cuerpo de modo que obtenga un impedimento físico’, asevera Alexandre Barril, un académico nacido en Quebec que presentará una ponencia sobre ‘trans-capacidad’ en el Congreso de Ciencias Sociales y Humanidades de esta semana en la Universidad de Ottawa… ‘La persona podría querer ser sorda, ciega, amputada, parapléjica. Es un deseo realmente, realmente, fuerte’” (ibíd.). Todo vale, no hay nada que mida, no hay naturaleza, no hay verdad, no hay error, no hay realidad…

Vivimos en las profundidades del sueño gnóstico revolucionario, no en la realidad, vivimos en un universo virtual, en el que Cicerón es un estúpido, creyendo que es esencial al hombre el lenguaje, es el mundo en que, como decía Nietzsche, ha llegado el “Ocaso de los ídolos”, nos hemos dado cuenta del último fondo de todo, está más allá de la neolengua de Orwell: “Por su origen el lenguaje pertenece a otra época de la forma más rudimentaria de la psicología” (Nietzsche, El ocaso de los ídolos, La “razón” en filosofía, n. 5). Es un mundo en el que tenemos que despacharnos a Dios; y, para ello, hay que tomar los pasos necesarios: “mucho me temo que no conseguiremos librarnos de Dios mientras sigamos creyendo en la gramática…” (ibíd.). ¿Si hay gramática, hay Dios? Adiós gramática, adiós lengua, adiós sensatez adiós… ¿Qué, como dijo Alexi, si no se obra racionalmente, se renuncia a obrar como hombre? Adiós, modos humanos de obrar y relacionarse. “Postal desde el laboratorio. Un grupo de científicos contempla por primera vez la fabricación de un genoma humano sintético, que podrá usarse para crear el primer ser humano sin padres biológicos. ¿Dijeron ‘humano’? El lenguaje es una tecnología obsoleta para describir la post-humanidad que la ciencia y la técnica anuncian. Un mundo post-humano no necesita de las viejas categorías de lo ‘humano’  y lo ‘inhumano’. No hay padres, no hay familia, no hay muertos, no hay memoria, no hay vínculos en la post-humanidad. Más allá de la humanidad, lo que aguarda es el superhombre de Nietzsche, mitad organismo sintético mitad robot reciclable. El New York Times cuenta que la reunión de este martes en la Universidad de Harvard fue a puerta cerrada, y que los anfitriones, el doctor George Church y un programador de software de la Bahía de San Francisco llamado Andrew Hessel, pidieron a los 150 científicos invitados que no tuitearan ni informaran a la prensa de lo que allí iba a hablarse. Es curioso, pero las dudas éticas de los científicos consultados por el Times tras la reunión se refieren, casi todas, a si sería correcto sintetizar en el laboratorio a Albert Einstein. En la post-humanidad, todos serán Albert Einstein. Nunca se plantean, por ejemplo, cómo clonar el genoma imperfecto, incluso torcido, predispuesto al cáncer, la diabetes y el Alzheimer, de un ser querido al que echas de menos en toda su imperfección. La vulnerabilidad, el sufrimiento, el amor, son misterios aburridos, no interesan, no son tuiteables. Humano, demasiado humano [obra de Nietzsche]. Olvidan que, para que todos sean Albert Einstein, basta con que haya un Prometeo o un Adolf imaginándolo a puerta cerrada” (Víctor Gago, Actuall, http://www.actuall.com/medios/tres-postales-de-vida-mas-o-menos-inteligente-en-la-tierra/).

Esto es la gnosis revolucionaria modernista-marxista cultural, en su estado actual, porque va mutando, haciéndose más y más radical. Es la ideología de género, la más brutal amenaza a la humanidad que hayamos enfrentado. Quienes se la están empujando a la sociedad son gente capaz de disputar la “‘idea de que tienen una naturaleza, dada su identidad corporal que sirve como elemento definitorio del ser humano’. Antes que reconocer que Dios creó a las personas varón y hembra, la ideología sostiene que éstos son constructos sociales y que ahora podemos decidir [sobre ello] por nosotros mismos. ‘Cuando la libertad de ser creativo se convierte en libertad de crearse a sí mismo, entonces, necesariamente, el Hacedor mismo es negado y, ultimadamente, el hombre también es privado de su dignidad como criatura de Dios, como imagen de Dios, en la médula de su ser’, concluyó Benedicto [XVI]. ‘la defensa de la familia consiste en la defensa del hombre mismo. Y se hace claro que, cuando Dios es negado, la dignidad humana también desaparece’” (John Henry Westen, artículo citado).

Antes de pasar a unas pequeñas consideraciones en las que se refuta a la ideología de género de manera muy breve, pues ella ya es una refutación, por reducción al absurdo de las posturas pseudo-filosóficas que la sostienen, quería tocar otro tema en el que se ve la inmundicia del mundo de hoy: el racismo. Seguro creerán que voy a tratar aquí sobre los malvados que odian por el color de la piel. Ésos son malvados, pero hay algo más fundamental que lo que anima a éstos: la explicación “teórica” [ideológica] de la realidad, a través de la raza, otra vertiente de materialismo, altamente destructiva, en el mundo de hoy:

“Seamos formales: la raza, en la especie humana, es más un constructo que una realidad. Cuando uno habla, refiriéndose a la categoría de la sustancia, de especies y géneros, en metafísica, uno está hablando de cosas esenciales, del ser mismo de algo, de una cosa, de una realidad que existe en y por sí misma. En biología, las clasificaciones zoológicas y botánicas tienen un sentido derivado del metafísico y, precisamente, las definiciones tienen que ver con niveles de generalidad y especificidad proporcionales. Sin embargo, por esa vía, se llega a un punto en que las diferencias no son esenciales, se llega a la última especie, al perro, por ejemplo. Más ‘abajo’ de esto, se pasa a diferencias dentro de modos de ser de una misma esencia: se trata, entonces, de diferencias ACCIDENTALES. Uno tiene un REINO (animal), que se bifurca en DIVISIONES (vertebrado), que se divide en CLASES (mamífero), que se dividen en ÓRDENES (carnívoro), que se clasifica por FAMILIAS (cánido), bajo las cuales encontramos a los GÉNEROS (can), a los que pertenecen las ESPECIES (perro). Éstas últimas, coinciden con la ‘especies’ metafísicas y los ‘géneros’, con los “géneros próximos” de las definiciones aristotélicas, según las clasificaciones dialécticas de Platón (por ejemplo: en El Político y en El Sofista). Por debajo de las especies, están las razas. Biológicamente (y aún para el comercio), tiene sentido ver que hay pastores alemanes y chihuahuas; pero, metafísica y éticamente, la diferencia es insignificante, pues, ‘perro’ se dice unívocamente de ambos, son lo mismo, se definen de la misma manera y, por tanto, valen lo mismo, en cuanto seres… Eso es así, en lo que se refiere a los perros, ¿qué será en lo referente a las personas corpóreas? Para un perro, puede que el tamaño y la fuerza sean punto clave, pues, alguien puede querer una ayuda para cuidar el ganado o un compañero para los niños. Pero no se ve que tenga ninguna relevancia a la hora de medir cuánto vale uno cuya madurez esté atada no a la capacidad de defenderse de las fieras o de procrear, sino de la inteligencia, la verdad, la capacidad de amar, el bien, la virtud. Lo peor es que, en este ámbito, casi el único criterio es el color de la piel y muy poco más; y el color de la piel es un asunto simple de pigmentación, casi una nadería… salvo para los menos que mediocres” (vid. Antisemita).

La identidad nacional de un hombre no está atada a la “raza” al color de su piel, está atada a la ETNIA, que es asunto cultural, religioso y de tradiciones. En Europa, muchas razas se fundieron en una sola Cristiandad; y, sin embargo, las diferencias nacionales persistieron no por las razas, pues, en el Viejo Continente, las mismas son una ficción, luego de milenios de cruces entre los pueblos, sino por las tradiciones locales ancestrales y más nuevas. En Hispanoamérica, innumerables razas dan una etnia gigante, por el pasado hispano, aunque las ideologías independentistas e indigenistas se conjunten para opacar la realidad. En África subsahariana, una raza negra está dividida en innumerables etnias tribales y de ahí las innumerables guerras que asuelan a ese pobre continente, perturbado por el imperialismo europeo-abusador, tipo inglés [qué contraste con lo que desplegó España en América: por sus frutos los CONOCÉIS, aunque la propaganda anti-católica oscurezca lo más obvio].

Hoy en día, hay que tocar un punto muy importante, antes de pasar a cualquier otra cosa. El cientificismo ha convencido al mundo de que lo único racional que hay es la ciencia, por lo que todo lo demás es absurdo, estúpido, sin valor ni dignidad, etc.; y de que la ciencia es materialista, atea, progresista y que apoya todas las barrabasadas de las ideologías modernistas, gnósticas y proto-totalitarias, por ahora, hasta que consoliden su New World Order, su tiranía mundial. Claro, esto se trata de otra pretensión ideológica, que no tiene que ver nada con la ciencia misma, que no se mete en estas intentonas totalitarias. La ciencia no puede ser lo único racional, por el sencillo hecho de que ella se basa en ciertos rasgos, la determinación de su objeto, su método sus principios, la racionalidad del mundo, la correcta disposición de las medidas y de los instrumentos de medición, etc. Si la actividad que lleva a montar todo este aparataje, sin el cual no podría haber ciencia, no fuera racional y, aún, suprarracional, no podría ser racional la ciencia misma o “lo único racional” se basaría sobre la irracionalidad: ridículo.

Por otra parte, la ciencia no dice nada en asuntos filosóficos sobre la composición ontológica de los entes sensibles, cada ciencia, cada disciplina de ciencia natural, básica y empírica, tiene un objeto muy definido, fuera del cual ella, por definición, no existe ni puede existir; ninguno de esos objetos incluye a la metafísica; ergo: las ciencias no se ocupan de estos asuntos, sino, humildemente, de la transmisión de calor, el comportamiento de los fluidos, el comportamiento de las partículas, la composición material de las cosas corpóreas y las reacciones entre esos materiales en determinadas condiciones, la morfología y la fisiología de los seres vivos y su consecuente clasificación y demás temas interesantes, pero humildes.

Aunque hay dos relaciones muy determinantes entre científicos y la filosofía y entre los filósofos y la ciencia. Einstein trae el primer asunto muy elocuentemente: “con la ayuda de las teorías físicas tratamos de encontrar el camino de los hechos observados; ordenar y entender el mundo de nuestras sensaciones. Desearíamos que los hechos observados resultaran consecuencia lógica de nuestro concepto de realidad. Sin la creencia de que es posible asir la realidad con nuestras construcciones teóricas, sin la creencia en la armonía interior de nuestro mundo, no podría existir la ciencia […], creencia continuamente fortalecida por el encuentro de obstáculos siempre crecientes hacia su comprensión” (Las citas de La evolución de la física son de las p. 221 de la edición de esta obra por la Editorial Salvat, Biblioteca Científica Salvat, Barcelona, 1986). El científico no es filósofo, pero sabe que, si el nominalismo es verdadero, sencillamente, no hay ciencia posible: o el mundo es inteligible o la ciencia es lo que ya dijo, en su Suma de lógica, Guillermo de Ockham, mero discurso racional, que no se refiere a la realidad.

Para el filósofo, laS cienciaS pueden aportar buen material para reflexionar, como cuando, de la obra de Huygens, se puede mostrar que el universo no es como decía Descartes, pura materia y movimiento, pues los movimientos de las partículas, cuando se analizan correctamente, se ve que no son producto de meros choques entre ellas, sino de lo que Leibniz llamó vis viva o fuerza viva: el materialismo, así, es insostenible (vid. Historia de la física de Pierre Duhem, parte XIII y la nota lxxxviii [88]). A la misma conclusión se llega, según el propio Einstein, al considerar la teoría del campo de Maxwell-Faraday, gracias a la cual el mecanicismo entró en severa crisis; y ya no se admitió más que la atracción fuera producto de mecanismos, sino de campos energéticos, lo que llevó a un replanteamiento de la naturaleza de la materia y de la existencia del vacío (ibíd., pp. 144-145,2). Claro, si el mundo es inteligible, como dije arriba, no sólo tiene que ser falso el nominalismo, también el materialismo.

Finalmente, como la revolución gnóstico-moderna es guerra contra la realidad y nihilismo, a la que trata de aniquilar, en sueños infernales, que no se puede de otra manera, convendrá considerar muy brevemente la relación que tiene nuestra mente con esa realidad, es decir, ver cómo la misma es “madre” de nuestra conciencia. Por supuesto, bastaría con ver que no podemos ni reinar sobre nuestros gustos y opiniones, pues los mismos se nos imponen, queramos o no: yo no puedo creer que esto sea otra cosa que una computadora, como no me gusta la cebolla cruda por más que me concentre. No determinamos nuestros gustos y opiniones, no decimos qué sean estas cosas tan fundamentales para nuestra libertad; no determinamos el ser libres o esclavos, no depende de nosotros qué clase de ser sea libre o cuál no; no están en nuestras manos los latidos de nuestro corazón, nuestra estatura, el estar sano o enfermo, el tiempo en que vivimos, el haber empezado a existir, y un inmenso etcétera: ¿cómo es que podemos definirnos a nosotros mismos, cómo es que nuestro ser depende de nosotros? La pretensión es muy ridícula, aunque sea tan peligrosa y potencialmente opresora, violenta y homicida (y, sin embargo, eso creen los ideólogos de género, los transhumanistas, los trans-capacitados, los estudiantes universitarios juguetes de la propaganda de la corrección política: https://www.lifesitenews.com/opinion/watch-college-students-answers-on-gender-and-age-identity-show-just-how-los).

Pero hay más. El universo tiene miles de millones de años, el hombre sólo unos cuantos: el hombre depende del universo, de la estructura del ser, no lo contrario. El mundo no depende de mí, es lo que es, lo crea yo o no lo crea, sea yo ignorantísimo o tremendo sabio, un borrachito de plaza o un Amo del Universo, decidiendo quién vive y quién no. Si creo que todo depende de mi decisión, entonces tendré que enterarme de que, si, por ejemplo, me quedo dormido manejando y mato a alguien, tendré que ir preso, por haber estado inconsciente al volante, estado en el cual no decidí estar. Al estudiar, yo aprendo, es de psicópatas creer que “cada quien tiene su verdad”: sería muy anormal que yo fuera a clases de cálculo o de historia o de lógica o de fisiología o de patología o de lo que sea y pretendiera que no hay nada que aprender, porque cada quien decide lo que sea verdadero: se caerían los puentes, se morirían los enfermos, las cuentas darían los resultados más dispares, no podría haber lengua, la semántica y la sintaxis estarían en nuestras manos… y no habría responsabilidad por calcular mal el puente, por dar veneno al paciente, por acabar con la posibilidad de comunicación verbal [lo más fundamental de todo lo anterior, claro]. ¿Cómo podría haberla, si la justicia sería asunto de cada quien y, en realidad, el puente no se cayó, era pelota o trampolín? Todo sería así, mucho más allá de lo que vio Shakespeare en el pasaje citado de Troilo y Crésida, acto I, escena III.

La conciencia se despierta, en la infancia, y, cuando lo hace, es porque aprendió cosas que SON y sobre la estructura del mundo; despertar, cobrar conciencia, es captar el mundo y verse a sí mismo en su estructura; la locura, el aturdimiento y la estupefacción son problemas de conciencia, de tener distorsionada la visión sobre esa estructura. Es de psicópatas creer que el mundo desaparece cuando cierro los ojos o doy la espalda: es una locura creer, como la Corte Suprema de Justicia gringa, que cada quien tiene derecho a decir cómo es el universo, “según él”. Eso sería el fin de la vida humana, EL FIN DEL MUNDO… Piénsenlo, si no hay moral ni bien ni mal ni orden ni naturaleza, los poderosos dicen qué vale, qué no, cómo nos deshacemos de lo que estorba… al propio poder, etc. Si con ideologías un poco menos explícitas, han logrado matar a millones, con una como ésta ¿a qué aberraciones se llegarán? La familia, evidentemente, está en serio peligro. Pero, si ya no somos hombres y mujeres, papás y mamás, hijos e hijas, ¿qué somos y quién lo define? Si nuestros cuerpos no tienen significado, ¿Qué importa mutilar y matar? Espera, ellos mismos lo dicen descaradamente. En el mundo de la ausencia de moral y verdad, orden uy estructura, Creador y jerarquía ontológica, naturaleza, esencia y formas estructuradoras, TODO, ABSOLUTAMENTE, TODO, VALE, no hay ninguna defensa ni ninguna cubierta frente al poder…

Quieren que creas que la tiranía es tolerante, pero la realidad es ésta: Justin Trudeau, una de las grandes cabezas visibles de la ideología revolucionaria hoy, puede ir al congreso de Canadá, país del que él es Primer Ministro, e ir por el pasillo hacia el estrado empujando e insultando a los “intolerantes”: ésa es su tolerancia (https://www.lifesitenews.com/news/trudeaus-admiration-for-basic-dictatorship-shines-through-in-euthanasia-bat)…

Justin Trudeau, Primer Ministro de Cánadá, el tolerante: si no piensas como él, si no eres tolerante, et va a arrollar

Justin Trudeau, Primer Ministro de Cánadá, el tolerante: si no piensas como él, si no eres tolerante, et va a arrollar

Teoría política

Antes de llegar a la conclusión, a la que ya prácticamente llegamos, a si éste es o no el FIN DEL MUNDO, como preguntaba un amigo mío por Facebook, falta por ver muy brevemente un aspecto de filosofía política y revolución. Un estudiante, una vez, me dijo que el hombre era fundamentalmente irracional, egoísta, con tendencia al abuso y la rapiña; pues, una vez que, en alguna parte, la autoridad quedaba impedida de ejercerSE, la gente se lanzaba a cometer desmanes. Otro ejemplo que se puede traer y que tengo muy vivo es toda esa gente tan valiosa que, en internet, se dedica a desmentir las versiones oficiales de gobiernos y medios de comunicación, sobre eventos del mundo contemporáneo: ataques terroristas, el ISIS, la “Primavera árabe”, el derrocamiento de Gadafi, el de Saddam, el caso Irán-contras, el salvamento financiero de Wall Street, etc. Muchos de ellos, viviendo en este mundo de abusos y desaguisados gubernamentales, tapados con mentiras y colusión por parte de otras ramas del mismo gobierno, compañías, medios de comunicación, grupos de presión, personalidades (entidades ocupadas por las mismas personas en cadenas sinfín de enroques), terminan por decepcionarse de todo y por creer que la autoridad es mala y la sociedad algún tipo de distorsión.

A mi alumno, en su oportunidad, le dije que se diera cuenta de que los hombres viven en sociedad, que lo excepcional es esas situaciones en que la autoridad queda impedida; y lo normal y usual era lo contrario. Que es verdad que la racionalidad requiere de estructuras sociales, pero esas estructuras son universales en la humanidad, son lo natural. La autoridad es la absoluta regla, lo mismo que las leyes y una cierta coherencia entre ellas. Así, queda demolida la pretensión anarquista de esos señores de blogs y páginas de Youtube (al que más aprecio es a un señor llamado James Corbett, del corbettreport.com, juntamente con la gente del Truthstreammedia y Tim Kelley, de Youtube): la humanidad se tragaría a sí misma en el fantasioso supuesto de que se eliminara el gobierno y la autoridad. Y es fantasioso el supuesto, porque no hay sociedad o institución o asociación humana que no tenga autoridad y no funcione con arreglo a un logos, ley profunda, subyacente a toda la institucionalidad social y anterior a ella; y que suele cristalizar, precisamente, en formas reglamentarias, sean orales o escritas. Y toda comunidad política se articula en asociaciones, instituciones, intermedias, que ayudan a atender a todo lo humano, se trate de necesidades corporales o espirituales. La política es lo natural y la polis se forma cuando cuajan una serie de condiciones culturales, que requieren de la concepción del grupo como un todo con bienes de la totalidad, en cuanto tal, cosas públicas; cuando se fijan a un territorio; y se erige una autoridad unificadora que se conciba como representante del todo y de su bien y su orden, en cuanto totalidad. Esto no es posible, si no se cumple con un logos, si no se realiza el recto orden de lo humano, el orden del universo en los asuntos humanos, la Voluntad de Dios para el hombre. No hay sociedad humana que no realice ese orden; un grupo de gentes que no lo realice no se constituirá en comunidad política, se desintegrará.

Entonces, estos señores queridos de internet y mi estudiante son manifestación de un fenómeno particular. Son expresión de una crisis social profunda. Estas crisis sociales son crisis de desorden, por supuesto, crisis de hombres capaces de dirigir y otra serie de factores. Pero, fundamentalmente, son crisis de fe y esperanza: la gente no cree y no ve el sentido, se perdió Dios y lo que daba sentido a la sociedad. Uno ve el Occidente actual, en el que Freud, Descartes, Marx, Nietzsche, Heidegger, Kant, Comte, Foucault y los new age son las grandes figuras, los símbolos culturales; en el que se miente descaradamente sobre el pasado; en el que se transgreden los bienes más obvios y fundamentales. Uno ve eso y queda muy claro: la crisis es tremenda. Uno estudia a fondo la revolución en curso y queda una sola respuesta: la crisis tiene que ser terminal: estamos a las puertas de dolores terribles, de tremenda tiranía, de guerras, de genocidios. ¿Qué digo “estamos a las puertas”? Estamos dentro de esa crisis, dentro de ese régimen y, la crisis es tan brava que ni nos percatamos. Así de mal está la cosa, la mayoría cree que ésta es la cúspide del “PRHO-GRHEE-SSOO”…

Lo peor de todo el cuento es que, en nuestro caso, el caso de Occidente, de la civilización cristiana, se está hablando, sin lugar a dudas, de la civilización más luminosa de la historia: A) la civilización con la primera y única religión universal de la historia, que muestra de manera diáfana la unidad de la humanidad; B) también, es la primera sociedad, merced al Cristianismo, en que se da una neta distinción de los planos sapiencial, la universidad, religioso, la Iglesia, y gubernativo, el gobierno (“no tendrías ninguna autoridad sobre mí, si no se te hubiera dado de lo Alto”, dice Jesús a Pilato [Juan, XIX,11]; “mi Reino no es de este mundo” [Juan, XVII,36]; “dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios” [Mateo, XXII,21]); c) la distinción plena y neta de los ámbitos público y privado, perfecta realización de la civilización, plenitud del ámbito de libertad humana en la vida en el mundo, logro debido al carácter universal de la Iglesia; D) la definición de ciudadanía como philía politiké, procede de los griegos, de Aristóteles, y nosotros la recibimos y asumimos, pero, en Occidente se amplió para incluir a Dios, merced a la Encarnación del Verbo divino: “es la caridad, amor de amistad con Dios y, por Él, a los demás hombres, por el que somos religiosamente responsables de servir a nuestros hermanos, nuestros conciudadanos y el bien común de nuestra patria”; E) “así, el bien común, el orden de lo humano en la ley natural y el patriotismo del cristiano, son elevados a otro nivel, por la gracia”; F) “puesto que en todos se da la dignidad de los hijos de Dios o todos están llamados a ella, es decir, es universal, la esclavitud es una institución que la sociedad cristiana se esforzaría por desaparecer, como, en efecto, hizo, en todos los sitios en que los ciudadanos han permanecidos fieles a la doctrina”; G) “también se debe a esta sociedad, merced al Cristianismo, nada más y nada menos que la invención de la educación pública y del colegio: San José de Calasanz, las escuelas pías y la orden de los escolapios”; H) “La visión del hombre y la filosofía: ya el hombre no sólo es sensorio de trascendencia, es Hijo de Dios y sujeto de su Salvación y Revelación”; I) “la ciencia: se la hizo avanzar como nunca antes (Padua y Bolonia: precursoras de la investigación anatómica con cadáveres, siglo XIII. Juan Filopón; Santo Tomás y la distinción hipótesis-demostración; Ockham y los ockhamianos; Teodorico y la óptica; Nicolás de Oresme, obispo de Lyon; Copérnico; Galileo; Descartes; Roberval; Pasteur; Mendel; Lemaitre: católicos. Newton, Kepler, etc.: protestantes). Sobre todo, se la hizo avanzar por recibir las aportaciones que llegaban de todas partes, en especial en la gran obra de traducción de la ciencia mundial, en Toledo e Italia, a finales del siglo XII y principios del XIII y por el espíritu crítico, manifestado en Santo Tomás, Ockham, etc. Del mismo modo, el modo de concebir al hombre y su sentido, así como la disciplina universitaria de investigación y el rigor intelectual llevaron a los grandes avances, en la época en que sobre todo cristalizó este movimiento, desde el siglo XVII. K) El arte: pueden traerse innumerables aportes, como la perspectiva, la notación musical y el pentagrama, etc., pero, sobre esto me remito, por la longitud de este artículo, a mi serie sobre arte y belleza” (vid. https://eticacasanova.org/2013/04/02/la-herencia-del-oscurantismo-ii/; claro, también: https://eticacasanova.org/2013/04/02/la-herencia-del-oscurantismo-i/).

Ya se puede ver cuán mentirosa es la revolución, que acusa al Cristianismo de oscurantismo; pero, más que eso, se ve hasta qué punto llega la crisis, por poder compararla con algo diferente; y se ve cuán injustificado es tratar de dar con una bola demoledora al mundo del orden republicano, bajo Dios y en su orden…

Conclusión: no pode no ser “fin-de-mundo”

En el título de este apartado de este artículo, magna obra de este blog [aparte de la traducción de Duhem, citada arriba y de La internacional comunista-papista en los Estados Unidos de la URSS], recurro a un truco: esa expresión: “fin-de-mundo”, es un decir venezolano, aplicable a cualquier cosa que se vea mala, muy mala, o una burla para cuando alguien está ahogándose en un vaso de agua. ¿Eso quiero decir que absuelvo la instancia, que soy tan cobarde, y en la “magna obra” de mi blog? ¡¡¡NO!!! Voy a pronunciarme. Es más, eso es un pronunciamiento: creo literalmente –y ya lo dije– que esto es FIN DE MUNDO. Es fin de un mundo, como para San Agustín o para los hijos de Teodosio fue fin de mundo la caída del Imperio de Occidente. Como lo fue para los griegos la caída de Constantinopla, en 1453. Se trata de un hundimiento de proporciones cósmicas. Y no es broma ni blasfemia. Se trata, ya lo dije arriba de una importante expresión del orden del mundo, de la Ley Eterna. Ahora, si es el fin del mundo, la Segunda Venida de Cristo o no, parece que también tengo que responder, ¿no? Bueno, yo creo que es muy posible, de acuerdo con la profecía católica, la de las Escrituras y las revelaciones privadas aprobadas de los últimos siglos, empezando por las hechas a Santa Margarita María, a la que Jesús dijo que estamos en “los último siglos de su Misericordia”, hace más de tres siglos. Otra cosa es que estamos, como dijimos al principio, citando a John Smeaton, y se hizo muy evidente a lo largo del trabajo, estamos en la época de mayor mal en la historia, sin comparación. Como dice San Pablo, estamos en la época en que el hombre está reclamando el lugar de Dios y que se le adore como a Tal. Pero, para una respuesta más completa a esta pregunta, prefiero remitirlos a artículos que tratan el tema, empezando por éste: Ana Catalina Emmerick vaticinó a Francisco y la crisis presente. Por lo demás, filosófica e historiográficamente, todo queda muy claro:

La singularidad de la época revolucionaria requiere de sólo una respuesta. SÓLO HAY UNA RESPUESTA A TANTO MAL, A TANTA TRANSGRESIÓN DEIFICACIÓN USURPADORA, ANTROPOTEÍSMO, LA REBELIÓN, LA REBBELIÓN DE KALÓS, BIEN-BELLEZA, LA REBELIÓN DE LA ESENCIA, EN ESTOS TIEMPOS DE REVOLUCIÓN…


[i] Crítica al derecho del Estado de Hegel, 1.842. Tomado del artículo: Textos marxistas sobre religión. En: Cuestiones y respuestas, esquemas de documentación doctrinal IV. Orientación bibliográfica, S. A. Madrid, 1.977. p. 112.

[ii] (https://eticacasanova.org/2015/01/27/tirania-mundial-prudencia-y-patriotismo-hoy/https://eticacasanova.org/2015/02/04/observatorio-anti-tirania-1/https://eticacasanova.org/2015/02/05/observatorio-antitirania-2/https://eticacasanova.org/2015/02/09/observatorio-antitirania-3/; https://eticacasanova.org/2015/02/12/observatorio-antitirania-prueba-de-su-existencia-y-definicion-del-mal/; https://eticacasanova.org/2015/02/16/observatorio-antitirania-control-mental-popular/https://eticacasanova.org/2015/02/19/observatorio-antitirania-reporte-de-persecucion/; https://eticacasanova.org/2015/02/20/observatorio-antitirania-5/; https://eticacasanova.org/2015/02/23/observatorio-antitirania-el-patetico-caso-de-venezuela/https://eticacasanova.org/2015/02/24/observatorio-antitirania-6-el-colonialismo-se-desborda-en-muerte/; https://eticacasanova.org/2015/03/25/observatorio-antitirania-alemania-perla-revolucionaria/https://eticacasanova.org/2015/03/09/observatorio-antitirania-peru-montesinos-pelicula-de-terror/; https://eticacasanova.org/2015/03/02/observatorio-antitirania-la-red-del-poder/).

[iii] Jones, ibido Dominandi, sexual liberation and political control, Saint Augustine Press, South Bend, Indiana, 2.005, pp. 234-242.

[iv] Jones, ibíd., pp. 260-261.

* Este informe fue citado en el apartado anterior, apartado XIV.1.B.b, y en él se explicita el origen del referido “principio” de la “libertad sexual” o de “orientación de género”: 29 “expertos” que se reunieron en  Yogyakarta, Indonesia, del 6 al 9 de Noviembre del 2006. Es interesante, porque este grupo de personas nunca o rara vez confiesan en público que tales sean sus “principios”, pero en su petit comitee así lo hicieron. Dice el informe: “Normalmente su estrategia es introducir los conceptos de ‘orientación sexual’ e ‘identidad de género’ sin definirlos para evitar oposición. En este documento se establecen las […] definiciones [transcritas]”.

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