Kalós

Inicio » Actualidad » Laudato Marx

Laudato Marx

Hay pasajes que no pueden esconder su origen, hay acciones en su estela que son arrasadoras

El galán de atrás es Sánchez Sorondo, necesita aclarar sus ideas... no, mentira, las tiene claras: si defiendes la doctrina católica, nunca te va a invitar a sus fiestas, son rumbas mundialmente famosas

El galán de atrás es Sánchez Sorondo, necesita aclarar sus ideas… no, mentira, las tiene claras: si defiendes la doctrina católica, nunca te va a invitar a sus fiestas, son rumbas mundialmente famosas

Hace mucho tiempo que leí Marxism and Christianity de MacIntyre, el gran autor que es reconocido por todos como una autoridad en filosofía e historia de la moral en el mundo contemporáneo. En este tema, él tenía que saber, ya que era un cristiano apóstata, que se había hecho marxista y, luego de un rodeo, había vuelto, gracias a los clásicos griegos y a santo Tomás, a la Iglesia. En ese librito, MacIntyre explica algo que, en aquel momento, me dejó perplejo: el marxismo, como el Cristianismo, abarca todo aspecto de la vida y de la realidad humana; por eso, estos dos “sistemas” están llamados a ser los grandes oponentes en el mundo de hoy.

Ahora bien, por supuesto, el estudio de la realidad tiene diferentes disciplinas, puesto que la misma tiene muchos aspectos y aún supera nuestras capacidades cognoscitivas. En la cúspide de esas disciplinas, está la filosofía, primero, metafísica, y, luego, antropología filosófica, si es que “metes”, por ejemplo, a la estética en la metafísica, dado que la belleza es uno de los trascendentales. Claro, eso puede hacerse con partes de la estética, las más fundamentales, no con lo que se refiere a la obra de arte, las dimensiones políticas del arte, etc. Con la ética sucede lo mismo, parte de ella está más “arriba” del hombre, de manera altamente paradójica; pero, de resto, su estudio requiere de atención al hombre, a la historia, a la cultura, a la política: al ámbito o ámbitos en que transcurre la vida humana, en que ella halla su sentido, incluso el sentido trascendente, que, como dije, supera todo lo humano: Dios y sus “cosas”. El marxismo tiene que lidiar con esto, no puede ser de otra manera, si es verdad lo que dice MacIntyre. De hecho, el marxismo lo hace y desde muy diversos puntos de vista. Las filosofías o, más bien, ideologías de la ciudad, así como el diseño urbano y aún la arquitectura han sido aplastados por el marxismo en los últimos 150 años: para eso tenemos, por ejemplo, a Oscar Nimeyer, a Lecorbusier, a Gropius, etc. El ambiente en el que vive el hombre, como sabía tan claramente Platón, es decisivo para la formación de las personas…

Así, si se tiene un plan gnóstico-comunista, se tiene que tener fuertemente en cuenta este asunto del ambiente humano, la ciudad, el urbanismo, el que no lo haga no merece entrar en la discusión: es un pelafustán. Un enemigo verdaderamente de cuidado sabrá poner aquí sus acentos. Éste es el caso de la ONU y de quienes, desde ahí, están esforzándose por llevar a la humanidad a una tiranía universal, sea federada o sea bajo una autoridad efectiva única, el sueño de Hans Kelsen [vid. Los fundamentos políticos de la Teoría pura del derecho de Hans Kelsen]…

En los Objetivos para el Desarrollo Sustentable (SDG, por sus siglas en inglés), que se tratarán de aprobar en septiembre, como plan de dominación ya efectiva, para la etapa que ellos proyectan que culmine en 2030, la organización ha fijado como meta: “11. Hacer ciudades y asentamientos humanos inclusivos, seguros, resistentes y sustentables [¿?]” (vid. el extraordinario artículo del destacado Michael Hichborn, del Lepanto Institute, http://www.lepantoinstitute.org/sustainable-development-goals/vatican-pushing-communist-goals/). Esto, como señala Hichborn, es un eco del Manifiesto Comunista, punto 9: “combinación de la agricultura con las industrias; abolición gradual de toda distinción entre ciudad y campo, por una más equitativa distribución del populacho en el campo”. De acuerdo con la meta 11.3 del plan de la ONU, se deben “ampliar una urbanización inclusiva y sustentable [¿?] y la capacidad para planear y administrar un asentamiento humano participativo, integrado y sustentable [¿?] en todos los países”: un gobierno mundial debe encargarse de que los locales entre por el aro de la planificación central, a lo Stalin y Mao, de la urbanización: queremos a Nowa Hutta, la ciudad que los comunistas polacos diseñaron a finales de los 50 para que fuera la primera ciudad sin Dios del mundo [fracasaron, dígase de paso: los venció el catolicismo polaco].

Si uno ve esto, queda bastante claro que estamos en problemas, cuando se lo compara con la Laudato si. “En los números 43 a 46, se lanza una invectiva contra el urbanismo de las ciudades actuales: que hay desorden, mucho concreto y metal y pocas áreas verdes; se mete con que hay urbanizaciones bien hechas, pero sólo para ricos […]. Fuera de que es un revoltijo de inmensas proporciones, queda también claro que esta cosa incluye al comunismo: todo esto es parte de la cultura del descarte… que sirve con lo de las urbanizaciones buenas sólo para ricos para la promoción del resentimiento…” (vid. Francisco, el papa new age). Por eso, se debe dar fuerza a la ONU, dice la encíclica, necesitamos un gobierno mundial que arrase o fuerce a los nacionales (cfr. nn.169-175), porque, de otro modo, los malos, los ricos, se saldrán con la suya: “54. Llama la atención la debilidad de la reacción política internacional. El sometimiento de la política ante la tecnología y las finanzas se muestra en el fracaso de las Cumbres mundiales 44 sobre medio ambiente. Hay demasiados intereses particulares y muy fácilmente el interés económico llega a prevalecer sobre el bien común y a manipular la información para no ver afectados sus proyectos […]. La alianza entre la economía y la tecnología termina dejando afuera lo que no forme parte de sus intereses inmediatos. Así sólo podrían esperarse algunas declamaciones superficiales, acciones filantrópicas aisladas, y aun esfuerzos por mostrar sensibilidad hacia el medio ambiente, cuando en la realidad cualquier intento de las organizaciones sociales por modificar las cosas será visto como una molestia provocada por ilusos románticos o como un obstáculo a sortear”.

Entonces uno lee que “debemos respetar y salvaguardar nuestra casa común. Queremos proteger el planeta, de modo que pueda proveer para las necesidades de las generaciones presente y futuras. Conservaremos y usaremos de manera sustentable nuestros océanos y mares; lucharemos contra el cambio climático; protegeremos y restauraremos los ecosistemas; combatiremos la desertificación, la degradación de la tierra y la pérdida de la diversidad; promoveremos ciudades y asentamientos humanos seguros e incluyentes”. Uno lo lee y quisiera saber por qué el Papa dice cosas así, secularistas, enemigas de Dios y de la humanidad. ¿Qué es esto? Porque el texto que copié, que ustedes creyeron, por lo que dije, que era de la “encíclica” y se preguntaron por qué no había referido el pasaje de la misma, no es de ella, aunque ella diga todas esas cosas y las haga confluir, como si se tratara de un solo problema (cfr. nn. 43-61, entre todo el texto de la misma, que hace la conjunción todo el tiempo). Se trata de un texto abortista y marxista, declaradamente [casi] tal: el preámbulo del “Zero Draft” de los SDG de la ONU. Los mismos, a su vez, son referencia directa de la Agenda 21, que es uno de los programas iniciales que se convirtieron en SDG. “Sin entrar en mucho detalle, lo que esto quiere que se cocine es la remoción de la gente de los asentamientos rurales y la concentración de la humanidad en ciudades y suburbios, extendiéndolos por los alrededores de la ciudad para que se dé una agricultura ‘sustentable’, mientras se preserva la naturaleza por el resto del mundo. Esto es la creación de comunidades (o comunas [soviets, en ruso]) completamente planeadas, mientras se niega el desarrollo sobre las tierras designadas de ese modo” (Hichborn, loc. cit.). Esto, dice el mismo Hichborn, es clara implementación del Manifiesto Comunista, número 9, que pide: “la combinación de la agricultura y las industrias manufactureras; abolición gradual de toda distinción entre la ciudad y el campo, mediante una distribución más equitativa del populacho sobre el campo” (ibíd.).

Documento que abras de la ONU, documento que dirá estas cosas (como los ya citados, éste otro, https://sustainabledevelopment.un.org/futurewewant.html [vid. puntos 134 y ss.], o cualquier otro). Entonces, ¿Qué hace el Francisco asociado a esta gente, a Ban Ki-Moon a Jeffrey Sachs, a abortistas, modernistas, anticatólicos conocidos, gente que ha causado graves daños a la humanidad?

Porque en la Laudato si no queda todo; ni tampoco en este tema del urbanismo, el gobierno mundial y el calentamiento global, por el que se tiene que promover, entre otras cosas, los anticonceptivos y el aborto, de acuerdo con los socios de Francisco. Ya sabemos en este blog que en el Vaticano se han celebrado CUMBRES de ecologistas radicales, que le meten al aborto, la ideología de género y toda una serie de perversiones; se han hecho conciertos de Patty Smith; reuniones de comunistas, que fueron continuadas en Bolivia, para lo que Francisco viajó a América; se hizo el llamado “sínodo de la sodomía”, dirigido por el Papa y su “minion” (palabra de moda: secuaz), Baldisseri (el cual confesó que todo era dirigido por Francisco [https://www.lifesitenews.com/news/pope-francis-approved-family-synods-controversial-mid-term-report-before-pu]), que produjo el documento para entonces peor de la historia de la Iglesia, promotor de la homosexualidad, de la disolución del matrimonio y la familia, etc. Pero, las acciones no cesan, en septiembre Francisco irá a EE.UU. a promover la alianza Laudito si y los SDG y el gobierno de Barack Obama. Pero, antes de eso, ha habido dos reuniones inquietantes en el Vaticano.

Para empezar, hubo una reunión de alcaldes “del mundo” para hablar de la Laudito si en el Vaticano, los días 21 y 22 de julio. Eran 65, todos invitados por el Vaticano. De ellos, 8 eran de Estados Unidos, qué casualidad: más del 12% vienen del Imperio del mal, el país que más consume en el mundo, o sea, el más pecador, según la Ls, cuando ese país no tiene ni el 5% de la población mundial. Pero, ¿qué alcaldes de EUA fueron invitados? Todos son demócratas, todos son proabortistas y defensores de la ideología de género, algún anticatólico confeso, algún ex seminarista. Entre todos, destaca Bill de Blasio, alcalde de Nueva York, comunista abierto, que apoya a los sandinistas, al pedófilo de Ortega, y, violando leyes de su país, fue a pasar su luna de miel en Cuba. Ningún republicano fue invitado (https://www.lifesitenews.com/opinion/the-mad-hatters-tea-party-moonbeam-and-mayors-descend-on-the-vatican). De Argentina, el país de Francisco, el país del Cardenal presidente de las Academias Pontificias para las Ciencias y para las Ciencias Sociales (por sus innegables méritos científicos), organizador, en nombre del Papa, del evento, la única invitada fue la intendente de Rosario, feminista, que practica esterilizaciones forzosas a mujeres, abortista y pare de contar; en el acto, Sánchez Sorondo se puso a defender los SDG, a los pobres, a la madre Tierra [a la igualdad de género, aunque él no la nombrara] (http://in-exspectatione.blogspot.com/2015/07/roma-bajo-las-heces.html). También estaba presente la modelo argentina, muy conocida, que llaman “super model”, Valeria Mazza.

El otro hecho fantástico fue otra reunión, ahora de expertos sobre la temática de la Ls. Estuvo, qué curioso, la feminist radical, ecologista radical, autodenominada radical, Naomi Klein, judía. Digo, si al menos fuera nominalmente católica, alguien podría rascarse la cabeza, ¿no?, siendo judía, ¿qué hacía ahí, una autodenominada “radical”? Pero mejor volvemos al tema: la señora, que Dios la bendiga, publicó después un artículo en The New Yorker, A radical Vatican? En él, hace muchas confesiones, como que se extrañó [igual que Patty Smith, en su oportunidad: el concierto navideño del Vaticano, 2014] de que la invitaran a eso; de que la trataran como a una vedette, de que ella fuera la voz cantante, para empezar. Después, le pareció muy digno de destacarse que curas y teólogos la agasajaran y expresaran ciertas esperanzas y convicciones. El cardenal Peter Kodwo Appiah Turkson, Presidente del Pontificio Consejo de Justicia y Paz, organizador del evento (en nombre de Francisco), el teólogo irlandés MacDonagh son de destacarse, pues ambos se han señalado como corredactores de la encíclica de la Ls. MacDonagh cree que hay que cambiar el Génesis, él estaría dispuesto a participar en la redacción de la enmendada de plana a Dios; además, asegura que la Iglesia siempre había sido seguidora del maniqueísmo, pues siempre había denigrado de la carne, lo que le comprobó a la señora Klein citando esas advertencias contra el mundo, como fuente de pecado: no está tergiversando ni mintiendo el muchacho. Él denigra de los papas posteriores a Juan XXIII, dice que Francisco ha sido una maravilla que le ha abierto la puerta a él otra vez, que, si bien la revolución en marcha es producto de que, en Iberoamérica, esa cosa europea de sacar a Dios del mundo y de oponer materia y espíritu no se dio, porque aquí, gracias a que somos una cuerda de indios, vivimos en un sincretismo de pachamama y la Trinidad; en Irlanda también, porque ellos allá son un sincretismo de druidas y San Patricio y San Columbano (él mismo es un monje de San Columbano [el enorme]) (http://rorate-caeli.blogspot.com/2015/07/the-holy-sees-new-alliances-i-unmasking.html, este artículo transcribe íntegro el de Klein de The New Yorker). MacDonagh se felicita: “estamos yendo hacia una nueva teología” y Francisco es el impulsor de todo este movimiento bendito. Klein no sale de su asombro, está arrobada, en total éxtasis…

Uno puede ver cómo, esos SDG promueven economías controladas a la manera del totalitarismo que se describe y promueve en el Manifiesto Comunista: objetivo 2 (Hichborn, cit.). Igualmente, los SDG, números 3 y 5, hablan expresamente de salud reproductiva, de salud sexual, de igualdad de género, que se obtendría, a la manera en que prescribió Lenin [al igual que Marx y Nietzsche antes que él] mediante la contracepción y el aborto (Ibíd.). Da una impresionante tristeza ver a un Papa y a toda su curia vaticana embarcada en la promoción de esto, con alma, vida y corazón…

***

Hace muchos años leí a MacIntyre, su ensayo Marxism and Christianity, me asombró cuando dijo que el marxismo y el cristianismo son antagonistas perfectos, no porque lo sean, eso ya lo sabía, sino porque mostraba por qué esta ideología gnóstica era el más formidable de los enemigos. Un poco más tarde, leí en Las Metamorfosis de la Ciudad de Dios, de Gilson, que el marxismo es el más grande esfuerzo histórico por instaurar el reino del anticristo en la Tierra. Y en mis años mozos, oí a mi hermano mayor salir de sus primeros encuentros con la filosofía y anunciar que el marxismo tenía un fondo y que aceptar ribetes era asumir ese fondo… agrego yo ahora, después de muchos años de devanarme los sesos: porque es un sistema, al estilo moderno, al menos en cuanto a eso…Luego, gracias a Voegelin, Heidegger y a Marx mismo, he venido a entenderlo claramente: el marxismo es un nihilismo radical, que niega todo sentido humano, que niega todo ámbito real en que se despliegue nuestra existencia, que pueda tener algo más que relaciones mecánicas: como la realidad no es así, el marxismo, en verdad es omniabarcante y del anticristo: tiene que esforzarse por negar absolutamente todo lo que la realidad nos muestra, tiene que abarcarla toda, esforzarse de manera continua, tiene que ser pertinaz, persistente, así como perspicaz y muy anti-sabio, para mantener todos sus rasgos: no hay familia ni política ni Dios ni religión ni ciencia ni verdad ni moral ni cultura ni amor; al tiempo que todo debe disponerse de manera adecuada para que la existencia humana transcurra negando todo lo que le es básico. En el mundo actual han logrado mucho: los muchachos no saben que esto importa, no les interesa que esto exista, no les da nada que sea violado el ámbito de su existir: a los 20 años, la edad en que deberían recibir las herramientas para madurar, lo que importa es el placer, el dinero, la comodidad, salirse con la suya, obtener un título que me permita trabajar luego… y cada quien tiene su verdad y no somos nadie para juzgar… y pensar e interesarse es de idiotas, de fumaos [dicen en Venezuela], de energúmenos… Y, a los 20 años, las depresiones de la vida no se sienten o no se captan en sus verdaderas dimensiones o no se sufren y punto: todo parece vida, por el elán vital, la vitalidad salvaje nietzscheana… El trabajo está hecho…

Después recordé algo más. Los comunistas, inspirados por Gramsci y documentos masónicos del siglo XIX, por abates de la revolución francesa, por Rockefeller, habían diseñado planes para infiltrar la Iglesia. Juan Pablo II, por su parte, nos advirtió: “nos encontramos actualmente ante la más grave confrontación histórica por [la] que ha pasado la Humanidad. No creo que gran parte de la sociedad norteamericana, ni tampoco gran parte de la comunidad cristiana, tengan una clara comprensión de lo que significa esto. Actualmente estamos en presencia de la confrontación final entre la Iglesia y la Antiiglesia, entre el Evangelio y el Antievangelio. Se trata de una prueba que la Iglesia debe afrontar”. Y Marx mismo lo dijo en el Manifiesto Comunista: el revolucionario debe mentir, traicionar, infiltrar, tergiversar, todo vale, si se trata de que la revolución triunfe…

Estamos en tremenda revolución, de asombrosas proporciones, la gente no lo ve y es un escándalo para los que tengan los ojos abiertos: la familia, los homosexuales, el aborto [55 millones al año], las drogas, su legalización, la ecología, la “teología” de la “liberación”, el psicoanálisis y Freud; y pare de contar. LO QUE QUEDA ES LA REBELIÓN, CON TODAS NUESTRAS FUERZAS, LA REBELIÓN DE LA ESENCIA…

Anuncios

1 comentario

  1. Flavio dice:

    El marxismo es, efectivamente, un nihilismo radical, el hijo parricida del liberalismo, un desprendimiento del árbol malo del gnosticismo, dotado de un terrible poder de destrucción. Hay que ser muy tonto o simplemente un timador para pretender, con Francísculus, que los marxistas nos robaron la bandera a los cristianos en lo tocante a la defensa de los pobres y a la justicia social: eso supondría reconocerles esta preocupación, de la que en verdad carecen. Están para saquear y destruir, y no sólo los bienes de fortuna -lo que no sería tan dramático- sino aun el patrimonio espiritual. Por eso estaba en lo cierto aquel que decía que sólo podía admitirse a un marxista en tanto perteneciera a la línea de Groucho.

    Va un enlace a un texto que me enviaron ayer, tan contundente como esclarecedor:

    http://www.adelantelafe.com/iglesia-y-comunismo/

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Respicite

His autem fieri incipientibus respicite et levate capita vestra quoniam appropinquat redemptio vestra

Catarsis Neuronal

Confesiones a Marshal

voiceofthesheepblog

...Should not shepherds feed the sheep? Ezekiel 34:2

James Perloff

formerly refugebooks.com

HERMANOS ESPERADOS

Apologética catolica

A %d blogueros les gusta esto: