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Epistula pro Judaeos

Ey, judío, asómate pa que te enamores

Contenido:

Saludo y declaración de intenciones

La Trinidad, la generación espiritual de Dios Hijo, la Encarnación y el origen judaico de Jesús, SEGÚN LA CARNE, el destino universal de la Promesa

Evangelios antisemitas y anti-racismo cristiano, Crucifixión y proselitismo, ateísmo e identidad étnica judía

Cristianos idólatras: las imágenes

La racionalidad, la Biblia, el talmud y la revolución

Porque te aprecio, hermano, apelo a lo mejor de ti: abraza la Verdad que libera y al logos

Jesús es el mesías, el que había de venir, lo dice la Biblia, toda ella habla de Él

Éstas son las hermanas que mataron en Yemen la semana pasada: una india, una keniana, dos ruandeses; sus colaboradores eran árabes, etiopes y de Eritrea. Ya son tenidas por santas por muchos católicos: la Iglesia no puede ser racista, pues, siendo de Dios, es Universal

Éstas son las hermanas que mataron en Yemen la semana pasada: una india, una keniana, dos ruandeses; sus colaboradores eran árabes, etiopes y de Eritrea. Ya son tenidas por santas por muchos católicos: la Iglesia no puede ser racista, pues, siendo de Dios, es Universal

Saludo y declaración de intenciones

Queridísimo hermano judío, el que seas, no me importa, seas un judío bueno y normal, como la mayoría, o seas un ateo virulento anticristiano como Phillip Roth, Woody Allen, Jerry Seinfeld, Sarah Silverman, Freud, Marx, Maslow o Trotsky, seas un rabino talmúdico anti-razón de los potentes o seas un sionista de los machos y, aún, despiadados, a lo Netanyahu o Menachen Begin;  seas un científico como Einstein o un historiador como Gilbert, Graetz o Scholem; seas un hombre abierto y obviamente bueno como Gary Krupp; seas un policía del espíritu como Abe Foxman o Rebecca Lipstadt; seas un guerrero cultural-sexual como los de Hollywood o Reich o Marcuse; seas un cineasta, como los ya nombrados o un banquero usurero como Robert Rubin, Aviv Nevo, Jamie Dimon o un promotor de casinos y vicios del prójimo como Sheldon Adelson; un millonario de los medios como Robert Iger o Sumner Rothstein-Redstone o un “warmongeringneocon como Kristoll, Podhoretz, Decter, Wolfowitz; seas un shock therapist como Jeffrey Sachs o un millonario comprometido con la revolución mundial, como Soros; no me importa lo que seas, espero que estés de lo mejor. Quiero que sepas lo que te quiero, aunque seas alguno de los anteriores y aunque tenga más que desaprobación para lo que hicieron y están haciendo muchos de ellos. Te quiero, como a mí mismo, y te deseo lo mejor, lo mejor que pueda desear nadie: hallar el sentido del existir, no tuyo, meramente, sino del universo todo, un infinito de bien y belleza, que “ni el ojo vio ni el oído oyó ni el corazón humano puede vislumbrar” (I Corintios 2,9): de todo el universo, pero tuyo y mío también. Para eso, quiero señalarte, hacer que apuntes a muchos datos de la estructura de la realidad que o no conoces o te han enseñado mal (aunque no presumo la mala intención de tus maestros inmediatos, comenzando por tus muy justamente queridos padres [que Dios los bendiga]). Quiero que conozcas a Cristo, que sepas Quién es y que veas muchos de los obstáculos que tienes para reconocerlo como lo que es: Hijo de Dios y Mesías, que te ofrece la Resurrección para la Vida. Te ofrezco que, al final, cuando termines de leer esta carta, si no has aceptado a Cristo, tendrás grandes oportunidades de ver el mundo de manera muy diferente, de mejor forma, con que sólo tengas la mente abierta y te des cuenta de mi absoluta sinceridad, veracidad y buena voluntad, esto es, de mi verdadero amor cristiano a todos los hombres, amigos o enemigos… esperando, claro, que tú seas de los primeros y no de los adversarios, que nadie desea tener. Anda, ponte el cinturón de seguridad y arranca el viaje, yo soy un piloto automático, te voy a llevar de un tema a otro, de los que creo que son, no todos, sino sólo los principales obstáculos entre donde tú estás y dónde yo estoy; por lo menos, al final, seremos amigos en un sentido más pleno… Y, si tienes algún reparo, me lo comunicas en la sección de comentarios, abajo, y te responderé… como dicen en mi tierra, con todo el cariño del mundo.

La Trinidad, la generación espiritual de Dios Hijo, la Encarnación y el origen judaico de Jesús, SEGÚN LA CARNE, el destino universal de la Promesa

“¿Cómo va a tener Dios un Hijo, si Dios no tiene esposa?”

Oh, imponente objeción histórica de los musulmanes a la creencia en la Trinidad. Yo he oído otras. Por supuesto, en una nota menos pueril que la dicha de los musulmanes, que no concibe la generación ESPIRITUAL, está ésa del que cree ser muy racional y que los cristianos somos tan brutos que no nos damos cuenta de obviedades… y que ellos descubrieron el agua, no digamos tibia, caliente, fría o helada, sino simpliciter, absolutamente. “¿Cómo va a ser un dios, si son tres?”. Oh, imponente objeción.

Me da un poco de flojera, es como si le dijeran a Tyson (Mike o Fury, aunque hoy sería éste, por supuesto) que tiene que ir a Las Vegas a defender su título mundial de Boxeo contra mí ahorita, ya viejo: de 22 años me habría matado a los 3 segundos, estas décadas más tarde, parece que mejor me mandaba una carta. O podríamos poner otro ejemplo: que Shaquile y yo hiciéramos un uno a uno de media cancha, con el aro a 3,05 mts.; o, mejor, mi esposa y yo contra Shaq y Kobe: a lo mejor, en 10 minutos, sin parar el reloj, no nos sacan 100 puntos, 100 a 0 [¡yo marco a Shaq!]…

En fin, vamos a mandar esa carta de Tyson –cualquiera de los dos– a Las Vegas: la generación natural, sea la que sea, no es la de una papá y una mamá, sexo y el “resultado”: eso es así entre los animales sexuados, que son un caso particular: la generación natural es la de un algo de una naturaleza que es causa de otro algo de la misma naturaleza, por eso se llama “generación unívoca”, pues causa y causado son de la misma especie y se opone a la “equívoca” en la que causa y causado son de especies distintas, como, por ejemplo, un artista y su obra. Así como la palabra mental, que es el concepto plenamente formado en la mente, es la forma y naturaleza de lo concebido, de lo captado y conocido, en la mente; así, en Dios, la Palabra que procede de Él mismo, pues es captación de Sí, es de su misma Naturaleza y es Dios subsistente. Ahora bien, en mí o en cualquier persona, el ser, el conocer y el amar son tres “aspectos”, reales, pero son, uno, mi actualidad más profunda y, los otros dos, rasgos esenciales de mi naturaleza personal. En Dios es ANÁLOGAMENTE lo mismo: Él Es, Conoce y Ama, sólo que, en Él, el ConocerSe es Dios y el AmarSe es Dios; y se distinguen personalmente, dado que son relaciones, de Cognoscente a Palabra mental: Padre a Hijo; y de Amante a Amor, de Aquél del que Procede a la Espiración: del Padre y el Hijo al Espíritu. Ahí lo tienen: Tres personas, una sola Naturaleza, un solo Dios… y la Paternidad-Filiación de Dios, sin esposa, en una Generación espiritual, no pueril… Un solo Dios, como yo, siendo uno, conozco y amo., aunque mi amor no ES yo, lo mismo que mi conocer.

Falta algo, sin dudas, en este cuento: Jesús es ese Hijo, que se hizo hombre: ¿qué, dejó de ser Dios o se puso en un avatar, para engañar y tener comercio con los hombres, como en la pueril e inmoral leyenda de Vishnu-Krishna? No, claro, los cristianos, que sabemos de la infinita trascendencia de Dios y que Él es infinita perfección subsistente, que sólo puede ser compatible algo como lo que describe Parménides en su Poema, aunque sólo en un vislumbre, pues ese Infinito supera infinitamente nuestro entendimiento y aquello de lo que tenemos experiencia, sabemos que Él no puede cambiar ni engañar ni puede recibir absolutamente nada, como dice Platón en el libro III de La República. La Encarnación del Verbo, de la Palabra, del Hijo, de la Sabiduría, de la que habla, entre nieblas, el Antiguo Testamento, no consiste en ninguna alteración del Eterno, eso es absurdo; consiste en la ASUNCIÓN de naturaleza, por la que se da una UNIÓN PERSONAL entre una naturaleza humana y la naturaleza del Hijo: una sola Persona divina, que subsiste en las dos naturalezas, verdadero Dios y verdadero Hombre –por la circumincesión o perichoresis, la completa compenetración de cada naturaleza en la otra, que se da también, por cierto, entre las personas de la Trinidad–.

Ahí tienes, hermanito judío, lo que te dijeron, que nosotros somos idólatras, politeístas, que Jesús era un malvado, no tiene nada que ver con la realidad. De hecho, te lo dijeron, por no entender ni estar interesados en conocer, siquiera, las creencias que se rechazaban, para atacar, denigrar y tratar de destruir a las mismas y a su origen DIVINO [OJO], ya que no con la razón, a la manera de las guerras publicitarias actuales…

Como sucede con este asunto teológico clave, has crecido ignorando hechos muy importantes sobre el Mesías que vino al mundo, por Israel y, aunque luego nos mandara a sus fieles a todas las naciones, como estaba predicho en los profetas (abajo te pongo una más o menos completa exposición de los fundamentos en la Biblia, con una plétora de textos, para que creas en el verdadero Mesías, para que SEPAS, que no puede ser otro que Cristo Jesús), aunque su Reino fuera universal, Él vino para congregar “a las ovejas perdidas de la casa de Israel” (Mateo 10,6) y, según Él mismo, “la salvación viene de los judíos” (Juan 4,22). Dios da la Promesa a Israel; pero, eso sí, no para beneficio propio, sino para beneficio de toda su creación, especialmente de los hombres, claro.

Evangelios antisemitas y anti-racismo cristiano, Crucifixión y proselitismo, ateísmo e identidad étnica judía

Una cosa muy importante, para continuar por una veta que se desnudó en el párrafo anterior, es que veas bien el asunto: se te ha enseñado que nosotros te odiamos, que el cristianismo es antisemita por definición, que los evangelios llevan derecho “a Auschwitz… a Auschwitz y otros lugares”, como dice Jules Isaac, un fuerte odiador judío de hace unas décadas que habrás oído nombrar: él fue comisionado por el World Jewish Congress para ir a convencer a Juan XXIII, en 1959 y durante el Concilio Vaticano II, de que la Iglesia tenía que confesarse antisemita y que, “ahora”, condenaba el antisemitismo. Ésta es una mentira tan grande y tan fácil de probar como lo que es, un embuste, que da risa: por milenios vivieron los judíos en la Cristiandad sin ningún plan masivo de exterminio, haciéndose ricos… Mira, el Cristianismo manda a amar a todos, hasta a los enemigos: por eso, a diferencia de la práctica usual de otros pueblos, incluido el judío (que es el líder indiscutible en este asunto de no perdonar y de denigrar de pueblos enteros por la adversidad que, de miembros de éstos, le haya sobrevenido), nosotros no vituperamos a los perseguidores, no nos pasamos dos milenios maldiciendo a Roma [o a Rusia o a Vietnam o a los frisios o a la India o al ISIS, etc.], exaltamos la caridad de los mártires, el perdón, el amor, el dar la otra mejilla, etc. Creemos en la guerra justa, que es un caso particular de la legítima defensa, pero eso no niega lo anterior, porque va de la mano de la justicia y conlleva el amor al enemigo, incluso en esas circunstancias: de ahí viene toda la doctrina de los crímenes de guerra, etc. ¿Que hay casos de cristianos que se han portado mal? Por supuesto, hemos sido varios miles de millones en la historia, ¿qué esperabas, que todos fueran santos? El mal comportamiento de un cristiano no anula la doctrina cristiana, sobre todo cuando nosotros mismos (a diferencia de una tendencia muy marcada entre los judíos) no tenemos problema, ninguno, en condenarlos. Mucho menos anula la verdad más fundamental: Cristo es Dios con nosotros (Isaías 7,14), que nos salva, el Mesías, “el que había de venir”. Aparte de esto, de la total exclusión del odio de entre nuestras categorías, de ser éste la negación exacta del ser cristiano, nosotros no somos racistas, no creemos en eso.

Yo sé que el judaísmo se ha basado en eso y que, cuando nacieron los nacionalismos en el siglo XIX, el judaísmo se halló como pez en el agua, lanzado el nacionalismo judío por Moisés (Moritz) Hess, precursor del sionismo, compañero revolucionario de Marx y Heinrich Heine, nacionalista y socialista, nacional socialista. Pero nosotros no somos de la carne ni la sangre, sino del Espíritu, no nos manejamos con esas categorías (vid. Antisemita, en este artículo explico ampliamente lo inadecuado de este punto): para nosotros todos éstos son objeto de nuestra mayor veneración: Carlos Lwanga y Josefina Bakhita, negros africanos, Pablo Miki, japonés, y sus miles de compañeros, Juan Diego Cuatlatoatzín, azteca, Edith Stein, judía, Teresa de Jesús, española de ascendencia hebraica, Efrén de Nisibis, sirio, Martín de Tours, Panonia-Galia, Hilario de Poitiers, galo, Alberto Magno, alemán, Tomás de Aquino, Nápoles, Atanasio, egipcio, Basilio, capadocio, Casimiro, polaco, el cardenal Van Thuan, vietnamita, Cirilo de Jerusalén, Cristo-María-José-Pedro-Pablo-todos los apóstoles, hebreos antiguos, semitas de verdad (y pare de contar): nosotros no somos una raza, somos del Espíritu (en junio del 2013, publiqué una serie de artículos llamados Rubén B.: ¿sabes por qué “en Latinoamérica matan al hombre, pero no matan la idea”?; fueron 7 y éste es el enlace del primero: ellos muestran cómo piensa un cristiano sobre esto de la raza, en este caso, reflejando eso sobre la identidad hispanoamericana). Woody Allen, Phillip Roth, Derridá, Freud y Marcuse podrán ser ateos y judíos; pero, para el Cristianismo, el ser ateo y cristiano son excluyentes, decir que alguien es ateo y cristiano es una contradicción en los términos: nosotros somos, propiamente, una religión, mientras que, como muestran los ejemplos, aunque pueda haber una religión judía, la religión no es definitoria de esa identidad étnica. A todo evento, esta abismal diferencia muestra la distancia entre el ser cristiano, por un lado, y, por el otro, el judaísmo post-crucifixión; igual que se ve la distancia entre el mismo cristianismo, por un lado, y el racismo, en general, y, en particular, el antisemitismo, por el otro.

Ejemplos de sentencias de la "Toráh Oral"

Ejemplos de sentencias de la “Toráh Oral”

¿Que los evangelios dicen que los judíos mataron a Cristo y, según te enseñaron falsamente, haya sido o no de mala fe, eso es antisemitismo? Mira, los evangelios dicen eso porque es verdad, punto; pero lo que no te dicen es que Jesús era judío, que nosotros leemos toda la Biblia (a diferencia de ustedes, que leen es el Talmud, “toráh oral”: qué estafa), que nuestros personajes más queridos y fundamentales son todos hebreos, judíos y de las otras 11 tribus; que, desde la Crucifixión, judío no es, para nosotros, el pueblo de Israel o de Judá, sino los miembros de ese pueblo que rechazan a Jesús; que Cristo, en la propia Cruz los perdonó, por lo que lo tenemos que hacer todos los cristianos, que, de todos modos, tenemos que darles lo mejor que tengamos, la Fe, la Esperanza y la Caridad en y de Cristo a ustedes, no porque los odiemos, todo lo contrario, porque es lo mejor que nadie le pueda dar a otro: al propio Hijo de Dios, que nos abre las puertas del Cielo, que se nos da personalmente, que nos ama infinitamente, que es el todo y el infinito, el sentido, la trascendencia, la inmortalidad, Verdad, Bien y Belleza sumas subsistentes, en la infinita Unidad que Él Es. Nada de odio, amor profundo, hermano, amor total.

Cristianos idólatras: las imágenes

Yo sé que hay muchos otros obstáculos a que te conviertas a la verdadera Fe, a la Fe en el verdadero cumplimiento de la Promesa, contenida en la alianza mosaica, de la que habló Moisés (Deuteronomio 18,15-18) o el profeta Natán (2 Samuel 7,11-16) o Isaías (11,1-2); ese cumplimiento, que tenía que ser anterior a la destrucción del templo, según Daniel IX. Están las imágenes, por las que te han enseñado, desde niño, que los cristianos somos idólatras. La acusación es muy tonta. Es verdad que Éxodo 20,4-5 dice lo siguiente: “No te harás imágenes talladas, ni figuración alguna de lo que hay en lo alto de los cielos, ni de lo que hay abajo en la tierra, ni de lo que hay en las aguas debajo de la tierra. No te postrarás ante ellas y no las servirás, porque yo soy Yahvé, tu Dios; un Dios celoso, que castiga en los hijos las iniquidades de los padres hasta la tercera y cuarta generación de los que me odian”.

Pero, en Números 21,9, mandó a hacer la serpiente de bronce y, en el Arca de la Alianza, debían labrarse dos querubines (Éxodo 25,22), lo mismo que en el Templo de Salomón (1 Reyes, 6). Dios no manda lo malo, luego, las imágenes no son malas. El problema con el “pueblo de la dura cerviz” no eran las imágenes, sino la idolatría, en la que caía a pesar de todas las prevenciones de Dios, ¿qué sería sin ellas? Para nosotros no es así: nosotros no creemos que la Piedad de Miguel Ángel sea un dios, no creemos que sean Cristo y la Virgen en verdad, sabemos que es sólo una figura, no la idolatramos, la veneramos, por lo que REPRESENTA, que no confundimos con la representación: pero ésta ayuda tanto a la piedad hacia lo REPRESENTADO. Y eso es algo tan humano, es el origen del arte: el hombre es sensible, necesita de los sentidos, hasta sus conceptos más altos tienen una base imaginativa; y, además, tiene que expresarse y su expresión es reflejo de la vida interior de las comunidades y su alimento, a la misma vez: sin imágenes, la religiosidad de un pueblo está muerta. No hay ninguna idolatría en las imágenes, hermano mío.

La racionalidad, la Biblia, el talmud y la revolución

Este blog, mi blog, donde expreso con la mayor libertad mis ideas, como lo puedes ver si estás leyendo esto, se llama “la rebelión de la esencia en tiempos de revolución”. Vivimos, como muestro en muchos artículos, en una crisis bestial, desde el siglo XVIII, pues los occidentales, los miembros de esta civilización, decidieron abandonar la Iglesia que le daba su identidad y, para colmo, abrazar el gnosticismo ideologista-modernista, en sus infinitas vertientes, todas nominalistas (vid., entre muchos artículos, más de 100, sin duda, éste: Revolución cultural, origen y genealogía, hasta el porno y el sex, drugs and rock and roll). En este artículo: La herencia del oscurantismo (I), muestro cuánto le debe el mundo y, en especial, Occidente, al antiguo Pueblo de la Promesa, cuán agradecidos tenemos que estar y cuán importante es su aporte a la humanidad. Sin embargo, hermanito, tendrás que reconocer que algo pasó, porque, si los antiguos hebreos fueron un aporte al orden político y, en general, mundano del hombre, entre los actuales son tantos sus enemigos jurados, que es imposible cerrar los ojos ante el hecho. Lo que pasó es, precisamente, la crucifixión, el cumplimiento de la profecía del capítulo IX del libro del profeta Daniel: matarían a un príncipe UNGIDO (‘ungido’ es ‘cristo’, en griego; y ‘cristo’ es ‘mesías’, en hebreo) y, en castigo, Dios destruiría el Templo, usando de un “príncipe” de un pueblo extranjero (Tito, el general romano que destruyó el Templo, que luego llegó a emperador romano él mismo, al momento de su entrada en Jerusalén, era príncipe, pues su padre, Vespasiano, era el emperador), aunque, dice Daniel, no sería él, sino una catástrofe: Tito ordenó respetar el Templo, pero, no se sabe cómo, se prendió un fuego, en el tumulto de la entrada de las tropas, luego del asedio, y quedó, como dijo Jesús, derruido hasta sus cimientos, de modo que no quedó de él “piedra sobre piedra” (Mateo 24,2; Marcos 13,2; Lucas 21,6). Eso es lo primero que pasó.

El segundo capítulo es el de los rabinos, como Akiba, abrazando como mesías a cuanto loco se proclamara tal, después de Jesús, empezando por Bar Kochba, pasando por Moisés de Creta, Shabbetai Tzevi y Napoleón y movimientos políticos como el comunismo y el sionismo, hasta personajes oscuros de reciente data…

Además, pasó algo sobre lo que les advirtió Jesús mismo: 1) “con sus tradiciones anulan la Palabra de Dios” (Marcos 7,8) y 2) “si creyeran en Moisés, me creerían a Mí, pues él habló de Mí” (Juan 5,46)… El punto 1 es mejor conocido, hoy por hoy, como el Talmud, colección de discusiones interminables entre escribas y doctores de la Ley judíos, que, en algún momento, se erigieron a sí mismos sobre la Palabra de Dios auténtica e inventaron la fábula de que sus discusiones eran superiores a la Biblia, pues ellas eran Toráh oral, mientras que la Biblia es Toráh escrita; llevando así la advertencia de Jesús a niveles inauditos de rebelión contra la verdadera Revelación divina. Y eso lo llevan al paroxismo cuando, en el Talmud, dicen los rabinos que debatieron con Dios y Él tuvo que reconocer que ellos Lo habían superado… así, la irracionalidad y el prejuicio no pueden sino triunfar. Fantasías tan locas como sus cuentos sobre Jesús, sobre que era un mago bastardo, asesinado por los líderes judíos con toda justicia (en este contexto, sólo para judíos, sí les conviene decir que lo mataron ellos, aquí no es antisemita “informar” que lo mataron haciéndole sufrir un triple suplicio, como dicen los maestros de Israel), que hierve en su propio excremento en el infierno, junto a todos sus seguidores [sobre la figura histórica de Jesús, muchos intelectuales anticristianos, entre ellos, un no despreciable número de judíos, contra la montaña de evidencia histórica que cualquier hijo de vecina puede tener, incluso en su casa, si le interesa coleccionar libros interesantes, han dicho cualquier cantidad de mentiras, que van desde que no existió, hasta que es incognoscible lo que sobre Él trate, pasando por todos los cuentos del comparatismo y otras pérfidas invenciones: el Talmud fue el que dio la nota, en este “ínclito trabajo”]. De ahí sale la fantasía de Cam y el origen de la esclavitud por naturaleza de todos los negros africanos, sacado a la luz por el historiador judío Doctor Harold Brackman: según él, Cam, padre de los africanos, fue maldito por Noé, por haberse burlado de él cuando se embriagó y estuvo desnudo. El cuento se pone escabroso y dice que Cam sodomizó a su propio padre, de modo que la legendaria maldición lo hizo negro, por haber sido de noche el problema, feo y con ojos rojos, con un gran falo, por el asunto sexual ya narrado, y esclavo de Sem, que es tan bueno  (vid. http://www.finalcall.com/artman/publish/Perspectives_1/article_7181.shtml, extraordinario artículo). Del Talmud viene toda esa tendencia a no mezclarse con los goyim, que serían buenos para esclavos de los judíos y a los que sería lícito estafar y otra serie de rasgos encomiables, que con tanta violencia los mismos judíos rechazaron, cuando Moisés Mendelssohn les enseñó el camino de la haskalah o ilustración judía, el camino de los judíos liberales. El punto 2 radica en que dejaron de leer la Biblia, para meterse en estas disquisiciones tantas veces insanas, en el mejor de los casos, mereciendo el epíteto que nace de esta misma tradición: farisaica. Y todo esto, todavía, en el mejor de los casos, sin meter cuánto se han ido, primero, por la vía gnóstica de la mercabá y, luego, por la de la cábala, hija de aquélla, según Gershon Scholem.

Así, siendo éstas las tres tendencias dominantes entre los judíos, de las que, la de los liberales, va del naturalismo al ateísmo y el nihilismo del tipo de Marx, Freud, los de Frankfurt, Derridá, a lo que hay que unir el racismo de Hess, convertido en nacionalismo sionista, lo que queda es irracionalismo, para donde voltees, y espíritu revolucionario, por donde pinches. Todo esto contrasta severamente con la Biblia, maestra de razón, Antiguo y Nuevo Testamento, con la visión cristiana de la realidad (vid., entre innumerables artículos de este blog, éste, cuyo tema es, precisamente, la oposición entre Cristianismo y gnosticismo: El Cristianismo como la fuerza más opuesta al gnosticismo de la historia).

Infinidad de personalidades y publicaciones judías de la época hablan del hecho cierto de l carácter judío de la revolución en Rusia, 1917

Infinidad de personalidades y publicaciones judías de la época hablan del hecho cierto de l carácter judío de la revolución en Rusia, 1917

De esa manera, la civilización cristiana, vuelta contra Cristo, hecha revolución, por la ausencia de suelo nutricio y roca de apoyo en la identidad histórica, fuera de los sitios donde ha dominado el nacionalismo racista (como en Alemania 1933-1945), ha acogido muy bien a los judíos, que, en semejante ambiente, como peces en el agua, han sabido hacerse prominentes dentro de este tejido social; aprovechándose, además, de las redes comerciales y financieras, que tejieron durante la Cristiandad, cuando a ellos se les permitía la usura y a los cristianos se los encarcelaba por ella misma. Basta echar un vistazo a los más grandes revolucionarios de las últimas 15 décadas para ver cuánto han sobresalido los judíos; después, echa un vistazo a la historia anterior y no se encontrará uno solo que se tenga por relevante, antes del siglo XVIII, a excepción de Spinoza, que fue rechazado por los rabinos y era una flor demasiado temprana del espíritu revolucionario que, en la Cristiandad, se había empezado a manifestar con Ockham y Marsilio de Padua, aunque Spinoza fuera “compañero” más directo de Descartes y Hobbes (claro, con todo lo que éstos deben a Ockham y a la ruptura protestante, incluido el unitarismo… judaizante de Servet, por ejemplo).

Lista de comisarios de la policía reporesiva soviética (Cheka) por nacionalidades

Lista de comisarios de la policía reporesiva soviética (Cheka) por nacionalidades

David Ricardo, uno de los padres del liberalismo tipo manchesteriano; Marx; Natanson, Axelrod, Zundelevich, primera generación de comunistas rusos; Trotski, Zinoviev, Sverdlov, Radek, Kaganovich, bolcheviques rusos; Rosa Luxemburgo, Kurt Eisner, revolucionarios alemanes que arrebataron el poder, al final de la I Guerra Mundial; Jacob Schiff, banquero gringo que financió la revolución rusa, trabajaba en Kuhn and Loebb, una firma de la casa de Rothschild; los hermanos Spingarn, comunistas gringos, fundadores de la NAACP, por la que judíos secuestraron el movimiento negro de los EUA, para su propio beneficio; Reich, Horkheimer, Adorno, Fromm, Marcuse, Lukacs, de la escuela de Frankfurt, nido del marxismo cultural, motor de la revolución cultural y sexual de los 60 a esta parte; Freud; Eddie Bernays, sobrino de Freud, padre de la publicidad moderna, usando las ideas de su tío y de los conductistas, para vender y manipular a las masas, a las que despreciaba totalmente; Bernard Nathanson, Lawrence Ledder y Betty Friedan, lograron la legalización del aborto en los EUA; Bela Kuhn, tirano bolchevique de Hungría en los años 20; Lasalle, compañero revolucionario de Marx; Levinas, Derrida, exponentes prominentes del irracionalismo constructivista tan dominante hoy en las universidades; Stanley Fischer, promotor de la tiranía estalinista de la corrección política en Occidente; Ayn Rand, madre de los “libertarios”, capitalistas y nietzscheanos, ateos, pro-homosexualistas y “liberación” sexual y capitalismo radical, Allan Greenspan, discípulo de Rand, padre de la debacle financiera del 2008; Ben Bernanke, Janet Jellen, sucesores de Greenspan en la Reserva Federal gringa, responsables del colapso que está por venir; Irving Kristoll, William Kristoll, Norman Podhoretz, Midge Decter, Paul Wolfowitz, David Horowitz, Ron Radosh, Richard Perle, Michael Chertoff, los neocons, trotskistas disfrazados de “conservadores”, que llevaron a EUA a las nefastas, criminales, guerras de Irak y Afganistán; Jerome Kohlberg y Henry Kravitz, impulsores de los leveraged buy outs de los 80 en adelante, que destruyeron la industria gringa; Soros-Jeffrey Sachs y la gente de Harvard, shock therapists y saqueadores de los países de Europa oriental, a la caída de la Cortina de Hierro, y hay mucho más en su currículum; Sheldon Adelson el mayor magnate de casinos del mundo, dueño, con Peter Singer, del partido republicano gringo, porque lo compraron (por eso está por desaparecer); David Geffen, el hombre más millonario de Hollywood, socio del otro judío, Spielberg, promotor de las drogas y de la homosexualidad; Paul Singer, gran promotor de la homosexualidad, dueño del partido republicano y de Marco Rubio; Peter Singer, “filósofo” moralista, que dice que se tiene que permitir el infanticidio hasta los 4 años, mientras es el gran paladín de los derechos humanos de los monos (sí, “humanos”, no simiescos), en todo el mundo; Carl Sagan, el promotor del proyecto SETI para el hallazgo de extraterrestres… para probar que el Cristianismo es un fraude y, más en general, atacar a Dios; Khodorovsky, por nombrar a uno, es uno de los “oligarcas” que se robaron Rusia, con Harvard, Soros y Sachs, en los 90, fue preso y liberado, en época de Putin; Roman Abramovich, el “oligarca” personal de Putin; Bert Schneider, comunista hollywoodense, defensor de Ho Chi Minh, junto a David Horowitz y Ron Radosh, sacó adelante un bello proyecto de relaciones judeo-negras: The Black Panthers, el grupo criminal-revolucionario; Albert Grossman-Bob Dylan, la desolación de la música. La lista podría seguir y seguir. Pero queda claro, en época de irracionalidad revolucionaria, los judíos, al menos los prominentes entre ellos, están como pez en el agua.

Ministros soviéticos originales, por cartera e identidad étnica

Ministros soviéticos originales, por cartera e identidad étnica

¿Y para qué digo todo esto? Bueno, pues esto es un gran golfo de separación entre Cristo, Logos creador y salvador, y el mundo actual y, concretamente, con la mayoría de tus compañeros de etnia, hermano. Yo no digo que todos los judíos anden en este asunto de la inmoralidad y la irracionalidad, yo conozco muchos que no son así, sin dudas; pero también veo lo visibles y prominentes y célebres que son estos tipos, James Cameron, los hermanos Cohen, Oliver Stone, Larry David, don Francisco (Mario Kreutzberger, en Chile), Amador Bendayan o Isaac Chocrón (en Venezuela), Ben Stiller, Adam Sandler, David y Jerry Zucker y Jim Abrams, Darren Starr (Sex and the City), Darren Aronofsky (entre otras hazañas: Noé), David Crane (Friends), Marta Kauffman (Friends), David Kohan (Will and Grace), Max Mutchnick (Will and Grace), Ilene Chaiken (The L[esbian] Word), Kathy Greenberg (The L Word), Seth Rogen… y pare de contar. Pero, antes de seguir, vamos a parar el “pare de contar”, porque falta todavía un dato crucial: la dependencia de la “industria” pornográfica en los Estados Unidos respecto de los judíos, que son los productores, promotores, creadores y actores, como dice la revista judía Jewish Quarterly, en el artículo Triple Exthnics, Nathan Abrams on Jews in the American Porn Industry  (http://www.jewishquarterly.org/issuearchive/articled325.html?articleid=38, copio íntegramente el articulo abajo, en nota al final)*.

Hay dos problemas, pues: 1) la cantidad de seguidores que tienen los nombrados, unida a la irracionalidad de tantos rabinos, lo que los lleva por caminos muy malos; 2) mientras que, por otra parte, los buenos y razonables, están también fregados, pues, como pasa tantas veces: pagan justos por pecadores: la élite judía está tan metida en la crisis que constituye nuestro mundo, que es de temer que, cuando esto se quiebre y parece que puede ser muy pronto, puede quedar muy mal parado un gentío.

Pero lo más importante no es eso, sino que, por lo que parece, lo que se patentiza, el rechazo del Logos conlleva un rechazo muy fuerte de la racionalidad, en bloque. Como los judíos son seres humanos e, incluso, muchos aman a Dios y están dispuestos a todo por Él, hay muchos que van por el lado de la irracionalidad, pero apegados de buena fe a las tradiciones que antes critiqué; muchos otros, ortodoxos o liberales, siendo, de nuevo, hombres, amantes de Dios o no o más o menos, van por caminos de racionalidad y bonhomía indudable; pero hay que reconocer que eso no va tanto por el lado del Talmud, mucho menos de la cábala, manifestación de gnosticismo y voluntad de poder, ni de la mal llamada “ilustración” de los que asumieron parámetros de esta corriente revolucionaria occidental, anticristiana y gnóstica por definición.

Porque te aprecio, hermano, apelo a lo mejor de ti: abraza la Verdad que libera y al logos

La salvación está en otra parte, hermano querido, la salvación está en la verdadera trascendencia, en la Gracia de Dios, en el Logos creador y salvador, que murió por nosotros, como dice el profeta Isaías (53,12), para “llevar por sus sufrimientos el designio de Yahwéh a su plena consumación”… Yo no sé si tú eres de los irracionalistas inmorales o no, o de los ateos, talmudistas, cabalistas, de los liberales, de lo que sea, la verdad, no me interesa, en este momento, lo que me importa es que veas que la irracionalidad es una locura, que las mal llamadas filosofías de Marx, Marcuse o Derridá no llevan a ningún lado, que el psicoanálisis no lleva a ninguna parte, a menos que sea expurgado de Freud, los conductistas y toda la gama de sus sucesores. Tienes que volver a la Biblia y a la razón, no hay más nada que hacer. Si admiras a David Zucker o a Seth Rogen o a Seinfeld o a Reuben Sturman, “el Walt Disney de la pornografía”, o alguno de los otros que nombré u otro, pues jamás he pretendido ser exhaustivo en esto, si admiras a alguno de ellos, estás en problemas, muy probablemente. En alguna época, yo admiré a esa gente, me reía de sus chistes, etc., pero, por ejemplo, uno tiene hijos y los ama y no puede permitir que se corrompan con el muladar que es la televisión y el cine gringos, que son judíos, de pe a pa.

Así, como importa, como en eso se va la vida de cada uno… y mucho más, pues afectamos a otros y, además, de esto depende “el designio de Yahwéh”, su realización, es muy importante que lo consideres, amigo mío. Hay que convertirse a Jesús o, al menos, para dar un primer paso, hay que rechazar toda esta basura, ¿no? Ha sido la desolación del mundo, de un mundo que mata a personas como si fuera moler trigo o maíz; un mundo tragado por las drogas, la perversión, el sufrimiento, las rupturas, la vejación abyecta y total de la dignidad humana, mundo de totalitarismo despiadado, mundo de rechazo de Cristo y del logos, la ley natural, reflejo suyo.

¿Qué estoy diciendo que todos los males del mundo de hoy vienen de los judíos? No, lee arriba, al principio de este apartado: digo que Occidente está en crisis y que, en esa crisis, las tendencias judías principales han prosperado y muchos judíos se han hecho prominentes. El mal está en el rechazo del logos, no tiene nada que ver con si eres judío o malayo, no estoy hablando de eso.

A ti, hermano judío, lo que te estoy diciendo es que tienes que convertirte a Cristo y a la racionalidad, rechazando todas esas cosas de que te he hablado. Si creyera que los judíos son algo maldito, no podría hacer esta apelación a lo mejor de tu humanidad, sería una contradicción. No es eso, es lo otro, es aprecio, pues sé que puedes ver la verdad y vivir conforme a ella, a ella que nos hace libres (Juan 8,32), lo dice Jesús y lo dice Orwell, en el que reverbera la Voz de Dios: la destrucción de la tiranía totalitaria, reino de la mentira, es la verdad: “la libertad está en poder decir que 2 + 2 es igual a 4; si 2 + 2 es igual a 4, todo lo demás vendrá por sus pasos contados”…

Creer que te tengo en menos por cualquier motivo, cuando te estoy diciendo y demostrando todo lo contrario, no cabe; puede que alguien diga que uno que hace lo que yo estoy haciendo aquí es obrar con odio, como dicen que es odio el servicio a personas con atracción homosexual no deseada. Yo, por mi parte, dejo que los promotores de la maldad, los verdaderos promotores del odio y la debacle de la humanidad, digan lo que les dé la gana, yo cumplo con decir la verdad. Puede que, alguna vez, se dé un milagro, uno de esos tipos lea un escrito como éste y se convierta: lo dudo, pues no les interesa leer ni la verdad, les interesa el poder. Allá ellos, tú y yo tenemos que responder por nosotros; y, si tú eres uno de ellos y ésta es una ocasión del milagro dicho: bendito sea Dios y bienvenido seas al mundo de los verdaderamente vivos, en la verdad y el amor, en el orden y la apertura a la gracia de Dios, bienvenido al horizonte infinito, al camino hacia el lugar de más allá, al lugar en el que las formas son superadas, donde las luces de este mundo palidecen ante la salido del Sol Eterno que, incontenible, brilla más allá; y que nos lleva al Puerto del descanso y la saciedad sin hartazgo, del Bien y la Belleza sin fin, que no dejan de sorprender y maravillar…

Jesús es el mesías, el que había de venir, lo dice la Biblia, toda ella habla de Él

Tertuliano, gran padre de la Iglesia, su ardor lo apartó del rebaño, pero volvió a tiempo al seno de la Madre

Tertuliano, gran padre de la Iglesia, su ardor lo apartó del rebaño, pero volvió a tiempo al seno de la Madre

Compañero y amigo, si llegaste hasta aquí, entonces no puedes perderte la mejor parte, ésa en que te demuestro con la Biblia que Jesús es el mesías. Pero quiero que sepas algo, antes de empezar: la demostración que pongo abajo no la pensé yo: viene de Tetuliano, un autor cristiano de finales del siglo II y principios del III, un polemista africano, de mucho brío. Él escribió un libro cuyo título, Adversus Judaeos, te puede sonar a hostil a tu persona. Te equivocarías: ya te lo dije, los cristianos no odiamos y, si peleamos, no es para destruir, sino con otras motivaciones. Otra cosa, el libro de Tertuliano es apenas uno de muchos que se escribieron por esos primeros siglos, en polémica con la sinagoga, el primero fue la Carta de Bernabé, del año 70, de cuando la destrucción del Templo, más o menos, y que te recomiendo mucho. Verás, los polemistas cristianos no se ponen a meter a Moisés en el infierno, todo lo contrario, lo amamos mucho, está en el Cielo, sin dudas. Tampoco metemos en el infierno a Caifás, que se sabe de sobra que no fue ningún buen hombre: rezamos por él, esperamos que Dios haya tenido misericordia de él. Para nosotros, polémica no es mostrar que los judíos merecen la muerte y la execración, aunque la polémica sea muy enconada. Para nosotros, la polémica es mostrar que Jesús es el mesías, a pesar de la oposición de los judíos, que tratamos de refutar; y, quizás, muy frecuentemente, que el rechazo de Jesús es algo horrible, como lo es. Así, yo no trato de escribir aquí como un polemista, sino como un amigo; y, si cito a un polemista, es porque creo que argumenta muy bien, con muchas pruebas, que pueden servirte mucho para tu salvación. Eso es todo, no hay otro interés. Ten en cuenta, finalmente, esto: las profecías verdaderas son signo de la divinidad, como argumentaba el profeta Elías (1 Reyes 18,16-40). Cumplidas las profecías en Jesús, no cabe voltear la cara: uno tiene que rendirse ante Dios…

En el capítulo I, Tertuliano refuta la creencia en un Creador de todo el universo, pero Dios sólo de los judíos: es un absurdo total esa pretensión judaica, y, para colmo, manifiestamente contraria a las Sagradas Escrituras. Además, dice Tertuliano, hay dos pueblos que salieron de Abraham, Israel e Ismael, o, aún, infinidad de pueblos que salieron de él; aparte de eso, de entre tales pueblos, los judíos fueron rechazados por idólatras: Baal, el becerro de oro, la Abominación cuando Antíoco y pare usted de contar. La última razón que recojo de este primer capítulo consiste en que, si Dios fuera sólo de los judíos, no habría prosélitos.

II: la Ley no es sólo hebrea, mosaica, es universal, es ley natural, por eso, en Adán y Eva, se manifiesta: robaron, mintieron, se amaron más a sí mismos, tomaron su Nombre en vano, luego, se avergonzaron de su desnudez, por ellos entró la muerte (Sabiduría 15,13-15). La primera ley estaba resumida, por ser los primeros padres anteriores al pecado y, por consiguiente, por conocer mejor lo que es recto; la de Moisés era explícita, pues fue dada, escrita en piedras (puntualiza el Padre de la Iglesia), no en el corazón, a ignorantes; y, añado yo, duros de corazón, como en el caso del adulterio carnal y en el espiritual, ambos denunciados mil veces en la Biblia: luego, el Mesías es para todos los hombres, como es más que diáfano en Génesis III,15. Por eso, por la universalidad de la ley, los anteriores a Moisés son llamados justos: Noé, Abraham, “agradable a Dios”, el sacerdote del Altísimo (extra-levítico) Melquisedec (no de la familia de Abraham), etc.: son justos sin circuncisión…

En el tercer capítulo, el polemista africano habla del rechazo de Israel por parte de Dios, que es tan vivo en Isaías I,2-20 [si lo lees, por favor, no vayas a decir que Dios es antisemita]. El Salmo 18 (vv. 44 y ss.) muestra que los judíos fueron excluidos y un nuevo pueblo se constituyó a partir de los pueblos gentiles: la Iglesia, Nuevo Israel.

El capítulo IV considera la universidad de la Salvación, tal como la manifiesta Isaías 66,18-24; y yo agrego, dada la lectura de ese texto hermoso: la salvación viene de los judíos, como dice Jesús (Juan 4,22), pero no por una tiranía mundial temporal, sino por el Reino eterno de Jesucristo, del que habla Isaías.

El pensador africano abunda y profundiza sobre el culto religioso, sobre los sacrificios, en el capítulo V. Dos tipos de sacrificios fueron predichos: los carnales y los espirituales. Los sacrificios de la Ley mosaica sólo podían tener lugar en la Tierra Prometida (Lev. XVII,1-9 y Deut. XII,1-26); pero, luego, el Espíritu predice, “por los profetas”, que se celebrarían sacrificios en cualquier lugar. Ver, por ejemplo, Miqueas I,10-11, en el v. 11 dice: “desde donde sale el sol hasta el ocaso, grande es mi nombre entre las naciones. En todo lugar, es ofrecido incienso y una oblación pura a mi Nombre” Cristo: sacerdote, víctima y altar, que ofrece el Sacrificio perfecto de alabanza al Padre, que Se ofrece como tal, en la Misa. Y sigue Miqueas: “porque mi nombre es grande entre las naciones, dice el Señor de los ejércitos”: sólo después de Cristo, de fundada su Iglesia, se ofrece el sacrificio al Padre en todo tiempo y lugar y el Nombre del verdadero Dios es grande entre las naciones; y eso, después del cese, por la destrucción del Templo, del sacrificio antiguo, sacrificio impotente.

Continúo este apretado resumen, en el libro VII: ¿vino el Cristo, se pregunta Tertuliano? Y responde, para empezar, que hay que preguntarle a los profetas, como no puede ser de otro modo. ¿Las naciones le han rendido culto al Señor, han ido al Monte Santo a postrarse ante Él, como dicen los profetas, como dice Isaías en 65 y 66, como dice el Salmo XIX)? El único reino sobre todas las naciones ha sido el de Cristo. Luego, bajo esta razón, sólo Él puede aspirar a llamarse “mesías”.

En el libro VIII, considera Tertuliano la profecía de Daniel IX, de la que ya te hablé y cuya consideración vamos a ampliar ahora. Por esa profecía, la que sabemos que el Mesías ya tiene que haber venido o concluir que Dios es un mentiroso o la Biblia una fantasía. Como es una gran falsedad la tacha de la Biblia, el Mesías ya vino y, como Cristo es el ungido del que habla Daniel, no hay más que argumentar. Dice Tertuliano: Cristo vino, padeció el que no tuvo culpa alguna y fue destruida la ciudad santa, tal como dice el profeta, lo mismo que el santuario: ¿te parece poco, hermano judío? Como los profetas hablan de Cristo, cuando Él viene, se cierra la profecía y la visión, y quedan selladas, esto es, confirmadas, como dice Dan. IX. Después de Cristo, vino la destrucción del Templo y de ahí vino que no hubiera más sacrificios de la alianza antigua y temporal. Y, aparte, dice Tertuliano, se acabó el sacerdocio: ponle que construyan el Templo ahora: ¿qué van a hacer, quién va a celebrar sacrificios, nombrarán un mesías, éste se escogerá un sumo sacerdote suyo, como recomendó Maimónides, contrariando a Daniel IX, hasta ahí va a llegar la rebelión contra Dios?

El capítulo IX trata sobre profecías antiguas cumplidas en Jesús, en su nacimiento: 1) el Emmanuel, que nace de la Virgen (Isaías VII,14); el judío replica: “a Él no se le llamó Emmanuel”; contrarréplica: “no seas obtuso y terco, Emmanuel significa ‘Dios con nosotros’, de modo que no se usó esa voz, pero sí se le llamó Emmanuel-Dios con nosotros [y Jesús: ‘Dios-Salva’], todo el tiempo”. El judío dice: “ahí no dice ‘virgen’ dice ‘joven’”; réplica: “sigues con la pertinacia: es como si, que una joven alumbre, fuera un ‘signo’ de la acción extraordinaria de Dios”.

Sigue Tertuliano, en el mismo capítulo IX: El Mesías debía tener los dones del Espíritu: sabiduría, entendimiento, ciencia, prudencia, fortaleza, piedad y humildad, en grado eminente (Isaías XI,1), lo que obviamente tuvo Cristo Jesús. Debía ser manso, paciente, etc., como Jesucristo. Y como prueba de la necesidad de que fuera paciente, manso, humilde, en grado eminente, cita el Cuarto Canto del Siervo de Yahwéh de Isa. LIII (desde LII,13) e Isa. XLII,2-3: “no quebraría la caña cascada ni apagaría el pabilo vacilante”. Jesús, como fue vaticinado, A) predicaría y B) tendría poder: A) Isa. LVIII,1-2: “¡clama, no ceses! Eleva tu voz como una trompeta…”. B) Los milagros predichos, por ejemplo, por Isa. XXXV,4-6, que son los que hizo Jesús… algunos de ellos.

X: Profecías sobre la Pasión y Muerte. El judío dice: “¿cómo Dios va a permitir que su Hijo muera ignominiosamente? Mucho menos de una manera maldita, pues morir en un suplicio colgado es maldición, según Deuteronomio XXI,23” [raro judío que sabe de Deuteronomio, pero éste es uno de hace más de 18 siglos]. El pasaje no dice que guindar de un instrumento de suplicio, una Cruz, por ejemplo, sea maldición por sí mismo; sino que lo es por ser ésa una pena que se merece por delitos considerados capitales, dice Tertuliano. Por eso, Cristo no es maldito por estar guindado de un madero, pues la maldición viene del pecado y Él no cometió ninguno, sino que se puso como maldito para pagar por nuestra maldición: así es Mesías y Salvador, no como ustedes creen, amigo judío. Por otra parte, pregúntate: ¿un reino de este mundo para Dios, un reino externo, impuesto a lo macho? Eso sería locura; y mucho más lo sería un reino para que los judíos se vengaran del resto de la humanidad no se sabe por qué afrenta. ¡No!, se  trata de un reino eterno, del corazón puro y del que ama a su Rey y se somete a Él en actos eternos de libertad total; un reino que, en este mundo, es sólo incoado, por y en los que, por Fe, lo aman y se someten a Él y confían en su perdón y su gracia. Dice Tertuliano: Jesús se sometió a esa muerte para que quedaran en evidencia los judíos, para que se cumpliera lo que los profetas [segundos antisemitas, después del Primero, Dios que los inspira] habían dicho lo que éstos le harían al Mesías. Al verdadero. “Me pagarán mal por bien” (Ps. XXXV,12), “los que me odian sin motivo son más que los cabellos de mi cabeza […], mis enemigos mentirosos, me hacen devolver lo que no he robado  [el ser Mesías y Dios]” (Ps. LXIX,4), “taladran mis manos y mis pies” (XXII,16), “me daban a comer hiel y a beber vinagre” (Ps. LXIX,22), “se reparten mis ropas y echan a suerte mi túnica” (Ps. XXII,19), Todo esto, pues, “para que se cumpliera la Escritura”, como dijo Él mismo (Mt. XXVI,56, XXVII,34-35, Jn. XIX,23-24, 28, 32-37, entre muchos lugares), o sea, para nuestra salvación y para suscitar nuestra Fe y darnos “pruebas” de su veracidad].

Siguiendo con el asunto planteado por nuestro amigo judío, sobre la muerte de maldición, posemos considerar, con Tertuliano, la obra de Jesús, las profecías sobre Él y lo impresionante de la obra de Salvación: Él es, sin duda, piedra de escándalo (Rom. IX,32-33) y piedra angular (Isa. XXVIII,16, I Cor. I,23, etc.). Isaac, cargando su leño (Gen. XXII,1-10), es figura de Cristo. José, vendido por sus hermanos a los gentiles, como Jesús, entregado a los gentiles por los judíos y vendido a los judíos por su apóstol Judas: muy impresionante paralelo; Moisés no ora prosternado en la batalla de Josué con los amalecitas, sino sentado y con los brazos en cruz (Ex. XVII,8-16), para figurar la victoria definitiva de Dios sobre Satanás en la Cruz. Igualmente, la IMAGEN, la serpiente sobre el leño de Números XXI,4-9, que Dios mandó a Moisés a construir, para la salvación contra las culebras. Dice de este pasaje Tertuliano, que las culebras son imagen que prefigura a los ministros de Satanás [Gen. III y Ap. XII,9], y la Serpiente de bronce imagen de Jesús sobre el leño de la Cruz [como dice el mismo Cristo en Jn. III,14]. Otro ejemplo: Isaías IX,1-6: Tertuliano cita el v. 5, que dice que “un niño nos ha nacido, un hijo se nos ha dado”, y lo comenta en el sentido de que un hijo no es nada extraordinario, nada como para que Dios inspire un gran oráculo, salvo que se trate del Hijo de Dios, como, según él, es el caso del versículo. Luego, el mismo versículo dice que ese hijo reinará en un Reino sin fin, estando “el imperio sobre sus hombros”, de lo que dice Tertuliano que es una alusión a la Cruz, trono de la realeza de Cristo, pues no se ha visto rey cuyo poder no se exprese por la corona de la cabeza y el cetro de la mano, salvo el Rey de reyes, Cristo, que lleva el signo de su poder y el instrumento de su victoria, el lignum crucis, sobre sus hombros, camino del Calvario: excelente Tertuliano.

Hay que agregar, sin embrago a lo que dice el padre africano: el versículo 4 me parece tan importante como el 5: dice que todo poder militar será barrido: adiós interpretación judía de un mesías líder militar; el 6 dice claramente que el pasaje todo trata sobre el mesías, cuyo Reino será eterno, ergo, hay que añadir, no de este mundo, como tan descabelladamente han esperado los judíos de todos los tiempos: incluso nuestros apóstoles, que tan tapados y obtusos fueron para entender el Reino eterno, que “no es de este mundo”. Pero todavía quedan cosas por añadir como comentario a este pasaje tan bello y significativo: según la continuación del v. 5, el rey-mesías, el hijo del que se habló arriba, será llamado: “Consejero maravilloso, Dios fuerte, Padre sempiterno, Príncipe de la paz”: sí, como dice Tertuliano, se trata del Hijo de Dios, se trata de un rey de dominio no militar, se trata de un rey del corazón y la verdad, del entendimiento, la belleza y el bien, cuyo reino no es de este mundo, se trata de un salvador del pecado y sus nefastas consecuencias, como es claro por los versículos 1 a 4; por el versículo VIII,23, en el que comienza todo el pasaje, se sabe que se trata de un rey galileo y de un rey para todo el mundo y un rey que restituye a Israel, o sea, que cumple la promesas de salvación universal que portaba el Pueblo de la Promesa: más claro no puede cantar un gallo.

Pero Tertuliano sigue con sus ejemplos: el salmo XXII,17: “han taladrado mis manos y mis pies, puedo contar todos mis huesos y ellos me miran y contemplan”. Comenta Tertuliano: ese taladrar manos y pies es la atrocidad propia de la Cruz, “que no cargó ni David ni ningún rey de Israel”, dice, para que nadie se confunda (vid., además, vv.: 7-11, 19, 21-22, 2, 12, 15-16). Pero, para Tertuliano, como para mí, el ejemplo máximo es el cuarto canto del Siervo de Yahwéh: Isa. LII,13-LIII, al que asocia Isa. LVII,2 (de los LXX), que dice que es predicción de la Muerte y, más importante, de la Resurrección de Cristo: “Su sepultura ha sido quitada de en medio” [puede alguien decir: esa traducción no es Escritura; ojo, eso es falso: 1) desde los apóstoles y la gente de su tiempo, esa traducción era lo que se usaba como Biblia, 2) para ellos la traducción misma era inspirada, 3) claramente, en este caso, la profecía está en la traducción, que es de siglos antes que los eventos que predice]. Dice, entre otras cosas, Tertuliano, que en ese canto, el profeta dice que a Ése cuya muerte tantas veces se predice en el Antiguo Testamento, obtendría por su muerte inmensos beneficios, herencia, etc.: si permaneciera muerto, ¿los recibiría; o los recibe luego de la Resurrección? Cita a Amós VIII,9-10: el “Día del Señor”: “Aquel día –oráculo del Señor–, haré ponerse el sol a mediodía y oscurecerse la tierra en pleno día. Convertiré vuestras fiestas en duelo y todos vuestros cánticos en lamentos; cubriré de saco toda cintura y dejaré rapada toda cabeza. La pondré como en luto por un hijo único y su fin será como un día amargo”: 1) lo que pasó en la Muerte del Hijo Único con el Sol, el eclipse tremendo de ese día; y 2) la maldición que cayó sobre el Israel antiguo por sus infidelidades, la destrucción del Templo, el fin del antiguo sacerdocio y los antiguos sacrificios (como ya dije que había predicho Daniel), la destrucción de Jerusalén, el destierro absoluto por parte de Adriano, las caídas continuas en engaños mesiánico-revolucionarios [vid. el final del libro de Amós].

Pero hay que continuar, con Tertuliano, con las profecías de la reprobación de Israel: Daniel IX, Ezequiel 8 y 9; Deuteronomio 28,63-68; Nadie puede negar que esa profecías antiguas se cumplieron, nadie puede negar que se cumplieron luego de Cristo, nadie puede negar que lo lógico era esto, pues, cumplida la Promesa, ya no puede haber religión de la Promesa, sino de la Realidad actual de la Redención. Nadie puede negar las profecías de Cristo, sino mintiendo descaradamente.

En el capítulo XII, prueba a partir de la llamada a los gentiles. ¿Puede un judío hoy negar que Dios haya llamado a los gentiles? Por Dios, más de 3.000 MM de gentiles adoran al único Dios, a pesar de la persecución de los anticristianos, mientras que los judíos no llegan a dos decenas de millón y una buena parte de ésos no adora a Dios, entre los que hay un número no despreciable que lo persigue activamente. Siguen las profecías: el Salmo II, profecía sobre el Reino universal del “ungido del Señor”, no dirigido a David, muy obviamente; y muy obviamente sí dirigido a Cristo. Lo mismo sucede con Isaías XLII,1-9: “He aquí a mi Siervo, a quien sostengo yo; mi elegido, en quien se complace mi alma. He puesto mi espíritu sobre él; él dará el derecho a las naciones. No gritará, no hablará recio ni hará oír su voz en las plazas. No romperá la caña cascada ni apagará el pabilo vacilante. Expondrá fielmente el derecho, sin cansarse ni desmayar, hasta que establezca el derecho en la tierra; las islas están esperando su ley. Así dice Dios, Yahvé, que creó los cielos y los tendió, el que extendió la tierra y sus brotes, el que da al pueblo que (está) sobre ella el aliento, y el soplo a los que por ella andan. Yo, Yahvé, te he llamado en la justicia y te he tomado de la mano. Yo te he formado y te he puesto por alianza del pueblo y para luz de las gentes, para abrir los ojos de los ciegos, para sacar de la cárcel a los presos, del calabozo a los que moran en las tinieblas”. ¿Ves, hermano? Un Rey de Paz, ungido por el Espíritu, que daría el derecho a las naciones, con mansedumbre, Dios Creador del Universo, beneficiando a toda la Humanidad, en el Reino eterno de Cristo. no un guerrero, ungido por un rabino, para aplastar a las naciones con la espada, para dar a los judíos un reino temporal universal, de espaldas a Dios y a la justicia y la misericordia.

A continuación, cita Tertuliano a Isaías LXII, sobre la restauración de Jerusalén, de una Jerusalén nueva, con un nombre nuevo, que brillará ante las naciones, hasta los confines de la Tierra. Éstas y muchas otras del mismo tenor, dice el padre africano, se cumplieron por Cristo, no hay duda; luego, Él es el Mesías.

Las consideraciones del capítulo XIII de la obra de Tertuliano, me dan pie para invitarte a un par de reflexiones. 1) Te han dicho que es risible nuestra creencia en el hecho cierto de la Resurrección de Cristo: dime, ¿te parece absurdo que un alma y un cuerpo vuelvan a unirse, te parece absurda la resurrección, en sí misma o sólo que nosotros creamos en Jesús? Mira, la Biblia habla de la resurrección, en muchos lugares; y, además, no tiene nada de particular: alma y cuerpo forma un solo ser, el hombre, es decir, cada una existe para el otro, como constitutivos de un solo ser compuesto. No es que en nosotros esté el poder de reunirlos, pero no es irracional aceptar la posibilidad, de hecho, lo irracional es lo contrario: creer que Dios, que creó el universo, DE LA NADA, es incapaz de unir dos realidades que creó para que estuvieran juntas: ridículo. Y, más aún, creer risible que el Mesías, que es Dios encarnado no pueda resucitar. Te han hecho un grave daño con esas burlitas… y yo sé que ése es el tono, pues una vez, a una alumna querida se le salió faltarme el respeto de este modo… Pero hay algo más, el salmo 16,10, anuncia la Resurrección: “no me abandonarás en el sepulcro ni dejarás que sufra corrupción”: ¿ves, muere, va al sepulcro o al Seol (según otra traducción), pero no es abandonado ahí y no sufre corrupción? Resucita. Lo mismo está en Oseas,VI,1-2: “Él [Yahwéh] desgarró, Él nos curará, El hirió, Él nos vendará. Él nos dará vida en dos días y al tercero nos levantará y viviremos ante ÉL”: la Resurreción, al tercer día, anunciada, explícitamente, ¿qué te parece? 2) La reprobación del antiguo Israel, anunciada en muchos lugares, algunos de los cuales ya te he señalado. Te voy a poner dos: Jer. II,4-37, para empezar: Dios le pregunta al Pueblo por su tremenda infidelidad, a pesar de todos sus beneficios, por su deslealtad, que lo pone en contraste con hijos, esposas, amigos, sirvientes, súbditos, etc.; y, para colmo, deja al Dios verdadero, Todopoderoso, Creador, Sumo Ser, Verdad, Bien y Belleza, por estatuitas de madera impotentes… Por eso, en el libro del profeta Isaías se retoma, en esa bellísima poesía, el canto de la Viña, el tema de la reprobación del Pueblo de la Promesa, cumplida en Cristo, del Pueblo que cometió la última y extrema infidelidad: el rechazo de Dios mismo que vino a salvarlo (cfr. Juan 1,1-18): Israel es rechazado por infiel, Isaías V,1-7: “Voy a cantar a mi amado el canto de mi amigo a su viña: Tenía mi amado una viña en un fértil ladera. La cavó, la despedregó y la plantó de vides selectas. Edificó en medio de ella una torre, e hizo en ella un lagar, esperando que le daría uvas, pero le dio agrazones. Ahora, pues, vecinos de Jerusalén y varones de Judá, juzgad entre mí y mi viña. ‘¿Qué más podía yo hacer por mi viña que no lo hiciera? ¿Cómo, esperando que diese uvas, dio agrazones?’. Voy, pues, a deciros ahora lo que haré de mi viña: Destruiré su albarrada y será devorada. Derribaré su cerca y será hollada. Quedará desierta, no será podada ni cavada; crecerán en ella los cardos y las zarzas, y aún mandaré a las nubes que no lluevan sobre ella. Pues bien, la viña de Yahvé de los ejércitos es la casa de Israel; y los hombres de Judá son su amado plantío. Esperaba de ellos juicio, pero sólo hubo sangre vertida; justicia, y hete aquí gritería”.

***

Entonces, Hermano judío, luego de todo lo dicho, aunque se podría decir infinitamente más, te invito: únete a nosotros, conviértete a Cristo; y, de paso, súmate a la REBELIÓN DE LA ESENCIA, EN ESTOS TIEMPOS DE GRACIA, EN QUE, UNIDOS A CRISTO, PODEMOS ALCANZAR LA SALVACIÓN…


* Triple-exthnics

Nathan Abrams on Jews in the American porn industry

Nathan Abrams  |  Winter 2004  –  Number 196

http://www.jewishquarterly.org/issuearchive/articled325.html?articleid=38

A story little told is that of Jews in Hollywood’s seedier cousin, the adult film industry. Perhaps we’d prefer to pretend that the ‘triple-exthnics’ didn’t exist, but there’s no getting away from the fact that secular Jews have played (and still continue to play) a disproportionate role throughout the adult film industry in America. Jewish involvement in pornography has a long history in the United States, as Jews have helped to transform a fringe subculture into what has become a primary constituent of Americana. These are the ‘true blue Jews’.

Smut peddlers

Jewish activity in the porn industry divides into two (sometimes overlapping) groups: pornographers and performers. Though Jews make up only two per cent of the American population, they have been prominent in pornography. Many erotica dealers in the book trade between 1890 and 1940 were immigrant Jews of German origin. According to Jay A. Gertzman, author of Bookleggers and Smuthounds: The Trade in Erotica, 1920-1940 (Philadelphia: University of Pennsylvania Press, 1999), ‘Jews were prominent in the distribution of gallantiana [fiction on erotic themes and books of dirty jokes and ballads], avant-garde sexually explicit novels, sex pulps, sexology, and flagitious materials’.

In the postwar era, America’s most notorious pornographer was Reuben Sturman, the ‘Walt Disney of Porn’. According to the US Department of Justice, throughout the 1970s Sturman controlled most of the pornography circulating in the country. Born in 1924, Sturman grew up in Cleveland’s East Side. Initially, he sold comics and magazines, but when he realized sex magazines produced twenty times the revenue of comic books, he moved exclusively into porn, eventually producing his own titles and setting up retail stores. By the end of the 1960s, Sturman ranked at the top of adult magazine distributors and by the mid-70s he owned over 200 adult bookstores. Sturman also introduced updated versions of the traditional peepshow booth (typically a dark room with a small colour TV on which the viewer can view X-rated videos). It was said that Sturman did not simply control the adult-entertainment industry; hewas the industry. Eventually he was convicted of tax evasion and other crimes and died, disgraced, in prison in 1997. His son, David, continued running the family business.

The contemporary incarnation of Sturman is 43-year-old Jewish Clevelander Steven Hirsch, who has been described as ‘the Donald Trump of porno’. The link between the two is Steve’s father, Fred, who was a stockbroker-cum-lieutenant to Sturman. Today Hirsch runs the Vivid Entertainment Group, which has been called the Microsoft of the porn world, the top producer of ‘adult’ films in the US. His specialty was to import mainstream marketing techniques into the porn business. Indeed, Vivid parallels the Hollywood studio system of the 1930s and 1940s, particularly in its exclusive contracts to porn stars who are hired and moulded by Hirsch. Vivid was the subject of a behind-the-scenes reality TV show recently broadcast on Channel 4.

Nice Jewish girls and boys

Jews accounted for most of the leading male performers as well as a sizeable number of female stars in porn movies of the 1970s and ‘80s. The doyen of the Hebrew studs is Ron Jeremy. Known in the trade as ‘the Hedgehog’, Jeremy is one of America’s biggest porn stars. The 51-year-old Jeremy was raised in an upper-middle-class Jewish family in Flushing, Queens, and has since appeared in more than 1,600 adult movies, as well as directing over 100. Jeremy has achieved iconic status in America, a hero to males of all ages, Jewish and gentile alike – he’s the nebbischy, fat, hairy, ugly guy who gets to bed dozens of beautiful women. He presents an image of a modern-day King David, a Jewish superstud who supersedes the traditional heroes of Jewish lore. No sallow Talmud scholar he. His stature was recently cemented with the release of a pornomentary about his life, Porn Star: The Legend of Ron Jeremy. As probably the most famous Jewish male porn star, Jeremy has done wonders for the psyche of Jewish men in America. Jeremy has also just released a compilation CD, Bang-A-Long-With Ron Jeremy.For £7.99 (including delivery), the lucky listener gets to enjoy Jeremy’s hand-picked favourite porno grooves along with narration by ‘the legend’ himself. As the publicity blurb gushes, ‘Out of the brown paper wrappings and into the mainstream’.

Seymore Butts, aka Adam Glasser, is everything that Jeremy is not: young, handsome and toned. Glasser, a 39-year-old New York Jew, opened a gym in 1991 in Los Angeles. When no one joined, he borrowed a video camera for 24 hours, went to a nearby strip club, recruited a woman, then headed back to his gym and started shooting. Although the movie stank, with a bit of chutzpah and a few business cards he wangled a deal with a manufacturer and started cranking out films. Within a few years, ‘Seymore Butts’ – his nom de porn which is simultaneously his sales pitch – became one of the largest franchises in the adult-film business. As the king of the gonzo genre (marked by handheld cameras, the illusion of spontaneity and a low-tech aesthetic meant to suggest reality), he is today probably the most famous Jewish porn mogul. Seymore Inc., his production company, releases about 36 films annually, most of them shot for less than $15,000, each of them grossing more than 10 times that sum. Glasser employs 12 people, including his mother and cousin Stevie as respectively genial company accountant (and matchmaker for her single son) and lovable but roguish general gopher. Glasser currently even has his own reality TV show (also broadcast on Channel 4), a ten-episode docu-soap called Family Business, whose opening credits show Glasser’s barmitzvah photo.

In search of a buck

Jews became involved in the porn industry for much the same reasons that their co-religionists became involved in Hollywood. They were attracted to an industry primarily because it admitted them. Its newness meant that restrictive barriers had not yet been erected, as they had in so many other areas of American life. In porn, there was no discrimination against Jews. During the early part of the twentieth century, an entrepreneur did not require large sums of money to make a start in the film business; cinema was considered a passing fad. In the porn business, it was similarly straightforward to get going. To show ‘stag’ movies or loops, as they were known, all one needed was a projector, screen and a few chairs. Not tied up with the status quo and with nothing to lose by innovation, Jews were open to new ways of doing business. Gertzman explains that

“Jews, when they found themselves excluded from a field of endeavour, turned to a profession in which they sensed they could eventually thrive by cooperating with colleagues in a community of effort . . . Jews have for a very long time cultivated the temperament and talents of middlemen, and they are proud of these abilities”.

The adult entertainment business required something that Jews possessed in abundance:chutzpah. Early Jewish pornographers were marketing geniuses and ambitious entrepreneurs whose toughness, intelligence and boundless self-confidence were responsible for their successes.

Of course, the large number of Jews in porn were mainly motivated by the desire to make profits. Just as their counterparts in Hollywood provided a dream factory for Americans, a blank screen upon which the Jewish moguls’ visions of America could be created and projected, so the porn-moguls displayed a talent for understanding public tastes. What better way to provide the stuff of dreams and fantasies than through the adult-entertainment industry? Performers did porn for the money. As ADL National Director Abraham H. Foxman commented, ‘Those Jews who enter the pornography industry have done so as individuals pursuing the American dream.’

Secular sex

Like their mainstream counterparts, Jews who enter porn do not usually do so as representatives of their religious group. Most of the performers and pornographers are Jewish culturally but not religiously. Many are entirely secular, Jews in name only. Sturman, however, identified as a Jew – he was a generous donator to Jewish charities – and performer Richard Pacheco once interviewed to be a rabbinical student.

Very few, if any, porn films have overtly Jewish themes, although Jeremy once tried to get several Jewish porn stars together to make a kosher porn film. The exception is Debbie Duz Dishes, in which Nina Hartley plays a sexually insatiable Jewish housewife who enjoys sex with anyone who rings the doorbell. It has sold very well, spawned a couple of sequels and is currently very hard to buy – perhaps indicating a new niche to exploit. Indeed, according to an editorial on the World Union of Jewish Students website,

“there are thousands of people searching for Jewish porn. After things like Jewish calendar, Jewish singles, Jewish dating, and Jewish festivals comes ‘Jewish porn’ in the list of top search keywords that GoTo.com provide”.

Sexual rebels

Is there a deeper reason, beyond the mere financial, as to why Jews in particular have become involved in porn? There is surely an element of rebellion in Jewish X-rated involvement. Its very taboo and forbidden nature serves to make it attractive. As I written in these pages before,treyf signifies ‘the whole world of forbidden sexuality, the sexuality of the goyim, and there all the delights are imagined to lie . . .’ (‘Reel Kashrut: Jewish food in film’, JQ 189 [Spring 2003]).

According to one anonymous industry insider quoted by E. Michael Jones in the magazineCulture Wars (May 2003), ‘the leading male performers through the 1980s came from secular Jewish upbringings and the females from Roman Catholic day schools’. The standard porn scenario became as a result a Jewish fantasy of schtupping the Catholic shiksa.

Furthermore, as Orthodox Jew and porn gossipmonger Luke Ford explains on his website (lukeford.net): ‘Porn is just one expression of [the] rebellion against standards, against the disciplined life of obedience to Torah that marks a Jew living Judaism.’ It is also a revolt against (often middle-class) parents who wish their children to be lawyers, doctors and accountants. As performer Bobby Astyr put it on the same website, ‘It’s an “up yours” to the uncles with the pinky rings who got down on me as a kid for wanting to be musician.’

As religious influences waned and were replaced by secular ones, free-thinking Jews, especially those from California’s Bay Area, viewed sex as a means of personal and political liberation. America provided the freest society Jews have ever known, as manifested by the growth of the adult industry. Those Jewish women who have sex onscreen certainly stand in sharp contradiction to the stereotype of the ‘Jewish American Princess’. They (and I’m speculating here) may have seen themselves as fulfilling the promise of liberation, emancipating themselves from what feminist Betty Friedan in 1963 called the ‘comfortable concentration camp’ of the household as they set out into the Promised Land of the porno sets of Southern California. It signified their economic and social freedom: they were free to choose to enter, rather than coerced into it by economic and other circumstances. Once they had lain down, they could stand on their own two feet, particularly as female performers typically earn twice as much as their male counterparts.

Sexual revolutionaries

Extending the subversive thesis, Jewish involvement in the X-rated industry can be seen as a proverbial two fingers to the entire WASP establishment in America. Some porn stars viewed themselves as frontline fighters in the spiritual battle between Christian America and secular humanism. According to Ford, Jewish X-rated actors often brag about their ‘joy in being anarchic, sexual gadflies to the puritanical beast’. Jewish involvement in porn, by this argument, is the result of an atavistic hatred of Christian authority: they are trying to weaken the dominant culture in America by moral subversion. Astyr remembers having ‘to run or fight for it in grammar school because I was a Jew. It could very well be that part of my porn career is an “up yours” to these people’. Al Goldstein, the publisher of Screw, said (on lukeford.net), ‘The only reason that Jews are in pornography is that we think that Christ sucks. Catholicism sucks. We don’t believe in authoritarianism.’ Pornography thus becomes a way of defiling Christian culture and, as it penetrates to the very heart of the American mainstream (and is no doubt consumed by those very same WASPs), its subversive character becomes more charged. Porn is no longer of the ‘what the Butler saw’ voyeuristic type; instead, it is driven to new extremes of portrayal that stretch the boundaries of the porn aesthetic. As new sexual positions are portrayed, the desire to shock (as well as entertain) seems clear.

It is a case of the traditional revolutionary/radical drive of immigrant Jews in America being channelled into sexual rather than leftist politics. Just as Jews have been disproportionately represented in radical movements over the years, so they are also disproportionately represented in the porn industry. Jews in America have been sexual revolutionaries. A large amount of the material on sexual liberation was written by Jews. Those at the forefront of the movement which forced America to adopt a more liberal view of sex were Jewish. Jews were also at the vanguard of the sexual revolution of the 1960s. Wilhelm Reich, Herbert Marcuse and Paul Goodman replaced Marx, Trotsky and Lenin as required revolutionary reading. Reich’s central preoccupations were work, love and sex, while Marcuse prophesied that a socialist utopia would free individuals to achieve sexual satisfaction. Goodman wrote of the ‘beautiful cultural consequences’ that would follow from legalizing pornography: it would ‘ennoble all our art’ and ‘humanize sexuality’. Pacheco was one Jewish porn star who read Reich’s intellectual marriage of Freud and Marx (lukeford.net):

“Before I got my first part in an adult film, I went down to an audition for an X-rated film with my hair down to my ass, a copy of Wilhelm Reich’s Sexual Revolution under my arm and yelling about work, ‘love and sex’.”

As Rabbi Samuel H. Dresner put it (E. Michael Jones, ‘Rabbi Dresner’s Dilemma: Torah v. Ethnos’ Culture Wars, May 2003), ‘Jewish rebellion has broken out on several levels’, one being ‘the prominent role of Jews as advocates to sexual experimentation’. Overall, then, porn performers are a group of people who praise rebellion, self-fulfilment and promiscuity.

What are we ashamed of?

This brief overview and analysis of the role and motivations behind pornographers and performers is intended to shed light on a neglected topic in American Jewish popular culture. Little has been written about it. Books such as Howard M. Sachar’s A History of the Jews in America (New York: Knopf, 1992) simply ignore the topic. And you can bet that the 350th anniversary of the arrival of the Jews in the United States did not include any celebrations of Jewish innovation in this field. Even the usually tolerant Time Out New York has been too prim to deal with it, although the more iconoclastic Heeb plans an issue on it. In light of the relatively tolerant Jewish view of sex, why are we ashamed of the Jewish role in the porn industry? We might not like it, but the Jewish role in this field has been significant and it is about time it was written about seriously.

Nathan Abrams is a Lecturer in Modern American History at the University of Aberdeen. He has just completed a book on neo-conservatism in the United States.

 

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