Kalós

Inicio » Actualidad » Los Simpsons y Satanás: el juicio final de Matt Groening

Los Simpsons y Satanás: el juicio final de Matt Groening

Es muy contrario al de Miguel Ángel

Life in Hell de Groening, un obsesionado con estos temas, para bien o para mal...

Life in Hell de Groening, un obsesionado con estos temas, para bien o para mal…

Matt Groening es, sin dudas, un tipo muy inteligente, un  tipo prolífico, que ha estado por mucho tiempo inventando cosas chistosas que gustan a gente inteligente y que está sobre la línea de lo que hoy es la cultura media. Los Simpsons han sido un éxito rotundo semanal y lo siguen cuando está por completar su tercera década en el aire. Pero no es lo único que ha hecho. Futurama también ha estado por ahí por bastantes años; y no se diga nada de Life in Hell: 34 años de tiraje, no es poco. No es por nada que es considerado uno de los líderes de esa subcultura de las tiras cómicas.

Uno puede ver capítulos del trabajo de este señor y asombrarse de su inventiva, de su profundidad, de su inteligencia. Como aquel de Futurama en el que los personajes suben a un asteroide de basura, el muchacho del siglo XX asegura que había allí cosas que estaban en buen estado y eran valiosas: peluches, zapatos, qué sé yo; y Turanga Leela, la mutante de un ojo, le asegura que son parte del asteroide de basura, porque lo eran antes de salir de la tienda. O aquel capítulo de los Simpsons en que el ayudante de Santa Claus queda enfrente de un cuaderno que se le cayó a Bart y el plano que se ve en la pantalla es la visión del perro, que sólo ve manchas sobre las hojas. Las relaciones entre Homero y Burns dan para mucho o la manera como mete a personajes reales en las series.

Uno puede ver también mal detrás de las cosas de Groening, sin embrago. Como el capítulo, que parece un remake de uno de los Picapiedras, en que Marge está a punto de serle infiel a Homero, por culpa del egoísmo de éste, al darle su regalo de cumpleaños. Las relaciones de la familia o la estupidez descomunal de Homero o la maldad nunca edulcorada de Bart, dan qué pensar. No se diga nada del extraño personaje de la niña confundida existencialista de Lisa.

La clave surge cuando uno ve de dónde procede la inspiración de Groening: de Walter Kaufmann y su obra Crítica de la religión y filosofía. Se trata de un ataque nietzscheano al Cristianismo, representado por los protestantes liberales del siglo XX, como Bultmann, el desmitificador. Enemistado con Dios, Goening parece tener una obsesión con el infierno. No digo que sea un satánico, porque no lo sé, pero, entre Dios y satán, él prefiere a satán. Lo dijo él mismo. Ya verán.

En un capítulo, están todos en la “iglesia” y el pastor –protestante– está dando el sermón en que consiste, juntamente con unos cantos, la mayor parte del culto de los protestantes de Estados Unidos y sus hijos por todo el mundo. Los miembros de la familia van quedándose dormidos ante la palabrería para ellos sinsentido salida de la Biblia. Ya lo dijo Rodolfo Papa: la sátira es la expresión posmo por excelencia, hay que derribar todos los “tabúes”, todo lo que sea símbolo de algo con sentido, de alguna identidad social profunda. Groening es un posmo, asociado a revistas avant-garde, como Wet, donde comenzó su carrera. El personaje posmo es o un confundido existencialista como Lisa; o un cínico malcriado irreverente como Bart Groening es Lisa y Bart, quizás.

El sermón sigue y cada miembro de la familia va soñando y sus sueños van siendo lo que se ve en pantalla: Homero, una versión

Aquí los Simpsons, en un episodio más con este personaje...

Aquí los Simpsons, en un episodio más con este personaje…

satírica de Adán y Eva. Y cada uno la suya. Al final, se despiertan en un templo vacío… en un templo en llamas. Será que nadie los notó en el horror o que los cristianos no son tan solidarios como predican, no sabemos. El caso es que están ahí solos, al principio adormilados, luego, entre aterrorizados e incrédulos y lelos. Salen de la casa y caen bolas de fuego, es un caos general, destrucción total, el Apocalipsis, el fin. Dios les tiende la mano, los invita a todos juntos y de una vez a subir directo, de su propia Mano, al Cielo. Dudan. Se abre el suelo y salen unas llamas, que suben unas escaleras: es la invitación al infierno. Todos, desde Homero hasta Maggie, deliberan, al mismo tiempo: miran hacia arriba, abajo, arriba, abajo… Se llega a la decisión. Somos revolución los Simpsons. “Si Dios es ése, el de los relatos que acabamos de destruir por la sátira, si Dios es eso, entonces somos de su enemigo”… y bajaron por las escaleras…

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Respicite

His autem fieri incipientibus respicite et levate capita vestra quoniam appropinquat redemptio vestra

voiceofthesheepblog

...Should not shepherds feed the sheep? Ezekiel 34:2

James Perloff

formerly refugebooks.com

HERMANOS ESPERADOS

Apologética catolica

A %d blogueros les gusta esto: